Expertos creen que la relación entre La Habana y Washington podría empeorar con Miguel Díaz-Canel como presidente

Miguel Díaz-Canel se convirtió el jueves 19 de abril en presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, y al menos está previsto permanezca en ese cargo hasta el próximo congreso del Partido Comunista (PCC) en 2021, CubaNet apunta que será el mismo año en que concluirá el primer mandato del presidente de EEUU, Donald Trump.


Expertos consultados por Efe anuncian las relaciones entre Washington y La Habana podrían empeorar bajo el mandato del nuevo jefe del Estado cubano, Díaz-Canel, teniendo en cuenta que Estados Unidos no tiene ningún plan de cambiar su política hacia la Isla, dado que en la Mayor de las Antillas no se llevaron a cabo verdaderas elecciones, menos hubo “transparencia o democracia” como debe de ocurrir en estos procesos políticos.

Y es que el primer líder cubano sin el apellido Castro en seis décadas, no ofrece confianza, cuando tomó posesión de su cargo el jueves dijo en medio de su alocución que sería el “ex gobernante cubano” Raúl Castro quien seguiría tomando las decisiones de más relevancia en el país, por otra parte opositores cubanos como Antonio Rodiles, Rosa María Payá, y el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart, han calificado a Díaz-Canel como un títere del clan Castro, y la líder de Cuba Decide, expresó que es “un presidente que no preside”, y explicó que en Cuba gobierna la Seguridad del Estado.

Volviendo a la opinión de los analistas consultados por Efe, señalaron que el nuevo presidente de la Isla deberá manejar una compleja relación con Trump, que revirtió el proceso de normalización inaugurado por su predecesor en la Casa Blanca, Barack Obama, y ha vuelto a restringir el comercio y los viajes a Cuba, con el amplio apoyo de un gran sector de la comunidad de cubanos exiliados en Miami.

Un funcionario del Gobierno de EEUU aseguró a Efe: “no se espera que cambie nuestra política de dirigir fondos hacia el pueblo cubano y alejarlos de los servicios militares, de seguridad y de inteligencia de Cuba”.

Tanto Trump, como el vicepresidente Mike Pence, como políticos de gran influencia dentro de la administración estadounidense, como el también senador republicano Marco Rubio abogan por recrudecer las relaciones con lo que sigue siendo el régimen de La Habana.


Algunos seguidores de las relaciones entre los viejos enemigos de la Guerra Fría, creen que la misma podría tornarse más tensa en los próximos meses, a causa del nombramiento de John Bolton como asesor de seguridad nacional, y de Mike Pompeo como nuevo secretario de Estado de EEUU.

Bolton llegó a acusar al Gobierno cubano en 2002, de poseer un programa de armas biológicas de destrucción masiva, y su llegada este mes a la Casa Blanca alarmó a los militares cubanos o “históricos” quienes aún dirigen Cuba.

La combinación entre ese nuevo equipo de exteriores, y la influencia de Rubio sobre el presidente de EEUU, podría provocar el retorno de la hostilidad.

Peter Hakim, presidente emérito del centro de estudios Diálogo Interamericano explicó a Efe que “las posibilidades de una línea más dura (hacia Cuba) son mayores que nunca”.

En opinión de William LeoGrande, experto de la American University y autor de un libro sobre el proceso de deshielo “tanto Pompeo como Bolton han sido extremadamente críticos con Cuba, así que podríamos perfectamente ver una política estadounidense aún más hostil hacia Cuba en los próximos meses”.

Por su parte, Marguerite Jiménez, encargada de Cuba en el centro de estudios independiente Oficina de Washington para Latinoamérica (WOLA), dijo que Bolton podría “llenar el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca” con funcionarios que piensen como él, y eso abre la posibilidad de un mayor antagonismo”.

(Con información de CubaNet)


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