Nuevo proyecto de ley impulsado por el senador Schmitt busca retirar la ciudadanía a naturalizados por fraude, delitos graves o vínculos terroristas

El senador republicano por Misuri, Eric Schmitt, presentó en el Senado de Estados Unidos un proyecto de ley destinado a expandir y reforzar el proceso de desnaturalización de ciudadanos estadounidenses que hayan obtenido la ciudadanía mediante fraude o que, tras naturalizarse, incurran en delitos graves, actos de espionaje o mantengan vínculos con organizaciones terroristas.

La iniciativa, denominada Stop Citizenship Abuse and Misrepresentation Act (SCAM Act), propone endurecer y clarificar los criterios legales que permiten al gobierno federal iniciar procedimientos para revocar la ciudadanía estadounidense en determinados casos, con el argumento de que el marco actual presenta vacíos que han sido explotados por individuos involucrados en actividades criminales.


El origen de la propuesta

Según el comunicado oficial, el proyecto de ley surge como respuesta directa a investigaciones recientes de fraude a gran escala, en particular un caso detectado en Minnesota relacionado con el desvío de fondos de programas públicos de asistencia. De acuerdo con Schmitt, algunos de los implicados en ese esquema fraudulento habían logrado obtener la ciudadanía estadounidense ocultando información clave o falseando datos durante su proceso de naturalización.

Para el senador, estos hechos ponen en evidencia que el sistema actual no cuenta con herramientas suficientes para responder cuando se demuestra que la ciudadanía se obtuvo de manera fraudulenta o utilizada posteriormente para facilitar delitos graves.

Qué busca cambiar el SCAM Act

El proyecto de ley propone ampliar de forma explícita los motivos que habilitan un proceso de desnaturalización, reforzando el poder del gobierno federal para actuar en casos específicos. Entre los supuestos contemplados se encuentran:

El primero es la comisión de fraudes sustanciales contra programas de bienestar o asistencia financiados con fondos federales, estatales o locales. El segundo se refiere a la afiliación o colaboración con organizaciones terroristas designadas oficialmente por el gobierno de Estados Unidos. El tercero incluye la participación en delitos graves agravados, como actos de espionaje u otras conductas criminales consideradas de alta gravedad.

Según el texto, estas acciones evidenciarían que la persona no cumplía realmente con los requisitos legales y éticos exigidos para adquirir la ciudadanía estadounidense, aun cuando el delito haya ocurrido después del proceso de naturalización.


El argumento central del senador

En su declaración, Schmitt sostiene que la ciudadanía estadounidense se debe entender como un privilegio que se obtiene mediante el respeto estricto a la ley, y no como un estatus irreversible cuando se demuestra que se adquirió bajo engaño o se utiliza para proteger actividades criminales.

«La ciudadanía estadounidense es un privilegio, y cualquiera que espere formar parte de nuestra gran nación debe demostrar un apego sincero a nuestra Constitución, un carácter moral ejemplar y un compromiso con la felicidad y el buen orden de los Estados Unidos. El fraude desenfrenado descubierto en Minnesota debe ser una llamada de atención. Las personas que cometen fraude grave, delitos graves o se unen a organizaciones terroristas como cárteles de droga poco después de prestar juramento de ciudadanía no cumplen con los estándares básicos de ciudadanía», manifestó Schmitt.

El senador afirma que quienes cometen delitos graves, participan en fraudes masivos o se asocian con organizaciones terroristas demuestran que nunca debieron haber sido naturalizados, ya que su conducta contradice los principios básicos del proceso de ciudadanía.

«Deben ser desnaturalizados porque han demostrado que nunca cumplieron los requisitos para el gran honor de la ciudadanía estadounidense en primer lugar. Debemos proteger y restaurar la institución de la ciudadanía estadounidense. No más charla. Es hora de actuar», agregó el senador.

Apoyos políticos e institucionales

El comunicado subraya que el proyecto cuenta con respaldo dentro del entorno de la Casa Blanca, así como de organizaciones y asesores especializados en políticas de inmigración y seguridad nacional. Estos sectores argumentan que la iniciativa fortalecería la integridad del sistema migratorio y enviaría un mensaje disuasorio contra el abuso de los beneficios asociados a la ciudadanía.

