
El opositor cubano Norge Rodríguez Verges pidió desde el Centro de Transición de Broward, conocido como BTC, que las autoridades migratorias de Estados Unidos revisen exhaustivamente su expediente, mientras su familia intenta impedir que lo trasladen a un tercer país.
Rodríguez Verges permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y enfrenta una orden final de expulsión. Sin embargo, obtuvo protección bajo la Convención contra la Tortura (CAT), una decisión que impide que lo deporten a Cuba debido al peligro que enfrentaría en la isla.
Esa protección no elimina automáticamente la orden de expulsión ni equivale a la concesión de asilo. La diferencia mantiene abierta la posibilidad legal de que Estados Unidos intente enviarlo a otro país donde las autoridades consideren que no corre el mismo riesgo.
“Durante muchos años me dediqué en mi país, Cuba, a ser un activista de derechos humanos”, declaró Rodríguez Verges desde el centro de detención del condado de Broward.
Su esposa y su hijo han solicitado el respaldo de organizaciones del exilio cubano, activistas, abogados y congresistas para que el caso se evalúe por sus méritos y por los antecedentes de persecución política que denuncian.
Salió de Cuba después de años de prisión
Según el testimonio divulgado por la familia, Rodríguez Verges era opositor al régimen cubano y pasó seis años encarcelado de una condena de diez. Sus allegados sostienen que la persecución política y la ausencia de garantías bajo la dictadura lo obligaron a abandonar la isla.
El cubano llegó a Estados Unidos en 2019 y solicitó protección política en la frontera. Después de superar una entrevista de miedo creíble, su expulsión inmediata quedó suspendida y lo presentaron ante un juez de inmigración mientras permanecía detenido.
Tras aproximadamente dos meses bajo custodia, ICE determinó que no representaba un riesgo de fuga y le concedió libertad bajo palabra. Al cumplir un año y un día en territorio estadounidense, presentó una solicitud de residencia permanente mediante la Ley de Ajuste Cubano, de acuerdo con la versión de sus familiares.
El trámite se prolongó durante años. Entretanto, su proceso de asilo, que había quedado en pausa, fue reabierto, aumentando su temor a ser detenido nuevamente.
ICE lo arrestó cuando se dirigía al trabajo
Rodríguez Verges fue arrestado el 4 de octubre de 2025 por la Unidad de Operaciones contra Fugitivos de ICE, según un comunicado de la agencia citado por sus familiares.
Una campaña de recaudación abierta por la familia también sitúa la detención en esa fecha y afirma que ocurrió cuando el cubano se dirigía a trabajar.
En junio de 2026, un juez de inmigración emitió una orden final de expulsión en su contra. Posteriormente, Rodríguez Verges recibió protección bajo la Convención contra la Tortura, bloqueando específicamente su deportación a Cuba.
“Que no sea otro caso más, que sea evaluado por sus méritos como opositor”, pidió su esposa. “Cuba mantiene relaciones con terceros países y tememos que él sea deportado a un tercer país y pueda pasarle algo”.
La familia considera que cualquier decisión debe tomar en cuenta su trayectoria como opositor y el riesgo de que termine en una nación con vínculos estrechos con el régimen de La Habana.
Las afirmaciones sobre su encarcelamiento, activismo y situación procesal proceden de Rodríguez Verges y sus allegados. No se ha divulgado públicamente el expediente judicial completo que permita conocer los fundamentos de la orden final de expulsión o el estado detallado de su solicitud de residencia.
Lo que realmente significa la protección contra la tortura
La Convención contra la Tortura protege a una persona de que la envíen al país donde un juez concluye que es más probable que sufra torturas. En el caso descrito por la familia, la decisión impediría la devolución de Rodríguez Verges a Cuba mientras permanezca vigente.
No obstante, la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Casos de Inmigración explica que esta protección se encuentra vinculada al país donde existe el peligro. Estados Unidos puede trasladar al beneficiario a una tercera nación donde su vida o libertad no estén amenazadas.
La regulación federal sobre CAT también establece que a una persona la pueden enviar a otro país donde no sea probable que sufra torturas. La protección tampoco obliga automáticamente a ICE a ponerla en libertad.
Por esa razón, la defensa tendría que examinar cualquier tercer país propuesto y presentar pruebas específicas si considera que Rodríguez Verges podría sufrir allí tortura, persecución o una devolución indirecta a Cuba.
La familia busca apoyo político y legal
La esposa y el hijo del opositor han dirigido su llamado a congresistas, organizaciones de derechos humanos y grupos del exilio. Buscan que las autoridades revisen su historial de persecución, la solicitud de residencia presentada y las opciones legales disponibles para evitar un traslado peligroso.
El caso entra ahora en una etapa decisiva. Haber obtenido protección bajo CAT representa una barrera frente a la deportación directa a Cuba, pero no resuelve su permanencia en Estados Unidos.
Desde el centro de Broward, Rodríguez Verges pide que su historia como preso político y activista no quede reducida a un número de expediente. Su familia reclama una evaluación individual antes de que se adopte una decisión que pueda llevarlo fuera del país.





