El Departamento de Estado de Estados Unidos puso en duda la legitimidad de las elecciones municipales celebradas el pasado domingo en Cuba por considerar que las autoridades intimidaron a los candidatos independientes con el objetivo de “evitar” su posible participación.

“Una vez más el régimen empleó la intimidación y las falsas acusaciones para evitar la participación de candidatos independientes”, denunció hoy la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

“La Democracia es socavada cuando sólo pueden votar por candidatos de una sola ideología”, defendió Nauert, quien resaltó que ninguno de los candidatos ajenos al régimen de Raúl Castro había sido incluido en las papeletas.

La funcionaria acusó al Gobierno cubano de haber realizado en los últimos meses cerca de 450 “detenciones políticas arbitrarias”, con el único objetivo de anular el “valiente esfuerzo” de una cantidad “sin precedentes” de posibles candidatos que deseaban participar en los comicios.

En las elecciones del pasado domingo resultaron elegidos 11.415 delegados, por lo que en 1.100 circunscripciones (8,7 %) será necesario celebrar una segunda vuelta el próximo 3 de diciembre, dado que ninguno de sus candidatos logró la mayoría (mitad más uno) de los votos válidos para ser elegidos, según establece la Ley Electoral.