
Un pasajero de Florida presentó una demanda multimillonaria contra Carnival Cruise Line después de sufrir presuntas quemaduras severas mientras caminaba por la cubierta de una piscina a bordo del crucero Carnival Magic, un caso que ha generado preocupación entre viajeros frecuentes y que vuelve a colocar bajo presión a la poderosa industria de cruceros con base en el sur de Florida.
La querella interpuesta por Jorge Luis Alverio Núñez, sostiene que sufrió quemaduras de segundo grado en las plantas de los pies debido a las elevadas temperaturas alcanzadas por el piso de la cubierta expuesto al intenso sol. El pasajero reclama más de cinco millones de dólares en daños y perjuicios, alegando que la compañía conocía antecedentes similares y no implementó medidas suficientes para evitar nuevos incidentes.
El caso ha llamado especialmente la atención porque el expediente judicial asegura que decenas de pasajeros habrían reportado problemas parecidos en distintos barcos de la compañía durante los últimos años, incluyendo incidentes que presuntamente terminaron en amputaciones.
Qué ocurrió en el Carnival Magic
Según la demanda, el incidente ocurrió en mayo de 2025 mientras Alverio Núñez se encontraba en la zona recreativa de la piscina del Carnival Magic, uno de los barcos más conocidos de la flota de Carnival y utilizado regularmente para rutas por el Caribe y destinos turísticos de clima cálido.
El pasajero caminó descalzo apenas unos 20 pasos desde la piscina hasta el lugar donde había dejado sus sandalias, pero asegura que el contacto con la superficie caliente fue suficiente para provocarle lesiones severas en cuestión de segundos.
La querella describe que la cubierta estaba “peligrosamente caliente” debido a la exposición continua al sol y al tipo de material utilizado en el revestimiento del piso. Según el relato presentado ante la corte, las temperaturas de la superficie eran tan elevadas que el pasajero sufrió quemaduras casi instantáneamente.
«Aunque un pasajero podría esperar razonablemente que la superficie exterior de la cubierta expuesta al sol se calentara, el demandante no podía anticipar razonablemente que la superficie de la cubierta hubiera alcanzado temperaturas capaces de causar quemaduras graves de segundo grado en cuestión de segundos de contacto ordinario», señala el documento judicial presentado en el Distrito Sur de Florida.
Tras el incidente, Alverio Núñez necesitó atención médica y posteriormente enfrentó dolor intenso, dificultades para caminar y un proceso de recuperación que, según la demanda, afectó su vida cotidiana y su capacidad laboral.
Según la acusación presentada por Núñez, la compañía de cruceros habría ignorado acciones básicas de seguridad para evitar el peligro en la cubierta. Entre las medidas que, asegura, nunca se implementaron figuran la instalación de zonas con sombra, sistemas para disminuir la temperatura del suelo, controles periódicos del calor en la superficie y la sustitución del material de la cubierta por otro menos riesgoso. También cuestiona que no se exigiera a los pasajeros el uso de calzado en esa área del barco.
«A pesar de saber que el material de cubierta en toda su flota tiene el riesgo de calentarse de forma irrazonable y causar quemaduras a los pasajeros descalzos, el demandado no ha tomado ninguna medida para remediar la peligrosa situación», sostiene la demanda.
De acuerdo con la acción legal presentada, Núñez asegura que las consecuencias del accidente marcaron un antes y un después en su vida, tanto a nivel físico como emocional y financiero. La querella describe un escenario de tratamientos médicos costosos, secuelas permanentes, afectaciones psicológicas y limitaciones económicas derivadas de la imposibilidad de mantener sus ingresos habituales. Frente a esta situación, el demandante reclama una compensación millonaria que excede los cinco millones de dólares y solicita que el litigio sea resuelto en un juicio con jurado.
El material sintético utilizado en la cubierta queda bajo cuestionamiento
Uno de los puntos centrales de la demanda gira en torno al uso de API Syntheteak, un revestimiento sintético instalado en áreas exteriores de algunos barcos de la compañía y diseñado para imitar la apariencia de la madera natural.
De acuerdo con los abogados del demandante, este tipo de superficie puede alcanzar temperaturas extremadamente altas cuando permanece expuesta durante largos periodos al sol, especialmente en regiones tropicales como el Caribe, donde las temperaturas y la radiación solar suelen ser intensas durante gran parte del año.
Especialistas en materiales sintéticos y superficies náuticas han advertido anteriormente que algunos revestimientos compuestos pueden retener más calor que la madera tradicional, dependiendo de su color, composición química y nivel de exposición solar.
