
La experiencia de una turista italiana en Cuba terminó convirtiéndose en un fenómeno viral y en un nuevo foco de controversia internacional sobre la realidad que atraviesa la isla, luego de que difundiera un video donde mostró calles llenas de basura, contenedores desbordados y zonas deterioradas de La Habana mientras aseguraba que se trataba del “país más sucio” que había visitado en su vida.
El material, publicado en TikTok por la usuaria identificada como @geoterry_, provocó miles de reacciones en cuestión de horas y abrió un intenso debate sobre el deterioro de los servicios públicos en Cuba, el impacto de la crisis económica sobre las ciudades y la creciente exposición internacional de estas problemáticas a través de las redes sociales.
Las imágenes mostraron una cara de Cuba muy distinta a la promovida tradicionalmente por las campañas turísticas oficiales. En lugar de playas paradisíacas y autos clásicos restaurados, el video exhibió acumulaciones de basura en plena vía pública, esquinas convertidas en vertederos improvisados y calles marcadas por el abandono urbano.
La polémica no tardó en expandirse fuera de Cuba y alcanzó a usuarios de Europa y América Latina, generando discusiones políticas, sociales y económicas sobre las causas del deterioro visible en varias zonas del país.
El video viral mostró una Habana golpeada por la acumulación de basura
Durante el recorrido grabado en La Habana, la turista enfocó varios puntos donde podían observarse grandes cantidades de desperdicios acumulados alrededor de contenedores completamente repletos, bolsas de basura esparcidas en las calles y zonas con aguas sucias estancadas.
Mientras registraba las imágenes, expresó su sorpresa por las condiciones urbanas encontradas durante su visita y afirmó que nunca había visto un nivel de suciedad similar en otro destino turístico. Sus declaraciones rápidamente captaron la atención de miles de usuarios debido al tono directo con el que describió la situación.
«Bienvenidos a Cuba, chicos. Este es el país más sucio que he visto en toda mi vida. Es el país más asqueroso en el que he estado jamás», comenzó diciendo en el video.
La joven aseguró además que los problemas observados no podían atribuirse exclusivamente a sanciones recientes o factores externos, sino también a dificultades estructurales relacionadas con la administración de servicios públicos, el mantenimiento urbano y la crisis interna que enfrenta el país desde hace años.
«Esta no es una situación causada por los últimos dos meses, esta es la situación porque no existe la costumbre en el país, precisamente, ni de reciclar, ni de limpieza, ni de orden, ni de nada», agrega la turista italiana.
Las imágenes difundidas coincidieron con denuncias frecuentes realizadas por residentes cubanos que desde hace meses reportaban acumulaciones prolongadas de basura en barrios de La Habana y otras provincias debido a la inestabilidad del sistema de recogida de desechos.
En algunos sectores de la capital cubana, la basura permanecía durante días o incluso semanas sin ser retirada, situación que se agravaba especialmente durante los períodos de apagones y escasez de combustible.
@geoterry_ ♬ original sound – geoterry_
Las reacciones en redes sociales reflejaron una fuerte polarización
El video se convirtió rápidamente en tendencia y provocó miles de comentarios en TikTok, Facebook, Instagram y X, donde usuarios debatieron intensamente sobre las causas del deterioro urbano mostrado en las imágenes.
Muchos cubanos dentro y fuera de la isla respaldaron las declaraciones de la turista y aseguraron que el video reflejaba una realidad cotidiana que llevaba años empeorando. Algunos señalaron directamente al régimen cubano como responsable del colapso progresivo de los servicios públicos y de la falta de inversión en infraestructura urbana. “No es culpa de las personas, sino un problema político”. “Esto es el comunismo”. “Gracias por mostrar la realidad de Cuba”, dijeron algunos usuarios.
Otros usuarios sostuvieron que la acumulación de basura se había transformado en una de las evidencias más visibles de la crisis económica que atraviesa el país, marcada por apagones masivos, escasez de alimentos, problemas de transporte y déficit de combustible.
Sin embargo, también surgieron críticas hacia la italiana. Algunos internautas consideraron que sus declaraciones ignoraban el contexto económico y político de Cuba y defendieron que las sanciones estadounidenses y las limitaciones financieras influyeron significativamente en el deterioro de los servicios básicos.