«El escándalo del fraude somalí es uno de los mayores escándalos financieros de la historia de Estados Unidos. Todos los refugiados somalíes, o cualquier otro inmigrante, que hayan cometido fraude contra Estados Unidos deben ser desnaturalizados y deportados de inmediato. Aplaudimos al senador Schmitt por su liderazgo», manifestó el subjefe de gabinete de la Casa Blanca para Política y Asesor de Seguridad Nacional, Stephen Miller.

Desde esta perspectiva, el SCAM Act no solo busca sancionar conductas individuales, sino también restablecer la confianza pública en los procesos de naturalización, especialmente en un contexto de creciente escrutinio sobre fraudes y delitos transnacionales.

Por su parte, Cooper Smith, director de Seguridad Nacional e Inmigración del America First Policy Institute (AFPI) comentó que: «Al ampliar la autoridad del gobierno federal para perseguir casos de desnaturalización, la «Ley para Detener el Abuso de Ciudadanía y la Tergiversación» (SCAM) del senador Eric Schmitt restauraría la integridad de un sistema migratorio gravemente abusado al garantizar que el fraude, el engaño o la violencia no tengan cabida en el proceso de naturalización. Convertirse en estadounidense es un honor y una obligación que se gana, no un estatus que se pueda explotar».

En tanto, Mike Howell, presidente del Oversight Project destacó que: «los estadounidenses de sentido común saben que durante décadas su propio gobierno ha examinado inadecuadamente a extranjeros para asimilación, buen carácter moral e indicios de que un ciudadano potencial está bien dispuesto al buen orden y la felicidad de Estados Unidos. Esta es la historia de Minneapolis en este momento y resuena para innumerables otras comunidades de nuestro gran país que han sentido el dolor de una inmigración no verificada e imposible de verificar que va en contra de nuestro interés nacional.

Un debate con implicaciones legales profundas

Aunque el texto del comunicado se centra en la presentación del proyecto y sus objetivos, la propuesta anticipa un debate más amplio sobre los límites legales y constitucionales del proceso de desnaturalización, un mecanismo históricamente sensible dentro del sistema jurídico estadounidense.

La revocación de la ciudadanía ha sido tradicionalmente un recurso excepcional, lo que convierte al SCAM Act en una iniciativa con potencial impacto en el debate sobre inmigración, seguridad nacional y derechos adquiridos.

Motivos por los cuales se puede iniciar un proceso de desnaturalización

Uno de los principales motivos es la obtención de la ciudadanía mediante fraude o tergiversación de información relevante. El proyecto sostiene que, si una persona ocultó datos clave o proporcionó información falsa durante su proceso de naturalización, la ciudadanía se le puede considerar inválida desde su origen.

Otro supuesto es la comisión de fraudes sustanciales contra programas de asistencia o bienestar, ya sean federales, estatales o locales. Según el texto, este tipo de delitos demuestra un abuso deliberado de los beneficios del sistema público y una falta de cumplimiento con las obligaciones inherentes al estatus de ciudadano.

El proyecto también contempla la afiliación, colaboración o apoyo a organizaciones terroristas oficialmente designadas por el gobierno de Estados Unidos. En estos casos, la propuesta considera que dicha vinculación constituye una amenaza directa a la seguridad nacional y evidencia que la persona no reúne las condiciones para conservar la ciudadanía.

Asimismo, se incluye la participación en delitos graves agravados, entre ellos actos de espionaje u otras conductas criminales de alta gravedad. El texto argumenta que este tipo de delitos contradice de forma directa los principios que rigen la concesión de la ciudadanía estadounidense.

En conjunto, la propuesta sostiene que estas conductas prueban que el individuo nunca debió naturalizarse, aun cuando algunas de las acciones se hayan cometido después de haber obtenido la ciudadanía, ya que revelan un incumplimiento fundamental de los requisitos legales y morales exigidos por la ley.

Próximos pasos legislativos

El proyecto de ley inicia ahora su recorrido en el Senado, donde ser evaluará por los comités correspondientes antes de avanzar hacia una posible votación. Su futuro dependerá del respaldo político que logre reunir y del debate que genere en torno a la ampliación de los poderes del Estado para retirar la ciudadanía estadounidense.


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