El artista cubano Yulier Rodríguez dijo que «Regalos», su nuevo proyecto de arte en las calles de La Habana, nació de su experiencia con la censura gubernamental.


Rodríguez decidió pintar sobre escombros de edificios en descomposición, porque dice que representan la decadencia de la sociedad cubana. Busca piezas con una superficie plana donde poder vertir su arte.

El nuevo proyecto de Rodríguez hasta ahora tiene más de 50 piezas, y él las ha entregado todas. Dijo que su esperanza es crear un diálogo.

«Cualquier persona puede encontrarlo en la calle y puede recogerlo», dijo Rodríguez.

Dijo que su inspiración proviene de sus experiencias de vida en Cuba. Algunas piezas se centran en la violencia, el miedo, la tristeza y la miseria. Dijo que la honestidad de su trabajo es rara entre los artistas que el gobierno cubano ha legitimado.

En un proyecto anterior, Rodríguez usó botellas de vidrio para enrollar copias de sus bocetos firmados y los desechó en las calles inundadas después del huracán Irma. Quería usar su arte para consolar a quienes los encontrarían.

Las autoridades cubanas recientemente detuvieron a Rodríguez por 36 horas y le ordenaron que borre todos sus graffiti en una semana. Eso nunca ocurrió. Dijo que el hostigamiento no se ha detenido y que no le sorprendería que lo detuvieran nuevamente.

Hay otros artistas de graffiti que usan su arte para expresar cómo se han sentido acerca de su tratamiento en Cuba.

El artista Danilo «El Sexto» Maldonado cumplió 10 meses de prisión por una instalación que involucró a dos cerdos con los nombres de Raúl Castro y Fidel Castro, y luego fue arrestado después de que compartió un video de graffiti que se burlaba de la muerte de Fidel Castro.

La artista Tania Bruguera fue arrestada y liberada tres veces durante una presentación pública sobre la libertad de expresión. Ha exhibido en numerosos museos y galerías, incluido el Museo de Arte Moderno de Nueva York, desde 1986.

Luis Manuel Otero Alcantara es un artista multimedia que fue detenido el año pasado. Él y su compañero, el curador Yanelys Núñez, trabajaron en un proyecto digital llamado «El Museo de la Disidencia en Cuba».