
Los pequeños Leosdel y Leosniel habrían fallecido por deshidratación antes de que la embarcación fuera localizada cerca de Yucatán. Las autoridades mexicanas todavía no han confirmado públicamente las muertes.
Familiares de los gemelos cubanos Leosdel y Leosniel, de apenas dos años, informaron que los niños murieron durante la peligrosa travesía marítima que emprendieron junto a su madre desde Cuba hacia México.
Los menores viajaban en una embarcación que habría salido de Pinar del Río el 11 de agosto, con un grupo inicialmente integrado por 12 adultos y siete niños.
Según el testimonio de los familiares, compartido con el periodista Mario Vallejo, la embarcación sufrió fallas mecánicas y terminó quedándose sin combustible. Ante la imposibilidad de continuar utilizando el motor, sus ocupantes habrían improvisado una vela para tratar de avanzar.
La travesía se prolongó durante más de una semana, mientras las reservas de agua y alimentos comenzaban a agotarse.
Los niños habrían sufrido una deshidratación severa
Los familiares sostienen que los gemelos sufrieron una deshidratación severa debido a las difíciles condiciones del viaje.
De acuerdo con ese relato, uno de los pequeños habría fallecido el 18 de agosto y su hermano al día siguiente, antes de que llegara el rescate.
La madre de los niños se encuentra entre los sobrevivientes y habría sido quien comunicó a la familia lo sucedido. No obstante, hasta el momento de redactar esta información, no se ha podido obtener directamente su testimonio ni la versión del padre, quien reside en México.
Antes del rescate, el padre había pedido ayuda públicamente y advertido que su esposa y sus hijos se encontraban en condiciones cada vez más precarias después de perderse el contacto con la embarcación.
México informó del rescate de 16 migrantes
La Secretaría de Marina de México informó que el 20 de agosto fueron rescatados 16 migrantes cubanos al noreste de Progreso, Yucatán: 12 adultos y cuatro menores.
Los sobrevivientes fueron atendidos por personal médico y trasladados posteriormente a instalaciones de la Novena Zona Naval. Las autoridades indicaron que todos se encontraban estables y que el Instituto Nacional de Migración realizaría los procedimientos correspondientes.
Sin embargo, la cifra oficial no coincide con los reportes iniciales, que señalaban que en la embarcación viajaban 19 personas: 12 adultos y siete menores.
La diferencia deja interrogantes sobre lo ocurrido con tres integrantes del grupo. El reporte oficial no mencionó fallecimientos ni explicó por qué solamente fueron auxiliados cuatro de los siete menores que presuntamente habían comenzado el viaje.
Las muertes aún no cuentan con confirmación oficial
Hasta ahora, las autoridades mexicanas no han confirmado públicamente la muerte de Leosdel y Leosniel, sus posibles causas ni las fechas en que habrían ocurrido.
Por esa razón, la información sobre el fallecimiento de los niños se sustenta, por el momento, exclusivamente en las declaraciones de familiares.
El caso había provocado una intensa movilización en las redes sociales después de que los familiares perdieran contacto con la embarcación y solicitaran ayuda para encontrarla.
La aparente tragedia vuelve a mostrar los peligros extremos que enfrentan quienes intentan abandonar Cuba mediante rutas marítimas en embarcaciones precarias, especialmente cuando viajan niños y las travesías se prolongan sin suficiente combustible, agua potable o alimentos.





