Cuando la mirada estaba puesta en los rumores de un posible canje del inicialista cubano José Abreu de los Medias Blancas a los Medias Rojas, los Blue Jays se adelantaron con la contratación del outfielder villaclareño Aledmys Díaz.

El cambio fue, a priori, más ventajoso para los Azulejos que los Cardenales, luego de ceder al prospecto de Ligas Menores J.B. Woodman, y recibir de San Luis a Aledmys Díaz. Lo extraño de este movimiento es que Díaz, que viene en condición de short stop de los Cardenales desde 2016, tiene delante a Troy Tulowitzki, el regular de la posición número “6” en los Blue Jays. No obstante, con esta movida, al parecer los Azulejos buscarán canjear a su estelar antesalista Josh Donaldson, quien espera pacientemente una buena opción en la Agencia Libre.

Para ser una temporada baja de ofertas, Donaldson no viene de la mejor campaña de su carrera, con un 2017 de 4.2 WAR y .270/.385/.559, con 33 jonrones y apenas 78 impulsadas. Pero él está realmente valorado entre los grandes antesalistas en el juego, razón por la cual los Azulejos no se lanzaron a ofrecerle una gran suma de dinero. Por ahora, parece que el cubano Díaz podría encargarse de ña antesala –al menos con la mira en el día inaugural—, para así completar una alineación que se va armando con algunos bateadores latinos: José Bautista, Ezequiel Carrera, Miguel Montero y el otro cubano, Kendrys Morales.

Aunque aún no se han revelado detalles del contrato de Díaz, lo importante para el villaclareño será trabajar fuerte en la temporada muerta, fortalecer su físico y estar sano para enfrentar la dura batalla en el desafío de MLB 2018. Así que tendrá que sudar bien la camiseta, y demostrar de nuevo de que está hecho su swing, poseedor de poder ocasional y contactos sólidos. La temporada de novato en 2016 de Aledmys Díaz fue todo un éxito, golpeando .300/.369/.510, 17 jonrones y 65 empujadas, con 2.7 WAR. Su .312 BABIP demostró tanta habilidad para conectar con potencia como su .370 wOBA, tanto que lo ayudó a conformar el roster al Juego de las Estrellas.

Sin embargo, algunas lesiones en 2017 y pérdida del enfoque, con suma de responsabilidad al mismo tiempo, influyeron en una apreciable caída del cubano a .259/.290/.392, con apenas siete vuelacercas y 20 empujadas. Incluso hasta en su alcance al fildear perdió categoría, al mostrar un (-10) en DRS (Carreras Salvadas a la Defensiva), muy por debajo del (-3) de 2016.

Después de verse por encima del jugador de la media en las Mayores y con visibles posibilidades de mejorar, de tener un aciago 2018, Díaz podría hundirse junto con sus perspectivas. Así que tiene mucho de qué trabajar, sobre todo buscando más equilibrio en su swing, que produjo en 2017 apenas .240 y .250 contra bolas rápidas y cambios de velocidad, respectivamente. Eso, después de que en 2016 bateó a sus anchas y terminó con .261 (nueve jonrones) y .290, frente a recta y cambio, por ese orden.

Según la prestigiosa página de proyecciones futuras de Baseball-Reference, Díaz bateará .274/.332/.450 con 13 jonrones, 36 extra bases y 45 empujadas en 2018, numeritos que no se ven lejos de lo que podría lograr… pero tiene que ir por más.

El invierno apenas comienza, y las negociaciones ya han dado el ¡playball! ¿Cuál será el próximo canje o la siguiente sorpresa que involucre a un jugador cubano?… Solo podemos decirte que, ¡no te despegues de nuestra cobertura!