¿Quién es Amijail Sánchez? El nombre que emerge tras el enfrentamiento mortal en Villa Clara que según Cuba es terrorista

Foto: Video perfil de Facebook de Humberto López y video de YouTube de AmericaTeVe Miami

El nombre de Amijail Sánchez ha sido colocado en el centro de la controversia tras ser identificado por las autoridades cubanas como uno de los detenidos sobrevivientes del enfrentamiento armado ocurrido en aguas territoriales de la Isla, en las inmediaciones de Cayo Falcones.

El suceso, que dejó cuatro fallecidos y seis heridos lo confirmó el Ministerio del Interior y rápidamente se convirtió en un caso de alto impacto mediático y político, tanto dentro del país como en la comunidad cubana en el exterior.


¿Quién es Amijail Sánchez?

Las autoridades cubanas señalaron que Amijail Sánchez ya figuraba desde julio de 2025 en la denominada “Lista Nacional de Terroristas”, un registro oficial que incluye a personas acusadas por el Estado de vínculos con actividades consideradas terroristas.

“Amijail Sánchez González, autodenominado ‘El Lobo’, uno de los 10 cubanos que viajaba en la lancha para realizar la infiltración, está incluido en la Lista Nacional de Terroristas el 9 de julio de 2025”, dijo el vocero del régimen Humberto López en su perfil de Facebook.

Según la información difundida, Sánchez estaría presuntamente vinculado a planes de carácter violento contra la seguridad del país. Sin embargo, no se han presentado documentos judiciales detallados ni pruebas públicas adicionales que respalden las acusaciones más allá de lo comunicado oficialmente.

El hecho de que su nombre apareciera previamente en registros gubernamentales ha sido utilizado por las autoridades para reforzar la narrativa de que el operativo no fue un hecho aislado, sino parte de una acción preventiva frente a una amenaza identificada con anterioridad.

El Gobierno cubano sostiene que la llamada Lista Nacional de Terroristas, cuya versión más reciente fue revisada el pasado verano y entregada a la ONU, tiene como fundamento la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad, así como las disposiciones contempladas en el marco legal interno del país.


La edición de la Gaceta Oficial del 9 de julio de 2025 incluye la información personal de Sánchez González: nacido el 13 de abril de 1978, hijo de Mercedes y Eddy Tomás, y con residencia en Estados Unidos.

Asimismo, lo asocia al expediente de fase preparatoria 551/2023, abierto tras el arresto de otro ciudadano cubano radicado en EE.UU., quien —de acuerdo con la versión oficial— habría ingresado armas por la costa norte de Matanzas con la presunta intención de atacar instalaciones militares.

Al igual que en situaciones anteriores relacionadas con esa lista, los datos difundidos proceden únicamente de fuentes oficiales, sin que exista acceso público a los expedientes íntegros ni a procedimientos que permitan una verificación transparente.

El operativo en alta mar: la versión oficial

De acuerdo con el comunicado difundido por las autoridades, la embarcación con folio de Florida FL7726SH fue detectada aproximadamente a una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, municipio de Corralillo en la costa norte de Villa Clara. Se trataba de una lancha rápida con matrícula del estado de Florida, lo que añade una dimensión internacional al incidente.

Según la narrativa oficial, una unidad de las Tropas Guardafronteras se aproximó para proceder con la identificación de la lancha. En ese momento, siempre conforme a la versión gubernamental, los ocupantes de la misma abrieron fuego contra la patrullera cubana, lo que desencadenó un intercambio de disparos.

El resultado del enfrentamiento fue la muerte de cuatro ocupantes de la embarcación y heridas a otros seis. También se informó que un oficial cubano resultó lesionado durante el operativo. Las autoridades no han precisado la gravedad de esas heridas ni han ofrecido detalles médicos sobre los sobrevivientes.

Más tarde se confirmó la identidad de uno de los fallecidos, identificado como Michel Ortega Casanova, mientras que las otras tres víctimas permanecen pendientes de identificación por parte de las autoridades competentes.

Hasta ahora no se han divulgado grabaciones, imágenes del operativo ni reportes independientes que permitan contrastar públicamente los hechos, lo que mantiene el caso bajo escrutinio.

