Cinco cubanos enfrentan cargos por asesinato en Texas tras emboscada mortal a un hispano

Policía de Austin. Foto: Shutterstock

Un caso que ha sacudido a la comunidad latina en Texas involucra a cinco ciudadanos cubanos acusados de asesinar a un hombre hispano durante un violento robo en el noreste de Austin. El crimen, ocurrido el pasado 3 de agosto, derivó en cargos de asesinato capital contra los detenidos y abrió un debate sobre la seguridad de los migrantes en la región.

Los hechos del crimen

La víctima, identificada como Miguel Mondragón, de 49 años, viajaba en una camioneta con varias personas cuando fue interceptado en plena vía por dos vehículos que le cerraron el paso. De ellos descendieron varios hombres encapuchados y armados que abrieron fuego contra el vehículo.


Mondragón intentó huir corriendo, pero fue alcanzado por los agresores, quienes le dispararon y le arrebataron dinero, su celular y un reloj. Sus acompañantes lograron escapar sin ser heridos. La violencia y la planificación de la emboscada han llevado a los investigadores a sospechar de un posible patrón delictivo.

Quiénes son los acusados

Las autoridades identificaron y capturaron a cinco cubanos vinculados con el crimen:

  • Alejandro Hurtado-Reyes, 22 años
  • Yanaris Reyes, 29 años
  • Antonio González, 17 años
  • Yurisander Góngora Rojas, 19 años
  • Héctor Yohany Achang Batlle, 19 años

Los arrestos se realizaron entre el 12 y el 19 de agosto en diversas localidades de Texas, en una serie de operativos encabezados por el Lone Star Fugitive Task Force bajo la coordinación de los U.S. Marshals.

El hecho de que uno de los acusados sea menor de edad abre la posibilidad de que se enfrente a un proceso judicial diferenciado, aunque por la gravedad de los cargos podría ser juzgado como adulto.

Preocupación de familiares y la comunidad

La familia de Mondragón ha manifestado que los acusados podrían pertenecer a una banda dedicada a atacar a hispanos en las áreas de Austin y Pflugerville. Señalan que estas víctimas suelen ser blanco fácil debido al miedo a denunciar por su estatus migratorio.


Otro punto que ha generado indignación es la concesión de fianzas bajas a algunos de los acusados, lo que para los allegados a la víctima representa un peligro latente para la seguridad pública. “Nos preocupa que salgan y sigan haciendo lo mismo. La comunidad no se siente segura”, expresaron familiares a medios locales.

El llamado de las autoridades

La Policía de Austin pidió la colaboración ciudadana para esclarecer si los acusados están relacionados con otros delitos. Cualquier persona que haya sufrido asaltos similares puede comunicarse con la línea 512-974-TIPS o con Crime Stoppers al 512-472-8477. La participación ciudadana, remarcaron, es crucial para identificar patrones de violencia y desarticular posibles redes criminales.

Contexto judicial

En Texas, el asesinato capital es uno de los delitos más graves y puede ser castigado con cadena perpetua o incluso con la pena de muerte, dependiendo de cómo avance el proceso judicial.

El condado de Travis, donde ocurrió el crimen, tiene un historial de juicios de alto perfil relacionados con delitos violentos, y este caso ya se perfila como uno de los más seguidos en los últimos años por la magnitud del operativo policial y el trasfondo migratorio de los implicados.

Impacto en la comunidad migrante

El caso ha puesto en evidencia el temor de muchos migrantes hispanos a denunciar delitos. Líderes comunitarios en Austin subrayan que este silencio favorece la impunidad de grupos criminales que se aprovechan de esa vulnerabilidad.

“Es importante recordar que las autoridades no preguntan por el estatus migratorio al recibir una denuncia. Todos los residentes, sin importar su situación legal, tienen derecho a estar protegidos”, señalaron voceros de organizaciones de defensa de los inmigrantes.

Un crimen que alerta y divide

Mientras la familia de la víctima exige justicia ejemplar, el caso también ha generado debate sobre la situación de los jóvenes migrantes cubanos en Estados Unidos, algunos de los cuales enfrentan dificultades de integración, desempleo o falta de oportunidades que en ocasiones los llevan a escenarios de violencia o delincuencia.

La investigación continúa abierta y se espera que en las próximas semanas la Fiscalía presente nuevas evidencias y testimonios que definan el futuro judicial de los acusados.


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