La demanda sostiene que Carnival conocía o debía conocer los riesgos potenciales asociados al material, particularmente en áreas donde los pasajeros suelen caminar descalzos tras salir de piscinas o jacuzzis.
Las acusaciones más delicadas contra Carnival
Uno de los elementos más comprometedoras para Carnival Cruise Line es la afirmación de que la empresa ya tenía antecedentes suficientes para prever este tipo de accidentes.
El expediente judicial asegura que al menos 25 pasajeros habrían sufrido quemaduras similares en diferentes barcos de la compañía durante los últimos seis años. Además, otras 42 personas habrían presentado reportes o quejas relacionadas con altas temperaturas en superficies de áreas recreativas.
La demanda también menciona casos previos presuntamente mucho más graves. Según los abogados, dos pasajeros habrían sufrido lesiones tan severas que terminaron en amputaciones por debajo de la rodilla.
Aunque esas afirmaciones deberán evaluarse durante el proceso judicial, podrían convertirse en un elemento clave para determinar si existió negligencia corporativa o incumplimiento de protocolos de seguridad.
En litigios marítimos de este tipo, demostrar que la empresa tenía conocimiento previo del peligro suele ser uno de los factores más importantes para establecer responsabilidades legales.
«La terraza alrededor de la piscina necesita ser reemplazada. Estábamos en un crucero a finales de agosto y, sin excepción, todos saltaban de un lado a otro por la piscina, las zonas que estaban bajo luz solar directa. La terraza estaba increíblemente caliente y causaba quemaduras en los pies… La gente saltaba de un lado a otro por la piscina», explicó un invitado que en 2023 navegó en el Mardi Gras del Carnaval.
Qué medidas pudo haber tomado la compañía
La demanda sostiene que Carnival Cruise Line no adoptó medidas preventivas suficientes pese a las denuncias previas y a las condiciones climáticas previsibles en rutas del Caribe.
Entre las acciones que, según la querella, pudieron haberse implementado figuran la instalación de estructuras de sombra sobre áreas críticas, sistemas para enfriar superficies, advertencias visibles alertando sobre temperaturas peligrosas y políticas más estrictas para exigir el uso de calzado en determinadas zonas.
También se cuestiona la ausencia de barreras o mecanismos para restringir temporalmente el acceso a superficies excesivamente calientes durante las horas de mayor radiación solar.
Expertos en seguridad turística señalan que las superficies metálicas o sintéticas expuestas directamente al sol pueden superar fácilmente temperaturas capaces de causar quemaduras en pocos segundos, especialmente en climas tropicales.
Un nuevo golpe para la industria de cruceros en Florida
La demanda aparece en un momento particularmente sensible para la industria de cruceros, uno de los motores económicos más importantes del sur de Florida y del turismo estadounidense.
Miami alberga las sedes de varias de las principales compañías de cruceros del mundo y concentra una enorme parte de las operaciones marítimas hacia el Caribe y América Latina. Sin embargo, en los últimos años el sector ha enfrentado crecientes cuestionamientos relacionados con seguridad, salud pública, accidentes de pasajeros y manejo de emergencias a bordo.
Los litigios contra compañías de cruceros suelen resolverse bajo leyes marítimas federales, un marco jurídico complejo que frecuentemente favorece a las empresas debido a cláusulas contractuales incluidas en los boletos de viaje.
Aun así, cuando existen denuncias reiteradas o antecedentes documentados, las demandas pueden generar fuertes impactos financieros y reputacionales para las compañías involucradas.
El pasajero reclama daños físicos, emocionales y económicos
Jorge Luis Alverio Núñez asegura que las lesiones sufridas no solo provocaron dolor físico severo, sino también consecuencias emocionales y económicas importantes.
La demanda incluye reclamaciones por gastos médicos, hospitalización, tratamientos posteriores, pérdida de ingresos, sufrimiento emocional y afectaciones permanentes derivadas de las quemaduras.
El monto reclamado supera los cinco millones de dólares, una cifra que refleja tanto la gravedad de las lesiones alegadas como el impacto que el pasajero asegura haber sufrido en su calidad de vida.
Hasta ahora, Carnival Cruise Line no había emitido declaraciones públicas sobre las acusaciones difundidas en la demanda.
El caso podría convertirse en una nueva batalla legal de alto perfil para la compañía y abrir un debate más amplio sobre los estándares de seguridad en las áreas recreativas de los cruceros que operan bajo temperaturas extremas en el Caribe y otras regiones cálidas.