El debate incluso alcanzó a usuarios italianos que compararon las imágenes de La Habana con problemas de basura registrados históricamente en ciudades como Nápoles, Palermo y algunas zonas de Roma. Mientras unos afirmaron que la suciedad urbana no era un problema exclusivo de Cuba, otros insistieron en que el nivel de deterioro mostrado en el video resultaba particularmente alarmante.
La crisis de basura en La Habana llevaba años agravándose
Más allá de la controversia viral, el caso volvió a poner atención sobre un problema estructural que desde hace tiempo afectaba a la capital cubana y que se había agravado en medio de la crisis económica nacional. La Habana generaba diariamente más de 30,000 metros cúbicos de residuos sólidos, una cantidad que las autoridades tenían dificultades para procesar debido a las limitaciones operativas del sistema de saneamiento.
Entre los principales obstáculos aparecían la falta de combustible para movilizar camiones recolectores, el deterioro de gran parte de la flota encargada de recoger basura y la escasez de piezas de repuesto para mantener los vehículos funcionando.
La situación provocó la proliferación de microvertederos en múltiples municipios capitalinos, especialmente en zonas densamente pobladas donde los desechos se acumulaban rápidamente.
Especialistas y residentes habían advertido además sobre los riesgos sanitarios asociados a estas acumulaciones, incluyendo malos olores persistentes, presencia de insectos y roedores, así como posibles focos de enfermedades.
Durante 2025 las autoridades impulsaron operativos especiales de limpieza en La Habana y anunciaron la retirada de decenas de miles de metros cúbicos de basura acumulada en distintos municipios. Sin embargo, los problemas reaparecieron poco tiempo después debido a la falta de soluciones estructurales y al deterioro continuo de los recursos disponibles.
Redes sociales comenzaron a mostrar una imagen distinta de Cuba
El caso de la turista italiana se sumó a una creciente tendencia de viajeros extranjeros que en los últimos meses comenzaron a documentar en redes sociales las dificultades visibles en distintas zonas de Cuba. A través de plataformas como TikTok, Instagram y YouTube se hicieron virales videos donde aparecían apagones, calles deterioradas, edificios en ruinas, largas colas para conseguir alimentos y problemas de transporte público.
A mediados de 2025, varias publicaciones de viajeros extranjeros colocaron nuevamente a Cuba en el centro del debate en redes sociales. En julio, la influencer argentina Melina Moriatis difundió un audiovisual que alcanzó gran repercusión al mostrar la diferencia entre la imagen paradisíaca utilizada para atraer visitantes y las escenas de abandono, deterioro urbano y precariedad que encontró durante su recorrido por la isla.
Poco después, en agosto, otra controversia surgió cuando una turista colombiana compartió declaraciones despectivas sobre los habitantes del país, generando una fuerte ola de críticas e indignación entre usuarios de distintas plataformas. La presión pública fue tal que el material terminó siendo retirado de internet.
Estos contenidos comenzaron a tener un fuerte impacto debido a que contrastaban con la imagen tradicionalmente promovida por el turismo cubano, centrada en playas, hoteles y paisajes históricos.
Analistas señalaron que las redes sociales transformaron la manera en que los turistas muestran sus experiencias de viaje, permitiendo que millones de personas observen en tiempo real situaciones que antes quedaban fuera de la narrativa oficial.
En el caso cubano, muchos de estos videos terminaron funcionando como una ventana directa a la crisis económica y social que vive el país, amplificando internacionalmente escenas de deterioro que durante años apenas trascendían más allá de la isla.
El deterioro urbano coincidió con la caída del turismo internacional
La polémica ocurrió además en un momento especialmente delicado para el sector turístico cubano, considerado una de las principales fuentes de ingresos en divisas para el país. Datos recientes reflejaron una caída cercana al 48 % en la llegada de turistas internacionales durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior.
Expertos relacionaron esta disminución con múltiples factores, entre ellos la crisis energética, los frecuentes apagones, las dificultades de abastecimiento, el deterioro de infraestructuras y la creciente circulación de contenidos negativos sobre Cuba en redes sociales.
La combinación de problemas económicos y exposición digital comenzó a afectar seriamente la percepción internacional de la isla como destino turístico.
Mientras tanto, el video de la joven italiana continuó acumulando reproducciones y comentarios, convirtiéndose en una nueva muestra del impacto que pueden tener las redes sociales al exponer situaciones internas de países que atraviesan profundas crisis económicas y sociales.





