Cubano cuenta su experiencia tras autodeportarse a la isla y desata debate en las redes sociales: «Ya boté el despertador de las 5:00 am”

Joven cubano. Foto: Video de TikTok de @yandrydz

La decisión de emigrar desde Cuba hacia Estados Unidos ha marcado a generaciones enteras de cubanos. Sin embargo, en los últimos años, las redes sociales han comenzado a visibilizar un fenómeno inverso: cubanos que, tras vivir y trabajar en EE. UU., deciden regresar a la isla y hacer pública su elección. Uno de los casos más recientes ha generado una intensa discusión en plataformas digitales.

Se trata de un cubano identificado en TikTok como @yandrydz, quien publicó varios videos en los que defiende su retorno voluntario a Cuba, asegura que no planea regresar a Estados Unidos y muestra aspectos de su vida actual en la isla. Sus declaraciones han provocado una avalancha de comentarios, tanto de apoyo como de fuertes cuestionamientos.


Crítica a la vida laboral en Estados Unidos

En sus publicaciones, el joven reconoce abiertamente que Cuba carece de libertades fundamentales, incluyendo la libertad de expresión. No obstante, contrapone esa realidad con lo que describe como una limitación clave en Estados Unidos: la falta de tiempo personal.

Según su testimonio, durante su etapa en EE. UU. se vio atrapado en largas jornadas laborales que, a su juicio, reducían la vida a trabajar constantemente sin espacio para el disfrute personal. “En Estados Unidos no hay libertad de tiempo”, afirma, una frase que se convirtió en el eje central del debate en redes sociales.

El cubano sostiene que la presión por producir, pagar cuentas y mantener un ritmo de trabajo intenso terminó pesando más que las oportunidades económicas que ofrece el país norteamericano.

@yandrydz #cuba #viral ♬ sonido original – Yandry

Ahorro, sacrificio y retorno planificado

Lejos de presentar su regreso como una decisión impulsiva, el joven asegura que trabajó intensamente en Estados Unidos con un objetivo claro: reunir dinero suficiente para volver a Cuba y vivir sin las exigencias de un empleo a tiempo completo.

Afirma que se sacrificó “el doble” mientras estuvo en EE. UU., precisamente para poder regresar con una base económica que le permitiera prescindir de horarios estrictos, despertadores y rutinas laborales que considera agotadoras. Desde su perspectiva, ese esfuerzo previo justifica su decisión actual.


Muestra su estilo de vida en la isla

En los videos que difundió, el cubano exhibe dos automóviles y parte de su vida cotidiana en Cuba, asegurando que uno de los vehículos es “para disfrutar”. Estas imágenes han llamado especialmente la atención, ya que contrastan con las condiciones económicas que enfrenta la mayoría de los residentes en la isla.

Aunque no detalla públicamente cómo mantiene ese nivel de vida, el joven insiste en que se siente satisfecho con su decisión y con el entorno en el que vive actualmente, resaltando la tranquilidad y el control de su tiempo como elementos clave de su bienestar.

Reacciones en redes sociales: apoyo, críticas y escepticismo

Las publicaciones del cubano que defendió su regreso desde Estados Unidos provocaron una oleada inmediata de reacciones en redes sociales, especialmente entre usuarios cubanos dentro y fuera de la isla. El debate se polarizó rápidamente entre quienes respaldan su decisión personal y quienes cuestionan el mensaje que transmite.

Por un lado, algunos usuarios expresaron apoyo, señalando que cada persona tiene derecho a elegir dónde vivir y cómo organizar su vida. Varias reacciones destacaron la importancia de priorizar el bienestar emocional, el tiempo libre y la salud mental por encima del dinero o del estatus migratorio. Para este grupo, la decisión del joven refleja una búsqueda legítima de tranquilidad y control sobre su propio tiempo.

Sin embargo, las críticas fueron mayoritarias y más contundentes. Numerosos comentarios cuestionaron que su experiencia represente la realidad cotidiana de la mayoría de los cubanos, subrayando que el estilo de vida que muestra no es alcanzable para quienes dependen de salarios estatales o carecen de recursos externos. Otros usuarios señalaron que su discurso minimiza problemas estructurales como la escasez, la inflación y las dificultades para acceder a bienes básicos en la isla.

También surgieron mensajes de escepticismo, en los que se pone en duda la sostenibilidad a largo plazo de la vida que presume en Cuba, así como interrogantes sobre las fuentes de ingresos que le permiten mantener ese nivel económico. Algunos comentarios sugieren que este tipo de contenidos pueden generar una imagen distorsionada de la realidad cubana, especialmente para quienes no viven en el país.

En conjunto, las reacciones reflejan un debate recurrente dentro de la comunidad cubana, donde las experiencias individuales compartidas en redes sociales suelen convertirse en detonantes de discusiones más amplias sobre emigración, sacrificio, privilegio y calidad de vida. El caso volvió a demostrar cómo estos testimonios digitales despiertan emociones encontradas y reafirman la profunda división de opiniones en torno al retorno a Cuba.

“En Cuba los hice para irme, y en EE.UU. lo hice el doble para vivir el resto de mi vida sin trabajar, de hecho, ya boté el despertador de las 5 am», respondió el joven a un usuario.

Un fenómeno recurrente en redes sociales

El caso de @yandrydz no es casual, hace unos días publicó un video en la misma red social donde se negaba rotundamente a regresar al país de las oportunidades y también se viralizó. “Me fui de Estados Unidos y no viro más, no viro más. Uno que es para salir, ese es para disfrutar, ese no es para trabajar (…) ¿para qué yo quiero estar en Estados Unidos? ¿Para estar igual que ustedes a las 5 de la mañana levantándome? Quédate tú con eso, yo no quiero eso, yo quiero disfrutar mi vida», dijo en aquel entonces.

El caso se inscribe dentro de una tendencia reciente de ciudadanos cubanos que afirman haber retornado voluntariamente del extranjero, argumentando que en la isla encuentran una vida “sin estrés” o “en paz”. No obstante, este tipo de testimonios suele generar debate y escepticismo, especialmente en un contexto nacional marcado por apagones frecuentes, inflación sostenida y escasez de productos básicos.

Entre la experiencia individual y la realidad colectiva

La historia vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente dentro de la comunidad cubana: hasta qué punto las experiencias individuales pueden extrapolarse a una realidad colectiva, y cómo las redes sociales amplifican relatos personales que generan admiración, rechazo o escepticismo.

Mientras algunos ven en este tipo de testimonios una validación del retorno voluntario, otros los interpretan como una visión parcial que no refleja las dificultades estructurales del país. En cualquier caso, el debate continúa abierto y sigue alimentando conversaciones sobre migración, expectativas y calidad de vida en tiempos de crisis.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *