
El opositor cubano José Daniel Ferrer difundió un nuevo mensaje dirigido a la ciudadanía dentro de la Isla, en el que exhorta a “aprovechar el momento” actual para impulsar cambios políticos y sociales. Su llamado se produce en un contexto caracterizado por una crisis económica sostenida, con altos niveles de inflación, desabastecimiento crónico de alimentos y medicinas, apagones prolongados y un deterioro visible de los servicios públicos.
En una publicación en X el líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) planteó que la gravedad y persistencia de estas dificultades han erosionado la confianza de amplios sectores de la población en la capacidad del sistema para ofrecer soluciones, creando —según su análisis— un escenario distinto al de etapas anteriores. En su discurso, subraya que el malestar social no es coyuntural, sino el resultado de años de políticas fallidas que han impactado directamente en la vida cotidiana de los cubanos.
De la inconformidad silenciosa a la acción cívica organizada
Uno de los ejes centrales del mensaje de Ferrer es la necesidad de transformar el descontento individual en acciones cívicas concretas. El opositor insiste en que la inconformidad expresada en privado, aunque comprensible, resulta insuficiente para generar cambios estructurales si no se traduce en participación activa.
En ese sentido, llamó a los ciudadanos a revisar su vínculo con organizaciones oficiales como CDR, FMC, FEU, entre otras que según su criterio, funcionan como instrumentos de control político y social. También alentó a buscar espacios alternativos de participación, tanto dentro de iniciativas independientes como en redes informales de apoyo ciudadano. Ferrer reconoce los riesgos existentes, por lo que enfatiza que cada persona debe actuar de acuerdo con sus circunstancias, pero remarca que incluso gestos pequeños, cuando se multiplican, pueden tener un impacto significativo.
Las redes sociales como herramienta de visibilidad y presión
Ferrer dedicó un apartado relevante al papel de las redes sociales, a las que describió como uno de los pocos espacios donde los cubanos pueden expresar con mayor libertad sus opiniones y denuncias. En su mensaje, destacó que estas plataformas permiten mostrar al mundo la realidad diaria de la Isla, más allá de los discursos oficiales.
Ante el temor a represalias, sugirió el uso de perfiles alternativos o seudónimos, señalando que esta práctica, aunque discreta, contribuye a romper el silencio y a generar un flujo constante de información desde dentro del país. «Deben crear perfiles con seudónimos en las redes sociales y publicar su verdadero sentir y denunciar todas las injusticias y los muchos y graves problemas que afectan a los cubanos», escribió.
Para el opositor, la exposición pública de problemas como la escasez, los apagones y la represión tiene un doble efecto: fortalece la conciencia interna y mantiene la atención de la comunidad internacional.
Acciones simbólicas y defensa de los derechos fundamentales
El llamado de Ferrer incluye la defensa de acciones simbólicas como una forma legítima de protesta en un contexto de fuertes restricciones. Entre ellas, mencionó la difusión de mensajes a favor de la libertad, el respaldo a campañas por la liberación de presos políticos y otras expresiones cívicas que mantienen visible la demanda de derechos fundamentales.
«Deben sumase a las exigencias de liberación de los presos políticos, los que se encuentran en condiciones deben poner grafitis con mensajes a favor de la libertad, es algo fácil de hacer y tiene un gran impacto…», añade el mensaje.
Según su planteamiento, estas acciones no deben subestimarse, ya que cumplen una función clave en la construcción de una memoria colectiva de resistencia y en la presión constante sobre las autoridades. Ferrer subraya que la persistencia de este tipo de iniciativas evita la normalización de la represión y del encarcelamiento por motivos políticos.
El exilio cubano como actor clave en un eventual escenario de cambio
El mensaje también estuvo dirigido a los cubanos que residen fuera del país. Ferrer destacó el papel del exilio como una fuerza social y económica relevante, capaz de contribuir a la reconstrucción nacional en caso de una transición política. Señaló que muchos emigrados mantienen vínculos estrechos con la Isla y un interés activo en su futuro. «Ni los exiliados, ni EEUU son tus enemigos. Tu enemigo y el enemigo de todos es el régimen criminal que te tiene sin derechos, en la miseria y bajo apagones», recalcó el disidente.
Además, resaltó la importancia del exilio en la denuncia internacional de la situación cubana y en el apoyo a iniciativas independientes dentro del país. En su visión, la coordinación entre quienes están dentro y fuera de la Isla resulta fundamental para cualquier proceso de cambio sostenible.
Un llamado poco habitual a militares y funcionarios
En un apartado menos frecuente en el discurso opositor, Ferrer dirigió su mensaje a miembros de las fuerzas armadas y a funcionarios estatales. Afirmó que estos sectores también padecen las consecuencias de la crisis y que sus familias enfrentan las mismas carencias que el resto de la población.
El opositor planteó que un cambio político no debe entenderse como un proceso excluyente, sino como una transformación que beneficie al conjunto de la sociedad. En ese sentido, sugirió que la estabilidad futura del país depende de una transición que tenga en cuenta a todos los sectores, incluidos aquellos que hoy forman parte de las estructuras del Estado.
Sus palabras también se dirigieron al presidente cubano Miguel Díaz-Canel al afirmar que no tiene idea de cómo funciona el régimen de Castro. «Te pusieron ahí para que el pueblo descargue todo su enojo y su descontento en tu contra», señaló. Cuestionó, además las recientes declaraciones de Canel contra Trump en el que supuestamente desmentía que ambos gobiernos estuviesen sosteniendo conversaciones para aliviar tensiones.
«A lo mejor es Alejandro Castro Espín el que está dialogando. (…) o es Óscar Pérez-Oliva Fraga. (…) Quizás Castro Espín ya le ha dicho a los estadounidenses: ‘Tranquilos, cuando menos se lo piensen, les aviso para que se lleven a Canel y él la pague’. Pónganlo en la misma celda de Maduro», dijo con sarcasmo.
El llamado de Ferrer se suma a un ambiente de creciente tensión social, marcado por el aumento de la migración, la frustración de amplios sectores de la población y la falta de perspectivas económicas a corto plazo. Mientras el Gobierno insiste en un discurso de resistencia y continuidad, voces críticas como la suya buscan canalizar el descontento hacia formas de acción cívica.
En este contexto, el opositor sostiene que el momento actual representa una coyuntura excepcional que podría definir el rumbo del país en los próximos años. Su mensaje, difundido ampliamente en plataformas digitales, reabre el debate sobre las posibilidades reales de cambio en Cuba y sobre el papel de la ciudadanía en un escenario de crisis prolongada.



