El actor cubano Luis Alberto García, que hace casi un mes denunció que casi pierde la vida en un accidente producto de las malas condiciones de la carretera, mostró hoy el «bache» tal y como lo dejo el día del accidente.

«Mi entrañable amigo. Veintiséis días después de nuestro abrazo» dijo Luis Alberto García.

«¿Por qué? ¿Por qué los ciudadanos de este país, peatones, pasajeros y choferes tenemos que estar expuestos a semejantes peligros en carreteras y calles que están en paupérrimo estado sin mínimas condiciones de seguridad para nuestras vidas? Por todo aquel monte no había un cartel de alerta, un mechón, una vela. ¿Por qué la familia cubana tiene que sufrir con más frecuencia de lo normal la pérdida o la mutilación de sus seres queridos en accidentes de tránsito? Un país que tiene una salud pública gratuita, en el que cualquier hijo de cubanos comunes puede operarse a corazón abierto o tener un implante cloquear, hacerse una tomografía axial computarizada o consumir medicamentos costosísimos sorteando miles de impedimentos para acceder a ellos, no debería permitirse eso. No quisiera creer que la gratuidad de los servicios médicos trae aparejada cierto grado de indolencia en el cuidado de las vidas humanas» dijo Luis Alberto García el día que denunció el accidente.


«¿Cuánto le cuesta al erario público movilizar dirigentes, militares, representantes de organizaciones de masas y familiares de los damnificados cada vez que acontece uno de esos grandes accidentes? ¿Alguien o alguna entidad ha investigado seriamente cuánto invierte Cuba en piezas de repuesto para el parque automotriz nacional o cuánto en tener que sustituir gran parte de ese parque porque no hay vehículo que soporte el mal estado de nuestras calles? Cuando se sucedían uno tras otro los accidentes de ferrocaril, se tomaron las medidas pertinentes y se solucionó el problema de las líneas férreas. Luego de la lamentable caída del avión de Cubana con destino a Holguín, dicen que el gobierno tomó y sigue tomando medidas de todo tipo para que no vuelva a ocurrir algo parecido. ¿Y las calles y carreteras para cuándo?» se preguntó.