
La Guardia Costera de Estados Unidos descargó el miércoles 4 de noviembre en Port Everglades, en el condado de Broward, aproximadamente 3,622 libras de cocaína, equivalentes a unos 1,643 kilogramos, con un valor estimado de 27 millones de dólares.
La tripulación del guardacostas Tahoma trasladó hasta el puerto del sur de Florida los narcóticos incautados durante dos operaciones de interdicción en el mar Caribe. También entregó a cuatro detenidos a agentes federales, quienes asumieron su custodia para continuar las investigaciones.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, el resultado responde a un esfuerzo conjunto de unidades navales, aeronaves de vigilancia y equipos especializados de Estados Unidos, con apoyo de socios internacionales.
Dos operaciones en el Caribe detrás del cargamento
La droga descargada en Port Everglades fue decomisada en dos interdicciones distintas, por lo que el total presentado en el puerto corresponde a la suma de ambas actuaciones.
En el dispositivo participaron los guardacostas Diligence y William Trump, además del buque de la Marina estadounidense USS Minneapolis-Saint Paul. También intervino el destacamento LEDET 105, perteneciente a un equipo táctico de la Guardia Costera especializado en operaciones de aplicación de la ley en el mar.
La intervención de estas unidades permitió combinar recursos navales con personal preparado para abordar embarcaciones sospechosas y desarrollar las actuaciones correspondientes. El Tahoma estuvo a cargo del traslado y la descarga del cargamento decomisado y de la entrega de los detenidos.
Aeronaves de Estados Unidos y Países Bajos apoyaron las operaciones
El operativo contó con respaldo de una aeronave de patrulla marítima de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos —CBP— y otra de la Marina Real de los Países Bajos.
A estos medios se sumaron el Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Sur, conocido como JIATF-South, y personal de vigilancia y coordinación del Distrito Sureste de la Guardia Costera. La participación de esas entidades refleja el alcance internacional de las operaciones contra el tráfico marítimo de narcóticos en el Caribe.
El teniente John Colucci, comandante del guardacostas William Trump, atribuyó el éxito de la intervención a la coordinación entre las agencias estadounidenses y los socios que operan en la región.
El oficial destacó que su tripulación ejecutó una misión de alto riesgo de forma segura y profesional. Según su valoración, la incautación impidió que los narcóticos llegaran a territorio estadounidense y afectó las actividades de organizaciones criminales transnacionales.
Qué se sabe de los cuatro detenidos
Los cuatro detenidos quedaron bajo custodia federal, a la espera de que avance la investigación sobre su presunta vinculación con los cargamentos interceptados.
Hasta el momento de la información difundida, no se habían divulgado sus nombres ni nacionalidades. Tampoco se detallaron los posibles cargos, la distribución de los detenidos entre las dos interdicciones o la organización a la que podrían estar vinculados. La información disponible no permite atribuirles responsabilidades individuales más allá de su detención durante las operaciones.
La entrega a las autoridades federales constituye una etapa posterior a las actuaciones en el mar: los detenidos pasan a disposición de los organismos responsables de continuar las pesquisas y determinar los siguientes pasos del caso.
La descarga en Florida ocurrió después de las incautaciones
Aunque el cargamento fue presentado en un puerto del sur de Florida, las incautaciones ocurrieron en el Caribe. Port Everglades fue el punto donde la tripulación del Tahoma desembarcó los narcóticos y entregó a las personas detenidas.
La diferencia resulta relevante para entender la secuencia del operativo: primero se realizaron las interdicciones marítimas y, posteriormente, se trasladaron a tierra la droga y los detenidos. Las informaciones consultadas no precisan las fechas y ubicaciones exactas de cada una de las dos actuaciones.
Cooperación internacional contra las rutas del narcotráfico
La Guardia Costera enmarcó el decomiso en sus esfuerzos continuos para interceptar narcóticos, desarticular redes criminales transnacionales y evitar que las drogas lleguen a las comunidades estadounidenses.
La institución explicó que desarrolla estas misiones junto con socios locales, estatales, federales e internacionales. El operativo que culminó en Port Everglades reunió embarcaciones, aeronaves y equipos de distintas entidades para actuar sobre cargamentos transportados por mar.
Mientras las autoridades federales investigan la participación de los cuatro detenidos, el balance comunicado es de dos interdicciones en el Caribe y aproximadamente 1.6 toneladas de cocaína retiradas de las rutas del tráfico marítimo.





