
El congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez respaldó al secretario de Estado Marco Rubio por las sanciones que Estados Unidos anunció el jueves 5 de noviembre contra ocho entidades y dos personas vinculadas al régimen cubano. El paquete alcanza tanto a navieras que transportan petróleo hacia y desde la isla como a dos empresas chinas a las que Washington acusa de suministrar equipos a las fuerzas armadas cubanas.
En un mensaje publicado en inglés en sus redes sociales, Giménez sostuvo que la decisión envía una señal a quienes ayudan a sostener a la dictadura cubana. El congresista vinculó esas redes con la seguridad nacional de Estados Unidos y cerró con un llamado que, traducido al español, dice así: «Debemos seguir junto al pueblo cubano en su lucha por la libertad y la democracia».
Cinco buques y una red que se extiende de Cuba a Chipre y Panamá
El petrolero Gloria C ilustra hasta dónde llegan las sanciones. Su propietario registrado es Tentacool Commercial, una compañía con sede en Panamá. Washington también vincula el buque con Caroil Transport Marine, una empresa radicada en Chipre que gestiona petroleros de bandera cubana. Ambas compañías figuran entre las sancionadas.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense identificó al Gloria C y a otras cuatro embarcaciones como bienes bloqueados. Se trata del Esperanza, el María Cristina, el Emilia y el Lourdes. Estos dos últimos están vinculados a Petróleos Marítimos del Caribe, conocida como Petromarca, una de las compañías cubanas incluidas en el anuncio.
Por qué Washington incluyó a dos empresas chinas
La otra parte del anuncio apunta al equipamiento que llega a las fuerzas armadas cubanas. La administración del presidente Trump acusa a las compañías chinas CEIEC y Beijing H&C Technologies de participar en el suministro de material militar y equipos de vigilancia y seguridad. Washington identifica a la empresa cubana Duna como intermediaria.
Entre las personas sancionadas figuran Guillermo Rodríguez López-Calleja, a quien Estados Unidos vincula con el transporte marítimo de productos petrolíferos, y Any Rodríguez Lastres, exdirectora comercial de la Terminal de Contenedores de Mariel e hija de la presidenta de GAESA, el conglomerado empresarial controlado por los militares cubanos.
Rubio situó la decisión en el contexto de los apagones y la escasez de combustible en Cuba. Según el secretario de Estado, mientras las familias cubanas afrontan esas carencias, la élite gobernante utiliza recursos energéticos, marítimos y tecnológicos de la isla para su propio beneficio. Ese fue también el eje del respaldo de Giménez: el congresista defendió la presión sobre quienes sostienen al régimen y pidió mantener el apoyo de Estados Unidos a los cubanos que reclaman libertades democráticas.





