
Lionel Messi volvió a hacer historia y a reescribir los libros de récords del fútbol mundial. El capitán de Argentina se convirtió este lunes en el máximo goleador de todos los tiempos en las Copas del Mundo al marcar su gol número 17 y 18 en Mundiales, superando definitivamente al alemán Miroslav Klose y consolidando aún más un legado que para muchos ya lo sitúa como el mejor futbolista de la historia.
Las anotaciones llegaron durante el partido entre Argentina y Austria por la segunda jornada del Grupo J del Mundial de 2026, disputado en el AT&T Stadium de Dallas, Texas. El encuentro no solo tenía valor deportivo por el liderato de la llave, sino que terminó siendo el escenario de uno de los momentos más trascendentales que ha vivido el torneo desde su creación en 1930.
Con 39 años, seis Copas del Mundo disputadas y una carrera que supera los veinte años en la élite, Messi sigue desafiando todas las previsiones. Lo que parecía el epílogo de una trayectoria legendaria se ha convertido en una nueva etapa de récords, demostrando que el argentino continúa siendo decisivo incluso en el torneo más exigente del planeta.
Una noche que comenzó con tensión y terminó en la historia
El camino hacia el récord tuvo todos los ingredientes de una gran historia deportiva: presión, incertidumbre, resiliencia y gloria. Apenas transcurrían nueve minutos de juego cuando Argentina obtuvo un penalti a favor. El estadio entero entendió que estaba ante un momento histórico. Messi tenía la oportunidad de romper inmediatamente el empate y convertirse en solitario en el máximo goleador de los Mundiales.
Sin embargo, el desenlace inicial fue inesperado. El argentino envió el balón fuera de la portería, provocando una mezcla de sorpresa e incredulidad entre los aficionados presentes y millones de espectadores alrededor del mundo. Las cámaras captaron la frustración momentánea del capitán argentino, consciente de la magnitud de la ocasión. Durante algunos minutos, el récord pareció alejarse.
Pero si algo ha caracterizado la carrera de Messi ha sido su capacidad para responder en los escenarios de máxima presión. Cuando el primer tiempo se acercaba a su final, Argentina construyó una jugada colectiva que terminó en los pies de su capitán. Esta vez no hubo margen para el error. El rosarino definió con precisión y envió el balón al fondo de la red para desatar la celebración de sus compañeros y de miles de argentinos presentes en Dallas.
Sin embargo, su ambición deportiva lo llevó a minutos antes de culminar el encuentro a anotar otro golazo de zurda que definió el partido. La imagen de Messi señalando al cielo con ambos índices, una celebración que ha repetido durante años en homenaje a su abuela Celia, se convirtió instantáneamente en una de las fotografías más icónicas del Mundial 2026.
El récord que sobrevivió doce años
El gol tuvo un valor histórico extraordinario porque puso fin a una marca que parecía destinada a permanecer durante mucho tiempo. Miroslav Klose había alcanzado los 16 goles mundialistas el 8 de julio de 2014 durante la histórica semifinal en la que Alemania derrotó 7-1 a Brasil en Belo Horizonte. Aquel tanto le permitió superar al brasileño Ronaldo Nazário y establecer una referencia que muchos especialistas consideraban prácticamente inalcanzable.
La dificultad del récord radica en la propia naturaleza de los Mundiales. A diferencia de las competiciones de clubes, los jugadores disponen de muy pocos partidos cada cuatro años para aumentar sus registros. Mantener un rendimiento goleador sostenido durante varias ediciones exige longevidad, regularidad, talento y la capacidad de competir al máximo nivel durante más de una década.
Messi debutó en una Copa del Mundo en Alemania 2006. Desde entonces marcó en Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora en Estados Unidos, México y Canadá 2026.
El argentino llegó a esta edición con 13 goles acumulados. Su espectacular actuación frente a Argelia, donde anotó tres tantos, le permitió alcanzar los 16 goles de Klose. Apenas unos días después consiguió la anotación que lo dejó solo en la cima. Más significativo aún es que todavía tiene partidos por disputar, lo que abre la posibilidad de ampliar un récord que ya parecía enorme.
Así queda la clasificación de goleadores históricos de los Mundiales
La nueva clasificación histórica refleja el peso del logro alcanzado por Messi y la élite de futbolistas que han dejado huella en la competición más prestigiosa del planeta.
Lionel Messi encabeza ahora la lista con 17 goles, seguido por Miroslav Klose con 16 y Ronaldo Nazário con 15. Más atrás aparecen el alemán Gerd Müller con 14 y el francés Just Fontaine con 13.
El caso de Fontaine resulta especialmente llamativo porque consiguió sus 13 goles en una sola edición, el Mundial de Suecia 1958, una marca que sigue siendo récord para un único torneo.
La diferencia es que Messi no solo lidera la clasificación absoluta, sino que lo hace después de mantener un nivel competitivo durante dos décadas completas, algo sin precedentes en la historia moderna del fútbol.
