Foto Flickr: James Good

Muchas de las personas que rentan casas o apartamentos en Miami pretenden dejar de pagar por una propiedad que no será suya y quieren adquirir su propia vivienda, pero esta tarea se ha tornado casi imposible debido a los altos precios del sector inmobiliario.


Un reportaje publicado por el Miami Herald toma como ejemplo a Jason y Yadira López, una pareja de profesionales que rentan un apartamento en Kendall. Ellos, aunque cuentan con un título universitario y tienen buenos trabajos, no hallan una vivienda que se adecúe a sus necesidades ni que esté a un precio razonable.

«Tenemos aún deudas de la escuela por pagar. Hay muchas casas para escoger, pero la mayoría no están en un precio justo y no vamos a pagar por encima del valor real. Queremos ser responsables con nuestros ingresos y vivir acorde a nuestras posibilidades. Miami no es un lugar para primeros compradores de casas», dijo López.

Incluso en Kendall, uno d elos vecindarios más alejados del centro de la ciudad, ellos no encuentran una casa por la que paguen menos de 300.000 dólares, cifra que ellos, y otras personas de la clase media-alta, consideran muy elevada.

Carlos Fernández, presidente y CEO de National Bank considera que esta situación podría llegar a dañar la economía, incluso, se está convirtiendo en un problema que afecta a los negocios de las comunidades», declaró.

Los precios en la Capital de Sol siguen en ascenso, algo con lo que muchos compradores no se identifican. La mayoría no entiende por qué en otros lugares de la nación, en los que existe una mayor calidad de vida, el precio es sumamente bajo, mientras que en Miami, todo va en aumento.


Sobre esto, varios funcionarios y agentes inmobiliarios aseguran que comprar una casa en Miami es dicífil pero no imposible, y sugieren que los interesados acudan a un especialista en bienes raíces y que lo hagan con tiempo, porque el proceso puede demorar más de lo planeado.