
Las velas costaban $25 en Bath & Body Works. Una de las acusadas les dijo a los detectives de Miami-Dade que las compraba a $8 y las revendía a $10. La pista que destapó el caso surgió en una tienda del centro comercial London Square, donde una auditoría detectó un faltante de más de $100,000 en mercancía.
Los cuatro detenidos son de origen cubano, según informó Periódico Cubano. Dos viven en Hialeah y enfrentan el mayor número de cargos: Michel Sánchez-Escanelle, de 44 años, el chofer que llevaba la mercancía a la tienda, y Lecsi Linet Figueroa-Martínez, de 24, a quien las autoridades señalan como la persona que recogía las cajas desviadas.
Del camión de reparto a una camioneta BMW
La ruta de Sánchez-Escanelle comenzaba en un almacén de Medley y terminaba en la tienda de Bath & Body Works del suroeste de Miami-Dade. Al revisar las cámaras de seguridad, los investigadores identificaron al menos dos encuentros en septiembre detrás de una panadería CAO Bakery & Cafe. Según el reporte policial, las grabaciones muestran al chofer y a Figueroa-Martínez pasando cajas del camión de reparto a una camioneta BMW propiedad del conductor.
El jueves 5 de noviembre, los detectives observaron otra entrega, esta vez detrás de la tienda. Siguieron a Figueroa-Martínez hasta su casa en Hialeah y más tarde hasta la vivienda de Yosdany Martínez-Bravo, de 49 años, en el noroeste de Miami-Dade. Allí, los agentes dijeron haberla visto descargar la mercancía con ayuda de otro hombre.
La compradora dijo que había gastado $30,000 en seis meses
Mientras los detectives seguían en la vivienda, llegó Marlie Rodríguez-Benavides, de 35 años y residente de Pembroke Pines. Según el informe policial, les dijo que llevaba seis meses comprándole mercancía a Figueroa-Martínez y que había pagado unos $30,000 en ese período. También declaró que sospechaba que las cajas eran robadas y que Martínez-Bravo recibía y guardaba los productos para ella.
Con una orden de registro, los investigadores encontraron en la casa 17 cajas de mercancía y aproximadamente $140,000 en efectivo. El reporte no precisa el origen del dinero. Esa misma tarde, los agentes arrestaron al conductor en su domicilio de Hialeah.
Sánchez-Escanelle y Figueroa-Martínez enfrentan 12 cargos cada uno por robo de carga y otros 12 por comercializar bienes robados. Al conductor también le imputaron 12 cargos de fraude organizado. A Figueroa-Martínez le fijaron una fianza de $60,000, condicionada a demostrar la procedencia legítima de los fondos. Martínez-Bravo y Rodríguez-Benavides enfrentan un cargo cada uno por comercializar bienes robados, con fianzas individuales de $7,500.