Un Mundial que puede ampliar aún más la leyenda
La relevancia de este récord aumenta al analizar el contexto en que fue conseguido. Messi no alcanzó la marca como un veterano que ocupa un papel simbólico dentro de la selección argentina. Continúa siendo el líder futbolístico y emocional del equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Argentina llegó al partido frente a Austria con tres puntos tras su victoria en el debut. Los europeos también sumaban tres unidades después de derrotar 3-1 a Jordania, por lo que el choque tenía un enorme peso estratégico dentro del Grupo J.
El ganador quedaba en una posición privilegiada para asegurar la clasificación a los octavos de final como líder de grupo. En ese escenario de máxima exigencia competitiva apareció nuevamente Messi para marcar diferencias. Su gol no solo tuvo valor estadístico, sino también deportivo, ya que permitió a Argentina controlar el partido y acercarse a la siguiente fase del torneo.
El hecho de que el récord haya llegado en un partido determinante y no en un encuentro intrascendente aumenta todavía más la relevancia de la hazaña.
El único futbolista que ha marcado en todas las fases de un Mundial
La nueva marca goleadora es solo una parte de una colección de registros que refuerzan la singularidad de la carrera de Messi. El argentino es el único jugador en toda la historia de los Mundiales que ha conseguido marcar en cada una de las fases posibles de la competición: fase de grupos, octavos de final, cuartos de final, semifinales y final.
Esa capacidad para aparecer en los momentos decisivos desmontó definitivamente una de las críticas que durante años persiguió al rosarino respecto a su rendimiento con la selección nacional. A ello se suma otro récord histórico: es el futbolista con más partidos disputados en la historia de las Copas del Mundo.
Además, se convirtió en el primer jugador en participar en seis Mundiales, un logro que refleja tanto su extraordinaria calidad como una preparación física y mental excepcional. Desde su debut adolescente en Alemania 2006 hasta la actualidad, Messi ha compartido escenario con varias generaciones de futbolistas, manteniéndose siempre entre los mejores del mundo.
De la decepción de 2014 a la gloria eterna de Qatar
La historia de Messi en los Mundiales también es una historia de perseverancia. Durante años cargó con la presión de ser comparado constantemente con Diego Armando Maradona y de no haber conseguido un título mundial con Argentina.
La final perdida ante Alemania en Brasil 2014 representó uno de los momentos más dolorosos de su carrera. Aquella derrota alimentó cuestionamientos sobre su legado internacional pese a haber sido elegido el mejor jugador del torneo.
La situación se agravó después de las finales perdidas en las Copas América de 2015 y 2016, que incluso lo llevaron a anunciar temporalmente su retiro de la selección.
Sin embargo, la historia terminó cambiando de forma radical. Argentina conquistó la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y finalmente el Mundial de Qatar 2022, donde Messi firmó una de las actuaciones más memorables jamás vistas en una Copa del Mundo.
Aquella consagración cerró un ciclo de reivindicación deportiva y emocional. El récord conseguido ahora en 2026 representa la consolidación definitiva de ese legado.
La reacción del mundo del fútbol
La repercusión del gol fue inmediata y trascendió el ámbito deportivo. En cuestión de minutos, las redes sociales se inundaron de mensajes de felicitación procedentes de exjugadores, entrenadores, clubes, federaciones y figuras públicas de todo el mundo.
DAZN España resumió la magnitud del acontecimiento con una frase que se volvió viral: «Historia del fútbol. Historia de la humanidad». Además destacó el momento al confirmar que Messi había alcanzado los 17 goles y superado definitivamente a Klose.
Medios de Europa, América y Asia colocaron la noticia en sus portadas digitales, conscientes de que se trataba de uno de esos acontecimientos que trascienden generaciones.
En Argentina, miles de aficionados celebraron el récord en redes sociales, recordando el largo recorrido del capitán desde su debut mundialista en 2006 hasta convertirse en el máximo goleador histórico veinte años después.
Un récord que fortalece el debate sobre el mejor de todos los tiempos
Cada nuevo logro de Messi alimenta una discusión que lleva más de una década ocupando a aficionados, analistas y especialistas. La pregunta sobre quién es el mejor futbolista de todos los tiempos continúa abierta para muchos, pero el argentino sigue acumulando argumentos difíciles de igualar.
A sus ocho Balones de Oro se suman cuatro títulos de Champions League, múltiples campeonatos nacionales, una Copa América, una Finalissima, una Copa del Mundo y ahora el récord absoluto de goles en los Mundiales.
Lo más impresionante es que la historia aún no ha terminado. Argentina sigue en competición y Messi mantiene intacta su capacidad para influir en los partidos. Cada encuentro representa una nueva oportunidad para ampliar una marca que parecía imposible de alcanzar.
A los 39 años, cuando la mayoría de las leyendas ya ocupan únicamente un lugar en los libros de historia, Lionel Messi continúa escribiendo capítulos inéditos. Y con cada nuevo récord, la distancia entre su legado y el del resto de los mortales parece hacerse todavía mayor.





