Fusiles, láseres y visión nocturna: así entrenan los Marines desplegados en Puerto Rico en medio de tensiones con Cuba

Marines en Puerto Rico. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

nfantes de Marina de Estados Unidos realizaron prácticas nocturnas con fusiles, equipos de visión nocturna y dispositivos láser en el Campamento Santiago, Puerto Rico, en medio de un despliegue militar que mantiene bajo atención los movimientos de Washington en el Caribe.

Los ejercicios fueron efectuados por integrantes del Batallón de Logística de Combate 8 y del Tercer Batallón, Segundo Regimiento de Marines, ambos adscritos a la Fuerza de Combate Litoral-24, conocida por sus siglas en inglés como LCF-24.


Durante las maniobras, los militares calibraron dispositivos AN/PEQ-15 instalados en sus armas. Estos equipos permiten apuntar e iluminar objetivos mediante láser, especialmente cuando se utilizan junto con visores nocturnos.

La documentación oficial del Departamento de Defensa sitúa el entrenamiento el 18 de agosto de 2026 en el Campamento Santiago Joint Training Center. Las imágenes fueron publicadas el 31 de agosto por el Servicio de Distribución de Información Visual de Defensa. DVIDS confirmó la fecha, las unidades participantes y el equipamiento utilizado.

Una fuerza desplegada en el área del Comando Sur

La presencia de la LCF-24 en Puerto Rico no constituye una actividad aislada. Esta agrupación forma parte de las fuerzas estadounidenses desplegadas en el área de responsabilidad del Comando Sur, que comprende el Caribe, Centroamérica y Sudamérica.

Según la explicación oficial, los militares apoyan a la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental y participan en operaciones dirigidas a interrumpir el narcotráfico, disuadir a actores considerados hostiles y proteger el territorio estadounidense mediante una presencia continua.

La Fuerza de Combate Litoral-24 está organizada alrededor de la 24.ª Unidad Expedicionaria de Marines y dispone de componentes terrestres, aéreos y logísticos capaces de operar desde instalaciones militares o embarcaciones de la Armada.


El concepto de “combate litoral” está orientado precisamente a actuar en zonas costeras, islas y corredores marítimos. Por esa razón, sus ejercicios incluyen tiro, desembarcos, evacuaciones, operaciones aéreas, incursiones rápidas y coordinación con otras ramas militares.

La misma unidad entrenó en la Base Naval de Guantánamo

La atención sobre estas maniobras aumenta porque la LCF-24 ya realizó entrenamientos durante 2026 en la Base Naval de Guantánamo, territorio ubicado en el extremo oriental de Cuba bajo control estadounidense.

El 4 de junio, miembros de la unidad practicaron inserciones mediante cuerdas desde un helicóptero UH-1Y Venom. La aeronave despegó del buque anfibio USS Fort Lauderdale y trasladó a los militares hasta Guantánamo, donde simularon una entrada rápida en un terreno costero de acceso restringido.

Simultáneamente, helicópteros CH-47 Chinook del Ejército realizaron prácticas de aterrizaje sobre la cubierta del USS Fort Lauderdale. El coronel Ryan Lynch, comandante de la LCF-24, afirmó entonces que las maniobras demostraban las opciones tácticas que la unidad podía ofrecer al Comando Sur y su capacidad para responder rápidamente ante una contingencia regional. El informe oficial describió operaciones simultáneas desde el mar hasta Guantánamo.

¿Existe una operación dirigida contra Cuba?

Aunque la cercanía geográfica y los entrenamientos anteriores en Guantánamo alimentan especulaciones, hasta ahora Washington no ha anunciado que las prácticas de Campamento Santiago formen parte de una operación militar contra el régimen cubano.

La información difundida por las Fuerzas Armadas vincula el despliegue principalmente con la lucha contra el tráfico de drogas, la neutralización de organizaciones designadas como terroristas, la disuasión regional y la protección de Estados Unidos.

La Operación Southern Spear, en la que han participado fuerzas expedicionarias estadounidenses, integra capacidades de los Marines con otras ramas militares y agencias federales para ejecutar acciones contra redes de narcotráfico dentro del área del Comando Sur. La descripción oficia presenta la misión como una operación antinarcóticos y de seguridad hemisférica.

Por tanto, el entrenamiento nocturno confirma un nivel elevado de preparación y una presencia estadounidense sostenida en el Caribe, pero no constituye por sí solo una prueba de que se esté preparando una intervención en Cuba.

Puerto Rico refuerza su valor estratégico

Campamento Santiago, localizado en Salinas, es uno de los principales centros de entrenamiento militar de Puerto Rico. Su ubicación permite movilizar personal y equipos hacia diferentes puntos del Caribe en plazos relativamente breves.

Las prácticas nocturnas buscan que los militares puedan identificar objetivos, desplazarse y coordinarse en condiciones de poca visibilidad. También permiten comprobar la precisión de los dispositivos láser antes de emplearlos en ejercicios de mayor complejidad.

La combinación de entrenamiento terrestre en Puerto Rico, operaciones anfibias en el Caribe y ejercicios anteriores en Guantánamo muestra que Estados Unidos continúa fortaleciendo su capacidad de reacción en la región.

Por ahora, los movimientos forman parte de un despliegue declarado de seguridad hemisférica. Sin embargo, la actividad de una fuerza preparada para responder “ante cualquier contingencia” seguirá generando atención, especialmente por desarrollarse en un escenario donde Cuba ocupa una posición estratégica.


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