
El congresista republicano por Florida Mario Díaz-Balart aseguró que continúa realizando gestiones ante la administración del presidente Donald Trump para proteger a los cubanos con I-220A y a otros inmigrantes que permanecen en un limbo migratorio en Estados Unidos.
Durante una entrevista con la periodista Gloria Ordaz, transmitida por Telemundo 51, el legislador afirmó que también sigue abogando por el restablecimiento del Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos, haitianos y ciudadanos de otras nacionalidades.
“Seguimos trabajando para restablecer que venezolanos, cubanos y nicaragüenses que están en este limbo legal puedan mantenerse aquí”, declaró Díaz-Balart.
Aunque sus palabras despertaron expectativas entre miles de familias, el congresista no anunció una medida aprobada, un proyecto legislativo específico ni un cambio inmediato en la situación migratoria de los cubanos con I-220A. Se trata, por ahora, de gestiones políticas para convencer al Gobierno federal de modificar su postura.
Se opone a las deportaciones hacia Cuba
Díaz-Balart expresó además su rechazo a que Estados Unidos deporte personas hacia países como Cuba, Venezuela, Haití y Nicaragua debido a las condiciones políticas y sociales existentes en esas naciones.
“Yo no pienso que es razonable deportar a Cuba, a Venezuela, a Haití o a Nicaragua”, sostuvo durante la conversación.
Al referirse específicamente a los ciudadanos cubanos, reiteró que se encuentra “en contra” de enviarlos de regreso a la isla y que continúa abogando para detener esas deportaciones.
Las declaraciones adquieren relevancia en medio de la incertidumbre que enfrentan numerosos cubanos procesados en la frontera y liberados con un formulario I-220A. Muchos no han podido acogerse a la Ley de Ajuste Cubano porque las autoridades migratorias no consideran ese documento como una admisión o un parole.
¿Qué significan sus palabras para los cubanos con I-220A?
Por el momento, la intervención de Díaz-Balart no modifica el estatus migratorio de quienes poseen una I-220A ni establece una nueva vía para solicitar la residencia permanente.
El legislador indicó que trabaja directamente con Trump y funcionarios de su administración para conseguir una protección que permita a esos inmigrantes permanecer en Estados Unidos.
“La única forma es trabajando con el presidente, no gritando ni formando escándalo, trabajando con esta administración”, manifestó.
Para que exista una solución concreta serían necesarias acciones oficiales, como un cambio administrativo, una decisión judicial favorable o la aprobación de una ley en el Congreso. Hasta que eso ocurra, las personas afectadas deben continuar cumpliendo sus citas migratorias, presentándose ante las autoridades cuando corresponda y evitando asumir que las declaraciones representan un beneficio ya disponible.
Díaz-Balart insiste en recuperar el TPS
El congresista también defendió la continuidad del TPS para personas procedentes de países donde, según argumentó, no existen condiciones adecuadas para un regreso seguro.
“Yo siempre he abogado por el TPS. Sigo abogando por el TPS para los venezolanos, haitianos y otros”, señaló.
Sus comentarios estuvieron dirigidos especialmente a inmigrantes que perdieron esa protección y ahora podrían quedar expuestos a procesos de deportación. Sin embargo, tampoco anunció una fecha para el restablecimiento del programa ni confirmó que la Casa Blanca haya aceptado su propuesta.
Habla de posibles cambios políticos en Cuba
Durante la entrevista, Díaz-Balart abordó igualmente el futuro político de Cuba y se mostró convencido de que podría producirse próximamente una transición democrática en la isla.
El legislador señaló que cualquier proceso que permita eliminar las sanciones estadounidenses debe cumplir las condiciones recogidas en la legislación vigente: liberar a todos los presos políticos, permitir una prensa libre, legalizar sindicatos independientes y partidos políticos, y celebrar elecciones libres y multipartidistas.
También consideró que algunos de los futuros dirigentes de Cuba podrían surgir entre los actuales presos políticos.
Las declaraciones del congresista representan un respaldo político a los cubanos con I-220A y a otros inmigrantes afectados por la eliminación de protecciones migratorias. No obstante, todavía no constituyen una solución legal ni garantizan la suspensión de las deportaciones.





