Un juez envió a prisión a 15 integrantes de banda y decretó prisión domiciliaria para otros cuatros que se dedicaban a traficar migrantes cubanos.

Los miembros de la banda cobraban 7 mil dólares a los cubanos por entrar al país y llevarlos hasta el Tapón del Darién para que siguieran su camino hacia Panamá y México con el objetivo de llegar a Estados Unidos.

«Los miembros de la banda cumplían con roles específicos, ubicados en diferentes partes del país, por donde movilizaban a los migrantes» dijo la agencia EFE.

Los acusados se encuentran detenidos en una cárcel en Medellin.