Lo que aseguran que llevaba la embarcación

El Ministerio del Interior informó que en la lancha se ocuparon armas largas y cortas, municiones, chalecos antibalas, uniformes de camuflaje y presuntos artefactos incendiarios. Estos elementos, según la versión oficial, serían evidencia de que el grupo pretendía realizar una incursión con fines violentos.

Las autoridades sostienen que la operación tenía características de infiltración organizada. No obstante, hasta el momento no se han publicado fotografías del material incautado ni informes periciales que permitan una verificación independiente de esos hallazgos.

La falta de acceso a pruebas visuales o documentales ha generado debate en plataformas digitales y medios de comunicación, especialmente entre sectores que cuestionan la narrativa oficial.

Otros detenidos y posibles colaboradores en tierra

Además de los sobrevivientes capturados en el mar, las autoridades informaron que una Duniel Hernández Santos quedó arrestado en territorio cubano bajo sospecha de haber facilitado apoyo logístico a la operación. Los arrestados son Amijail Sánchez González; Leordan Enrique Cruz Gómez (también incluido en la lista presentada ante la ONU); Conrado Galindo Sariol; José Manuel Rodríguez Castelló; Cristian Ernesto Acosta Guevara y Roberto Azcorra Consuegra

El Gobierno tampoco ha publicado la lista completa de los fallecidos ni información detallada sobre los heridos, lo que mantiene abiertas interrogantes sobre la nacionalidad, antecedentes y circunstancias individuales de cada implicado.

Contexto político y repercusiones

El incidente ocurre en un escenario de marcada sensibilidad en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, donde los episodios en el mar suelen tener implicaciones diplomáticas. La presencia de una embarcación con matrícula estadounidense añade un elemento adicional que podría derivar en pronunciamientos oficiales o investigaciones por parte de autoridades norteamericanas.

El medio digital CiberCuba subraya que la única versión disponible hasta ahora es la proporcionada por el Gobierno cubano. La ausencia de confirmación independiente mantiene el caso en desarrollo y sujeto a nuevas revelaciones.

En paralelo, el hecho ha reavivado debates sobre seguridad marítima, migración irregular, acciones armadas en aguas territoriales y el uso del término “terrorismo” en el discurso oficial.

Reacciones políticas: silencio en La Habana, pronunciamientos en Washington

Hasta el momento de la publicación de esta nota, ni Miguel Díaz-Canel ni el canciller Bruno Rodríguez Parrilla se han pronunciado públicamente sobre el incidente ocurrido en aguas cercanas a Cayo Falcones, más allá del comunicado oficial emitido por el Ministerio del Interior.

El silencio de las principales figuras del Ejecutivo cubano contrasta con la reacción desde Estados Unidos. El senador Marco Rubio se refirió al hecho a través de declaraciones públicas, señalando que sigue de cerca la situación y solicitando información detallada sobre lo ocurrido. Rubio ha insistido en la necesidad de esclarecer las circunstancias del enfrentamiento y conocer la identidad de las víctimas.

En la misma línea, el vicepresidente estadounidense J. D. Vance expresó preocupación por el suceso y afirmó que las autoridades federales están recopilando información. Sus declaraciones apuntan a la importancia de determinar si ciudadanos o residentes estadounidenses estuvieron involucrados y a garantizar transparencia en el proceso.

Este contraste en las reacciones oficiales añade un componente político adicional al caso, que ya trasciende el ámbito policial y se inscribe en el terreno diplomático. Mientras La Habana mantiene una postura institucional limitada al parte oficial, en Washington el tema comienza a ocupar espacio en la agenda pública.

Un caso en evolución

A medida que transcurren las horas, el caso de Amijail Sánchez y el enfrentamiento en Cayo Falcones continúa generando preguntas clave: la identidad completa de las víctimas, la verificación de las acusaciones y el posible impacto internacional del suceso.

Lo ocurrido no solo constituye un episodio policial en alta mar, sino un acontecimiento con potencial carga política, jurídica y diplomática que podría marcar un nuevo punto de tensión en la narrativa bilateral y en el debate público dentro y fuera de Cuba.


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