Cuba, uno de los países que más ciudadanos españoles tiene debido a los beneficios de la Ley de Nietos, ha recibido en este año importantes reconocimientos del país europeo.

Esta vez, el turno es para la bailarina, profesora y coreógrafa cubana Irene Rodríguez quien recibirá próximamente la Orden Isabel la Católica en la categoría de Cruz como reconocimiento a las contribuciones que ha hecho con su profesión.

Cuando se hable de danzas españolas en Cuba hay que mencionar a esta mujer no solo por ser una bailarina virtuosa, sino porque se ha encargado de emprender un trabajo técnico y coreográfico, marcado por un estilo muy propio donde se fusiona el
flamenco clásico con las corrientes de la danza cubana y contemporánea dentro del ballet español.

Irene Rodríguez tienen tan solo 36 años, pero desde muy niña su vida ha estado vinculada a las danzas españolas. El aire flamenco le corre por las venas, al punto que su talento natural fue rápidamente detectado desde aquellas primeras clases allá por 1993 en la Sociedad Cultural Española del Centro Andaluz de La Habana, hasta ser llamada años después para que integrara el Ballet Español de Cuba, famoso en el mundo entero por ser la primera academia de danzas españolas en América.

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El público rápido la distinguió no solo por ganarse el mérito de interpretar roles protagónicos en las obras, sino porque hizo con incomparable perfección piezas como Capricho Español, La Vida Breve, Aquel Brujo Amor, La Casa Alba y Carmen, aún siendo una estudiante.

Sus coreografías demuestran un gran dominio y experiencia en este tipo de ballet, que ha llegado a alcanzar el reconocimiento y el elogio de la crítica tanto en el ámbito nacional como internacional.

A pesar de su juventud, Irene tiene una sólida formación que ha querido legar a las más nuevas generaciones en este género. Y aunque en Cuba existen otras academias que enseñan danzas españolas, la Compañía Irene Rodríguez se distingue por el gran rigor en el que se forman sus bailarines que asumen repertorios ambiciosos, complejos y de gran calidad artística.

Ella ha sido también profesora de Técnica del Flamenco, de Escuela Bolera, de Castañuelas y de Repertorio en la Unidad Artístico Docente del Ballet Español de Cuba. Trabaja como profesora, ensayadora y coreógrafa en la Escuela Vocacional del Ballet Español de Cuba, para quienes también ha preparado múltiples números, interpretados por primeros bailarines del Ballet Español de Cuba. Actualmente trabaja además como profesora de Danza Española en la ENA en la especialidad de Ballet auspiciada por el BNC.

Rodríguez, quien también es directora artística del Festival Bienal “La Huella de España ha sorprendido a bailaores, coreógrafos y profesores del país europeo. De ella ha dicho Juan José Buitrago, Embajador de España en Cuba: “Irene es una intérprete, profesora y coreógrafa cuyo principal objetivo es salvar y destacar los diferentes tipos de danza española ya que ha innovado en la danza con un nuevo concepto estético, personal y moderno”.

En este 2018 España ha querido también resaltar la labor de otros cubanos destacados como María Antonia Rabanillo, Presidenta de la Asociación de sociedades de Castilla y León en Cuba, quien recibirá la orden de Isabel la Católica en diferentes grados. También será condecorado el sacerdote dominicano Manuel Uña; el Presidente del Instituto de historia cubana, Karelia Cadavid, creadora del proyecto socio-cultural “A compás flamenco” y también al entrañable meteorólogo cubano José Rubiera con la Orden de Mérito Civil.