Beyond Roots Cuba. Foto: Facebook/Beyond Roots

A pesar de la influencia internacional del cabello lizo, aún muchas cubanas y cubanos prefieren evitar el gasto en keratinas o desriz para amoldar las rebeldes cabelleras afro. Incluso, hay quienes por elección y gusto propio siguen optando por llevar trenzas y espendrús, aunque la tendencia en la Isla sea alisar lo que por naturaleza no va a domesticarse como un cabello lacio.


Romper con estereotipos y ofrecerles a las personas productos y consejos para llevar cabellos y diseños afros. Esa ha sido la meta de la primera tienda para estéticas afro en Cuba, “Beyond Roots”  o Más allá de las raíces que abrió el pasado fin de semana en La Habana Vieja y que a solo días de su apertura ha vendido con buen ritmo sus ofertas.

Sus creadores Adriana Heredia y José Luis Corredera saben que han abierto un mercado de alta demanda que en Cuba apenas tenía presencia, porque más allá de los puntos de ventas en los que se comercializan objetos religiosos, no existía en la Isla una tienda especializada en estéticas afro.

Todo comenzó hace ya tres años, cuando los creadores de esta tienda comenzaron a  experimentar la acogida que tuvo en la web Airbnb

el recorrido que ellos ofrecían por Guanabacoa para mostrar a visitantes extranjeros la religión, música, danza, artes visuales, tradiciones culinarias, identidad afrocubana. La idea maduró hasta lograr que un grupo de cubanos emprendedores con trabajos similares se unieran para fundar junto  Beyond Roots.


¿Qué se puede encontrar en Beyond Roots?

Para aquellas personas que gustan llevar tendencias afro en su cabello

O en su estilo de vestir, ahora podrán encontrar esta tienda en las calles San Ignacio #657 entre Jesús María y Merced en la Habana Vieja.

Allí sabrá cómo debe tejerse y cuidarse el cabello artificial en forma de trenzas así como también evitar la caída del pelo o los daños en el cuero cabelludo debido a los fuertes químicos que componen los desriz que se venden de forma particular hoy en Cuba, muchos elaborados a base de hidróxido de potasio.  

Aprender a cuidar el cabello con la estética afro es el objetivo de esta tienda que en solo días desde su apertura logró vender productos tan demandados como los champús  de la marca “Q negra”, en colaboración con la creadora Erlys Pennycook, estilista y peluquera cubana creadora de sus propios productos naturales para cuidar el cabello afro.

Su línea de productos totalmente natural, es preparada entre otros a base de moringa,  romero y albahaca,  altamente valorados para evitar la caída del cabello.

Además de este cahampú, en la tienda se pueden encontrar otros productos de Pennycook como la crema definidora y su spray hidratante, ambos completamente naturales y de gran demanda también.

La estilista y peluquera natural de Ciego de Ávila lleva en cada una de sus anécdotas el mensaje de lucir una cabellera afro pero con estilo y elegancia. Sus productos son resultado de una necesidad personal, pues en una oportunidad, tratando de alisar el cabello con productos de desriz sufrió severas lesiones y caídas de pelo también por el uso continuo de trenzas.

Ropa estampada y muchos accesorios afro…

Beyond Roots no ha querido quedarse solo en la estética del cabello. Las ofertas de esta tienda cubana transcienden también al diseño. Allí se pueden encontrar otros productos como ropa, accesorios,  bisutería con estilo afrocubano, esponjas vegetales, jabones, llaveros y decoraciones para lograr estilos originales.

Diseñadores cubanos exhiben allí sus creaciones, y una de las más seguidas ha sido la línea de ropa “Caminos Abiertos” de la creadora Barbara´s Power, con vistosos estampados, coloridas cintas y pañuelos o turbantes combinados con algún collar o prenda curiosa.

En Cuba desde los 70 se siguió con fuerza la moda de los estampados y grandes espendrús, fruto de la influencia del llamado Black Power estadounidense. Y ahora desde Beyond Roots no solo se apuesta por retomar la tendencia sino también liberar del carácter marginal con el que muchas veces se mira al cabello afro en la Isla y que ha obligado a tantos negros y mulatos a domar los llamados “ pelos malos”.