Nota de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

La Habana, 5 de marzo de 2018.- La decisión del gobierno de los Estados Unidos (EE.UU.) que de forma unilateral mantiene por un tiempo indefinido la reducción del personal de su Embajada en Cuba, responde a motivaciones políticas y no tiene relación alguna con la seguridad de sus funcionarios en La Habana, afirmó en declaraciones a la prensa el director general para EE.UU. de la Cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío.

Según el diplomático, la medida tiene impacto particular para los servicios consulares de los que dependen decenas de miles de ciudadanos que se ven obligados a incurrir en gastos adicionales al tener que viajar a terceros países en la búsqueda de visas temporales o de inmigrantes.

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En consecuencia, expresó que EE.UU. ha impuesto un castigo financiero a decenas de miles de personas, además de angustia e inseguridad en las relaciones de ellas con sus familiares y allegados.

Subrayó que el gobierno de los EE.UU. es responsable del costo humanitario de esta medida.

Por otra parte, rechazó la renovación del uso del término ataques por el Departamento de Estado pues este conoce con total seguridad que no ha habido ataques ni ha habido acto deliberado alguno contra sus diplomáticos en Cuba.Fernández de Cossío añadió que en ninguno de los reportes publicados por el Departamento de Estado o por expertos diversos, incluidos los de la comunidad científica, se presenta evidencia alguna de que en Cuba ocurrió algún ataque. Las agencias especializadas y la comunidad científica estadounidense lo que confirman es que no hay evidencia de ataques.

“Es un término cuyo uso entraña mala intención y no se corresponde con el vocabulario ni el contenido de los intercambios oficiales”, sentenció.

Asimismo, el Director General para Estados Unidos calificó como otro acto hostil y difamatorio la renovación de la alerta que recomienda a los viajeros reconsiderar las visitas a Cuba, emitida igualmente el 2 de marzo.

En su opinión dicha alerta está basada en motivaciones políticas y no tiene relación con la salud de los funcionarios ni con la preocupación por los viajeros.

“Es falso que el personal diplomático de la Embajada esté o haya estado en riesgo. Es falso que haya sido objeto de ataques. Es falso que se haya permitido en Cuba o que pueda haber ocurrido en Cuba por parte de alguien alguna acción deliberada contra diplomáticos de los EE.UU. Es falso que ciudadanos estadounidenses tengan razones para temer por su seguridad en Cuba”, expresó.

“El gobierno de los EE.UU. tiene evidencias suficientes de que Cuba es un país seguro para diplomáticos estadounidenses y para los diplomáticos de cualquier país, como lo es para los ciudadanos cubanos, para los residentes extranjeros y para los millones de viajeros de todas partes del mundo que visitan Cuba cada año”.

“El gobierno de los EEUU y su Departamento de Estado conocen también perfectamente que Cuba cumple con rigor sus responsabilidades en la atención y la protección del Cuerpo Diplomático”.
Sobre la expulsión arbitraria e injustificada de 17 funcionarios diplomáticos de la Embajada de Cuba en Washington, en octubre del año pasado, Fernandez de Cossío indicó que ese hecho constituyó una confirmación adicional de que en torno a este asunto el Departamento de Estado actúa respondiendo a motivaciones de carácter político.

“Cuba es y seguirá siendo un país seguro, estable y atractivo. Sigue dispuesta a desarrollar un diálogo respetuoso y a avanzar en temas que atañen la vida de millones de personas”.
“El anuncio del Departamento de Estado del pasado 2 de marzo se basa en una fabricación política más, que se suma a la larga historia de hostilidad que el pueblo de Cuba conoce muy bien”, concluyó.