¿Trabajar 32 horas y cobrar lo mismo? Esto propone el nuevo proyecto presentado en Estados Unidos

Una nueva propuesta presentada en el Congreso de Estados Unidos busca cambiar una de las reglas laborales más conocidas del país: la semana de 40 horas.

La iniciativa plantea que los empleados cubiertos por la ley federal comiencen a recibir pago de horas extra después de trabajar 32 horas en una semana, en lugar de las 40 actuales. Sus promotores sostienen que el cambio podría permitir jornadas más cortas sin pérdida de salario ni beneficios.


Sin embargo, hay una aclaración fundamental: la propuesta todavía no es ley y no significa que todos los trabajadores pasarán automáticamente a trabajar cuatro días por semana.

¿Qué propone la semana laboral de 32 horas?

El proyecto, denominado Thirty-Two Hour Workweek Act, fue presentado en la Cámara de Representantes como H.R. 10323 por el congresista demócrata Mark Takano, de California. Una propuesta paralela fue impulsada en el Senado por Bernie Sanders.

De acuerdo con el registro oficial de H.R. 10323 publicado por el Gobierno de Estados Unidos, la iniciativa modificaría la Ley de Normas Justas de Trabajo —conocida como FLSA— para reducir de 40 a 32 horas el umbral semanal a partir del cual determinados empleados tienen derecho a cobrar horas extra.

En términos prácticos, una empresa podría mantener a un trabajador durante 40 horas semanales, pero tendría que pagar como tiempo extra las ocho horas que excedan el nuevo límite de 32.

Por eso, el proyecto no obliga expresamente a todas las compañías a implantar una semana de cuatro días. Su mecanismo principal consiste en hacer más costoso mantener jornadas superiores a 32 horas, lo que podría llevar a algunos empleadores a reducir horarios, reorganizar turnos o contratar más personal.


El cambio se aplicaría gradualmente

El texto completo de la propuesta establece una transición progresiva:

  • 38 horas durante el primer año.
  • 36 horas durante el segundo año.
  • 34 horas durante el tercer año.
  • 32 horas después de completar la transición.

El primer periodo comenzaría al menos 180 días después de que la medida fuera promulgada. Esa transición solo ocurriría si el proyecto supera todo el proceso legislativo y llega a convertirse en ley.

La iniciativa también propone pagar tiempo y medio por las horas trabajadas después de ocho horas en un mismo día y hasta las 12 horas. El trabajo que exceda las 12 horas diarias tendría que pagarse al doble de la tarifa regular.

¿Realmente sería sin pérdida de salario?

El proyecto incluye una disposición destinada a impedir que los empleadores reduzcan la compensación semanal o los beneficios de los trabajadores afectados por el nuevo límite de horas extra.

La intención es que una persona que actualmente recibe el salario correspondiente a una semana de 40 horas no pierda ingresos únicamente porque el estándar federal se reduzca gradualmente a 32 horas.

Takano y Sanders describen la medida como una forma de compartir con los trabajadores los beneficios generados por la automatización y la inteligencia artificial. En un comunicado sobre la propuesta, ambos legisladores argumentaron que la productividad ha aumentado mientras la semana laboral federal permanece prácticamente sin cambios desde hace décadas.

¿Quiénes quedarían cubiertos?

La modificación está dirigida principalmente a los empleados no exentos de las disposiciones de horas extra de la FLSA. Esto significa que no todos los trabajadores quedarían necesariamente cubiertos de la misma manera.

Actualmente existen categorías exentas —incluidos determinados empleados ejecutivos, administrativos y profesionales que cumplen requisitos específicos— que pueden no tener derecho al pago federal de horas extra.

Tampoco debe interpretarse como una garantía universal de tener libres tres días cada semana. La distribución de turnos y días de trabajo seguiría dependiendo de cada empresa, contrato y sector, siempre dentro de las reglas laborales correspondientes.

La propuesta genera apoyo y preocupación

Sindicatos y organizaciones laborales respaldan la iniciativa al considerar que podría ofrecer más tiempo para la familia, descanso y cuidado personal sin obligar a los empleados a sacrificar sus ingresos.

Los críticos, en cambio, advierten que el aumento del costo de las horas extra podría afectar especialmente a pequeñas empresas y sectores que necesitan cobertura continua, como restaurantes, hospitales, transporte, comercio minorista y servicios de emergencia.

También señalan que algunas compañías podrían responder reduciendo turnos, aumentando precios, automatizando funciones o exigiendo más productividad durante menos horas.

Otro temor es que una semana más corta termine concentrando la misma cantidad de tareas en cuatro días más intensos, sin que disminuya realmente la carga laboral.

¿Cuándo comenzaría la semana laboral de 32 horas?

Por ahora no existe una fecha de entrada en vigor porque H.R. 10323 aún no ha sido aprobada.

El registro legislativo indica que la propuesta fue presentada el 8 de septiembre de 2026 y remitida al Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes.

Para convertirse en ley tendría que avanzar en los comités, ser aprobada por la Cámara y el Senado en versiones compatibles y recibir la firma presidencial.

Mientras eso no ocurra, el estándar federal general continúa estableciendo el pago de horas extra después de 40 horas semanales para los trabajadores cubiertos.

La propuesta abre un debate de gran alcance sobre cómo debe repartirse el tiempo de trabajo en una economía transformada por la tecnología. Pero, al menos por ahora, la semana de 32 horas continúa siendo una iniciativa bajo consideración y no un nuevo derecho vigente para los trabajadores estadounidenses.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *