Una tatarabuela cubana del sur de la Florida vivió para contarlo: A sus casi 102 años de edad Blanca Nieves Martínez se contagió con el coronavirus y tras varios días de hospitalización finalmente se le dio de alta y pudo regresar a casa con su familia.


«Llevamos 20 días en esto, de un hospital en otro, y a su edad no parecía que pudieran salir las cosas tan bien. Gracias al hospital, gracias a ustedes que han sido magníficos», dijo a Telemundo 51 Sonia Pérez, hija de Blanca.

Blanca fue dada de alta del Miramar Hospital el viernes. En las afueras del hospital fue vitoreada por familiares, médicos y enfermeros, alegres de verla recuperada.

De buenos ánimos, sus primeras palabras fueron: «Tengo hambre, comerme un pedazo de carne», pidió la abuela cubana y le dijo a su familia que quería un ajiaco.

Alberto García, enfermero principal del hospital Memorial en Miramar, dijo que esto es «un ejemplo del tipo de cuidado que estamos dando aquí para ayudar a los pacientes, no importa la edad».

Blanca, quien cumplirá 102 años en noviembre, es madre de cuatro hijos, abuela de seis nietos, bisabuela de nueve bisnietos y tiene un tataranieto en Cuba.


Le gusta pescar y jugar dominó; y su hija asegura que hasta hace solo pocos años aún la llevaban a pescar y que tenia mas energia que los más jóvenes.