Liset María Santos, del Movimiento Dignidad, afirmó en un video sacado a la luz por la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) que, al ser detenida, fue objeto de amenazas por parte de agentes de la Seguridad del Estado, con ser abusada sexualmente si no colaboraba.

Al ejecutar la detención, “me sacaron a rastras del carro, me golpearon y me rompieron toda la ropa”, asegura la opositora. El abuso lo llevó a cabo, “un oficial de la Policía Nacional Revolucionaria, que me amenazó con hacerle daño a mis hijos y a mi familia, y que la próxima vez me iba a matar”, indicó.

Según la activista, después de seis horas detenida, uno de los agentes que respondía al nombre de “Marcos”, la trasladó a una oficina donde se reunieron con otro agente, que le llamaban “Pagán”, y procedieron a intimidarla.

“Primero me dio la noticia de que el hombre que me había violado cuando yo tenía 11 años estaba suelto”, afirmó Santos, y dijo además, que los agentes del gobierno la habían amenazado en detenciones anteriores, con darle la libertad a su violador, si ella no se separaba de la oposición.