Oriente de Cuba, otra vez en vilo: nuevo sismo se siente en Santiago de Cuba y Guantánamo

Un nuevo sismo perceptible volvió a estremecer la madrugada de este martes 10 de febrero a varias provincias del oriente de Cuba, en un contexto marcado por una secuencia de movimientos telúricos recientes que mantiene en alerta a la población y a las autoridades científicas de la Isla.

Según confirmó el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS), el temblor se produjo a las 3:18 a.m. (hora local), alcanzó una magnitud de 5.0 en la escala de Richter y tuvo una profundidad aproximada de 10 kilómetros, una combinación que favoreció su percepción en distintas localidades orientales.


El Jefe del Servicio Sismológico Nacional, Enrique Diego Arango Arias en su perfil de Facebook confirmó la noticia y brindó detalles sobre el movimiento telúrico. “Hoy 10 de febrero la red de estaciones del Servicio Sismológico Nacional Cubano ha registrado un terremoto reportado como perceptible a las 4:18 am hora local, localizado en las coordenadas 18.34 grados de latitud norte y los 75.53 grados de longitud oeste», escribió el experto.

Epicentro al suroeste de Guantánamo

El reporte oficial sitúa el epicentro del sismo a unos 186 kilómetros al suroeste de Caimanera, en la provincia de Guantánamo, con coordenadas cercanas a 18.340° de latitud norte y -75.534° de longitud oeste.

De acuerdo con los primeros informes recopilados por el CENAIS, el movimiento se sintió principalmente en Guantánamo y en la provincia de Santiago de Cuba, donde residentes reportaron sacudidas breves pero claras, especialmente perceptibles por haberse producido en horas de la madrugada, cuando el entorno es más silencioso.

Hasta el momento, no se han reportado daños materiales ni víctimas, aunque las autoridades continúan evaluando posibles afectaciones y monitorean la evolución de la actividad sísmica.

Un nuevo evento tras el sismo del domingo

Este temblor ocurre apenas 48 horas después de otro movimiento sísmico registrado el domingo 8 de febrero, que alcanzó una magnitud de 5.6 y tuvo su epicentro en las cercanías de Imías, también en el extremo oriental del país.


Aquel sismo fue seguido por varias réplicas, según los registros oficiales, aunque ninguna de ellas fue reportada como perceptible por la población. La cercanía temporal entre ambos eventos ha incrementado la inquietud entre los residentes de la región oriental, históricamente la más expuesta a este tipo de fenómenos naturales.

Oriente cubano: una zona de alta sismicidad

El sismo registrado en la madrugada de este martes se produce en un contexto inmediato de actividad sísmica previa, marcado por el movimiento telúrico ocurrido el domingo 8 de febrero, considerado uno de los más significativos reportados en el oriente cubano en los últimos meses.

De acuerdo con los datos oficiales, aquel temblor alcanzó una magnitud de 5.6 y tuvo su epicentro en las cercanías del municipio de Imías, en la provincia de Guantánamo. El evento claramente se sintió en varias localidades orientales y generó numerosos reportes ciudadanos, aunque tampoco se informaron daños estructurales de consideración ni víctimas.

Tras ese sismo del domingo, el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) confirmó la ocurrencia de varias réplicas en las horas posteriores, un comportamiento habitual en este tipo de fenómenos. Sin embargo, las autoridades precisaron que ninguna de esas réplicas alcanzó niveles de percepción significativos para la población, lo que contribuyó a una relativa calma en los días siguientes.

La aparición de un nuevo sismo en menos de 48 horas refuerza la percepción de que el oriente cubano atraviesa una fase de actividad sísmica activa, aunque los especialistas subrayan que la cercanía temporal entre eventos no implica necesariamente una escalada hacia un terremoto de mayor magnitud. En regiones tectónicamente activas, como el extremo oriental de la Isla, es común que se registren secuencias de sismos moderados asociados a la liberación gradual de energía acumulada en las fallas geológicas.

Monitoreo permanente y llamado a informarse

Tras el nuevo sismo, el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas reiteró que mantiene una vigilancia continua sobre la actividad sísmica en el oriente del país y llamó a la población a mantener la calma, informarse únicamente a través de fuentes oficiales y cumplir las recomendaciones de la Defensa Civil.

El organismo recordó además la importancia de que las familias conozcan medidas básicas de protección ante sismos, especialmente en zonas donde estos fenómenos son relativamente frecuentes.

El temblor registrado este martes confirma que el oriente cubano atraviesa un período de actividad sísmica significativa, un escenario que mantiene bajo observación a los especialistas y refuerza la necesidad de información clara y oportuna para una población ya habituada a convivir con estos eventos naturales.


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