El músico cubano Jorgito Kamankola denuncia la censura tan grande que existe en el ámbito artístico en la isla, tras haber sufrido en varias ocasiones la cancelación de sus conciertos en el popular centro nocturno Bertolt Brech, informa Diario de Cuba.

“Tenían alquilado el teatro para el Festival de las Artes del ISA y me lo vienen a decir un martes, cuando el concierto era el jueves. Y, por otra parte, los funcionarios de ARTEX que atienden las presentaciones dijeron que no, aunque la gente del Instituto Superior de Arte quería que yo cantara igual”, dijo.

El cantante, oriundo del Cerro, municipio capitalino del país, también denuncia las trabas que existen para grabar algún material y la lentitud del proceso cuando se lograr concretar algo.

“Cuando escribí “Los centinelas me fusilan” pasaba de todo. En ese momento vendía muchas cosas para pagarme mis grabaciones: ropas, discos, dulces. Cuando salí del verde (Servicio Militar Obligatorio) decidí no trabajar nunca para el Estado y empecé a vender cosas por la calle. Los centinelas me fusilaban”, agregó.

Diario de Cuba señala que el cantante no tiene un lugar fijo para cantar, porque muchas veces lo censuran.

“Una vez canté en la universidad de Ciencias Informáticas y creo que me prohibieron hasta la entrada. Tampoco me importa enterarme de esas cosas. No le hago caso a eso porque lo mío es hacer canciones y lo de ellos censurarlas. Yo hago música y lo de prohibir o no es una cosa que depende de ellos y eso a mí no me frena”, puntualizó.