
Una mujer cubana abrió las puertas de su residencia durante un recorrido en video y sorprendió al revelar que la propiedad está valorada en aproximadamente 1.8 millones de dólares. Más allá de su precio, aseguró que el verdadero valor de la vivienda reside en el trabajo personal que dedicó a remodelarla y decorarla.
“Esta casa la decoré yo, la remodelé yo. Para mí, ese es el valor más grande que tiene la propiedad”, explicó antes de comenzar el recorrido por la residencia.
La vivienda cuenta con amplias áreas comunes, estacionamiento para varios vehículos, una cocina moderna, elevador, oficina, cine privado y un patio acondicionado para reuniones familiares y celebraciones.
Una casa transformada por su propia dueña
El recorrido comienza en el exterior de la propiedad, donde destaca una amplia zona de estacionamiento. Antes de entrar, la propietaria confirma que es cubana y conduce al visitante hacia la sala principal.
El espacio fue organizado como una sala de estar abierta, conectada visualmente con la cocina. La dueña la describe como una “cocina de la vida real”, dejando claro que no se trata únicamente de un espacio decorativo, sino de un área utilizada diariamente por la familia.
Durante la conversación, confirma que se encargó personalmente de toda la remodelación. La decoración presenta un estilo contemporáneo, con muebles cuidadosamente seleccionados y una exhibición de vinos integrada como elemento ornamental.
Un elevador para llegar al segundo piso
Una de las primeras sorpresas aparece cuando ambos se disponen a subir al nivel superior. En lugar de utilizar las escaleras, la cubana propone tomar el elevador instalado dentro de la propiedad.
El momento genera un intercambio humorístico sobre la posibilidad de quedar atrapados. La propietaria señala que el sistema cuenta con números de emergencia, incluido el contacto de la persona encargada de reparar el elevador.
Aunque solamente conecta los dos niveles de la casa, su presencia aporta comodidad y constituye una de las características más inusuales de la residencia.
Una oficina y un cine escondido dentro de la vivienda
En el segundo piso se encuentra una pequeña oficina, pero el espacio que más sorprende al visitante es otro: una sala de cine privada escondida dentro de la casa.
La propietaria presenta el lugar como el rincón favorito de su hija mayor. La habitación está pensada para disfrutar películas sin salir de la vivienda y a cualquier hora del día. “Es mejor que el cine porque lo tienes en la casa”, afirma la cubana mientras muestra el espacio.
La sala privada se convierte así en uno de los puntos principales del recorrido y refuerza el carácter familiar de la propiedad, cuya remodelación parece haber sido concebida según las preferencias de quienes viven en ella.
Un patio preparado para fiestas familiares
La visita continúa en el exterior, donde la vivienda dispone de jacuzzi y una amplia zona destinada al entretenimiento. La dueña explica que allí organiza las celebraciones de Navidad y fin de año.
Durante esas fechas, el patio se llena de mesas para recibir a familiares e invitados. Se trata, según sus palabras, de la “zona de la fiesta”, diseñada para aprovechar el espacio exterior y convertirlo en uno de los principales lugares de reunión de la casa.
La combinación de áreas sociales, espacios privados y elementos como el elevador o el cine contribuye al valor que la propietaria atribuye a la residencia.
Los muebles también forman parte de su negocio
En el recorrido también aparece el componente empresarial de la historia. La cubana asegura que los muebles utilizados para decorar la propiedad pueden encontrarse en DecoTrans, el negocio que menciona durante la conversación.
La casa funciona de esa manera como residencia familiar y, al mismo tiempo, como una muestra de su trabajo en decoración y mobiliario. Cada habitación refleja las decisiones tomadas durante el proceso de transformación de la propiedad.
Este vínculo entre hogar y emprendimiento ayuda a explicar por qué la dueña considera que el valor sentimental y profesional de la vivienda supera su precio estimado.
¿Vendería la casa por 1.8 millones de dólares?
Al final del recorrido, la propietaria es cuestionada sobre la posibilidad de desprenderse de la residencia. Aunque deja claro que aprecia profundamente el resultado de la remodelación, no descarta una venta. “Por el precio adecuado, aquí todo es negociable”, responde.
La cubana aprovecha el momento para compartir su visión sobre los negocios y sostiene que aprender a vender es una herramienta necesaria en distintos ámbitos de la vida.
Según explica, incluso durante una entrevista de trabajo una persona debe saber presentar sus capacidades y convencer de que es la mejor opción para ocupar el puesto.
El video no precisa dónde está ubicada la propiedad ni aporta una tasación independiente que confirme su valor. La cifra de 1.8 millones de dólares corresponde a la estimación ofrecida por la propia dueña durante el recorrido.





