Miami-Dade desconecta las cámaras que rastreaban vehículos por todo el condado

La Oficina del Sheriff suspendió por completo el programa mientras crece la disputa entre la seguridad pública y el derecho a la privacidad.

Miami-Dade dejó fuera de servicio todas las cámaras lectoras de matrículas operadas por la Oficina del Sheriff, apenas un día después de que el gobierno de Florida ordenara retirar estos dispositivos de las carreteras estatales.


La sheriff Rosie Cordero-Stutz anunció que las cámaras instaladas en infraestructura del Departamento de Transporte de Florida (FDOT) quedarían desconectadas y que, además, se suspendería en su totalidad el programa de lectores de placas de su agencia.

La decisión va más allá de la directiva estatal, pues la orden de FDOT se limita a los dispositivos ubicados en las vías pertenecientes al sistema estatal de carreteras. Las agencias locales tienen un plazo de 30 días para retirarlos y Florida dejará de autorizar nuevas instalaciones en esas zonas.

La Oficina del Sheriff de Miami-Dade, sin embargo, decidió paralizar todo su sistema mientras se analiza el futuro de esta tecnología.

Miami-Dade reconoce que las cámaras ayudaron a resolver delitos

Cordero-Stutz defendió los resultados obtenidos mediante los lectores automáticos de matrículas, conocidos también como cámaras LPR o ALPR.

Según la sheriff, estos dispositivos han permitido detener a presuntos asesinos y ladrones, localizar personas desaparecidas e intervenir en casos relacionados con posibles secuestros de menores.


No obstante, reconoció que su utilización debe acompañarse de políticas claras, supervisión, transparencia, auditorías y mecanismos capaces de proteger los derechos constitucionales de los residentes.

“Seguridad pública y derechos constitucionales no son valores contrapuestos”, sostuvo la funcionaria en una declaración difundida después de conocerse la medida estatal.

DeSantis advierte sobre un posible “estado de vigilancia”

La administración del gobernador Ron DeSantis justificó la retirada por el rápido crecimiento de estos sistemas y las preocupaciones relacionadas con la privacidad, el uso indebido de datos y la vigilancia de conductores.

Las cámaras captan automáticamente la matrícula y otras características de los vehículos que pasan frente a ellas. Posteriormente, las autoridades pueden consultar esa información para localizar automóviles robados, sospechosos, testigos o personas desaparecidas.

DeSantis afirmó que estas herramientas deben estar dirigidas contra delincuentes y expresó preocupación ante la posibilidad de que permitan construir un registro detallado de los movimientos de personas que no están bajo investigación.

FDOT advirtió que retirará por su cuenta cualquier equipo que permanezca en vías estatales después del plazo establecido. La agencia también dejará de aprobar solicitudes para colocar nuevos lectores en terrenos bajo su jurisdicción. La orden fue emitida tras reportes de uso indebido y preocupaciones sobre vigilancia y privacidad.

El alcalde de Miami Beach promete dar batalla

La decisión encontró resistencia inmediata en Miami Beach. Su alcalde, Steven Meiner, anunció que buscará una vía legislativa para que la ciudad pueda mantener los lectores de placas.

Meiner aseguró que esta tecnología ha ayudado a localizar vehículos que escapaban de escenas de crímenes violentos, recuperar automóviles robados, retirar armas ilegales de las calles y detener a sospechosos.

“Esto no debería ser un asunto partidista. No debería tratarse de política. Debería tratarse de seguridad pública”, declaró el alcalde.

Miami Beach cuenta con aproximadamente 40 lectores de matrículas y alrededor de la mitad estarían instalados en carreteras estatales, según WLRN.

El exjefe de la Policía de Miami Jorge Colina también advirtió que eliminar completamente estas herramientas podría afectar la capacidad de las agencias para resolver delitos y responder a alertas Amber.

Fort Lauderdale todavía no ha tomado una decisión

La controversia también alcanza a Broward. Un portavoz de la Policía de Fort Lauderdale dijo que la ciudad todavía no había decidido si terminaría su contrato con Flock Safety, una de las principales compañías proveedoras de esta tecnología.

Fort Lauderdale tiene 88 cámaras, mientras que la Oficina del Sheriff de Broward no había informado si seguiría los pasos de Miami-Dade al momento de publicarse el reporte de CBS News Miami.

El debate se intensificó después de que agentes en diferentes jurisdicciones fueran acusados de consultar bases de datos de lectores de matrículas por razones personales. Uno de los casos reportados en Florida involucró a un oficial señalado de buscar más de 700 veces el vehículo de su esposa separada.

Mientras los críticos consideran que estos sistemas permiten vigilar los movimientos de ciudadanos inocentes, autoridades policiales argumentan que son una herramienta decisiva para detener delincuentes y encontrar personas desaparecidas.

Por ahora, Miami-Dade optó por desconectarlas todas. Miami Beach, en cambio, se prepara para intentar conservarlas.


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