
Ciudadanos cubanos figuran entre las 13 personas acusadas a nivel federal por una presunta trama de fraude migratorio vinculada a Legacy Imigra Solutions, una empresa del condado de Orange que, según los investigadores, operaba como una falsa firma de abogados y cobraba a inmigrantes que buscaban regularizar su situación en Estados Unidos.
El fiscal federal del Distrito Medio de Florida, Greg Kehoe, anunció el lunes 2 de noviembre que los acusados son ciudadanos de Cuba y Brasil. La información difundida por WESH no precisa cuántos son cubanos ni qué funciones desempeñaban dentro de la compañía.
Según documentos judiciales citados por el medio, Legacy Imigra Solutions presuntamente falsificaba documentos para obtener estatus y beneficios migratorios para sus clientes. Las autoridades también señalaron que la empresa utilizaba el temor a la deportación para presionar a los afectados y exigirles pagos.
Kehoe describió el mensaje que recibían los inmigrantes: pagar a Legacy o perder el acceso a documentos esenciales y la posibilidad de permanecer en el país.
Personas que buscaban ayuda legal terminaron entre las víctimas
El fiscal explicó que muchos de los afectados eran brasileños y que había clientes que buscaban hacer sus trámites correctamente, creyendo que contrataban a abogados para recibir asesoría y presentar sus documentos.
Según Kehoe, fueron integrantes de Legacy quienes incurrieron en las actuaciones fraudulentas. Esa distinción es relevante, pues la investigación describe a inmigrantes que habrían sido engañados por quienes prometían ayudarlos con sus casos.
La Oficina del Sheriff del Condado de Orange informó que ha recuperado cerca de 1,7 millones de dólares pertenecientes a unas 200 víctimas. El sheriff John Mina advirtió que podría haber más afectados y les pidió contactar a su oficina.
La investigación ya había provocado arrestos
En abril, las autoridades locales anunciaron la detención de cuatro personas relacionadas con la compañía por cargos estatales que incluían fraude organizado y extorsión.
Entre los arrestados estaba el propietario de Legacy, Vagner de Almeida, quien ahora también enfrenta cargos en la acusación federal recientemente revelada.
Mina señaló que detectives locales trabajaron junto con investigadores de Seguridad Nacional para desmantelar una operación que, según las autoridades, obtuvo millones de dólares aprovechándose de los inmigrantes y de su miedo a ser expulsados de Estados Unidos.
Once de los trece acusados comparecieron el lunes ante un juez federal. Los cargos de conspiración para cometer fraude electrónico pueden conllevar hasta 20 años de prisión en caso de condena.
Aunque la presencia de ciudadanos cubanos entre los acusados forma parte del anuncio federal, la información disponible no permite atribuirles individualmente conductas específicas. Todos los procesados se presumen inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad.





