Golpe a emprendedores: EE. UU. excluirá de préstamos federales a empresarios inmigrantes que tengan green card

Una nueva política federal modificará de forma sustancial el acceso al financiamiento público para miles de emprendedores en Estados Unidos. A partir del 1 de marzo de 2026, los residentes permanentes legales, titulares de la conocida green card, ya no podrán acceder a los préstamos respaldados por el gobierno federal a través de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA), según informó la agencia EFE y recoge CNN en Español.

La medida supone un cambio relevante en la política de apoyo a las pequeñas empresas y tendrá un impacto directo sobre empresarios inmigrantes que, pese a contar con estatus legal permanente, quedarán excluidos de uno de los principales mecanismos de financiamiento del país.


Qué establece la nueva normativa

Con la entrada en vigor de la nueva regla, solo las empresas cuyos propietarios sean ciudadanos estadounidenses podrán acceder a los préstamos garantizados por la SBA. Esto implica que los residentes permanentes legales, aun cuando vivan en el país desde hace años, paguen impuestos y generen empleo, quedan automáticamente fuera del programa.

Hasta ahora, los inmigrantes con green card podían ser considerados elegibles bajo determinados criterios de propiedad y control empresarial. La nueva normativa elimina por completo esa posibilidad y redefine de manera más restrictiva quién puede beneficiarse de los fondos públicos destinados a apoyar a los pequeños negocios.

Un endurecimiento que venía tomando forma

La exclusión total de los residentes permanentes legales no surge de manera aislada, sino que forma parte de un endurecimiento progresivo de los requisitos aplicado por la SBA en los últimos meses.

En diciembre de 2025, la agencia ya había reducido el margen permitido de participación extranjera en una empresa a un máximo del 5 %. Antes de ese ajuste, bastaba con que el 51 % del negocio estuviera en manos de ciudadanos estadounidenses para que la empresa pudiera acceder a los préstamos federales. La nueva normativa elimina incluso ese margen mínimo, cerrando definitivamente la puerta a cualquier tipo de participación extranjera, incluidos los residentes permanentes.

Críticas desde el ámbito político

El anuncio ha generado críticas entre legisladores demócratas. La congresista Nydia Velázquez y el senador Edward J. Markey cuestionaron la decisión y advirtieron que la medida penaliza a inmigrantes que cumplen con la ley y contribuyen activamente a la economía estadounidense.


“En lugar de apoyar a los inmigrantes legales que trabajan arduamente para iniciar o expandir un negocio, la SBA de Trump opta por el odio al prohibir que los titulares de la tarjeta de residencia reciban préstamos de la SBA”, comentaron los legisladores estadounidenses.

A finales de diciembre, los demócratas de la Comisión de Pequeñas Empresas del Senado alertaron por escrito a la SBA sobre los requisitos de ciudadanía y el descenso en la entrega de préstamos, pero la agencia no ha dado respuesta a esas inquietudes.

La importancia de estos préstamos para pequeños negocios

Los préstamos administrados por la SBA constituyen una de las principales herramientas de apoyo para pequeñas y medianas empresas en Estados Unidos. Estos programas permiten acceder a tasas de interés más bajas, plazos de pago más largos y condiciones más favorables que las ofrecidas por la banca privada.

Para muchos empresarios inmigrantes, este tipo de financiamiento es clave para iniciar negocios, expandir operaciones, contratar empleados y sostener sus empresas en contextos económicos adversos. Con la nueva exclusión, los residentes permanentes legales deberán recurrir a fuentes de crédito privadas, generalmente más costosas y con mayores exigencias, lo que podría limitar su capacidad de crecimiento.

Impacto nacional y debate en curso

Aunque la normativa entrará en vigor en 2026, el anuncio ya genera incertidumbre entre empresarios inmigrantes que planeaban solicitar financiamiento en los próximos meses. El impacto se notará en estados y ciudades con una alta concentración de negocios liderados por residentes permanentes.

La decisión reabre el debate sobre quiénes deben beneficiarse de los programas federales de apoyo económico y hasta qué punto el estatus migratorio, aun siendo legal y permanente, condiciona el acceso a oportunidades financieras en Estados Unidos.

Un punto de inflexión para el emprendimiento inmigrante

La exclusión de los titulares de green card de los préstamos de la SBA marca un punto de inflexión para el ecosistema emprendedor del país. Más allá del impacto financiero inmediato, la medida redefine el lugar que ocupan los inmigrantes legales dentro de las políticas públicas de apoyo económico.

Mientras tanto, miles de empresarios deberán replantear sus planes de crecimiento en un contexto donde el acceso al capital respaldado por el gobierno federal se vuelve cada vez más limitado.


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