Este sábado los demócratas en el Congreso anunciaron que un grupo de negociadores de la Cámara de Representantes y el Senado llegaron a un acuerdo sobre un grupo de sanciones contra Rusia por interferir en las elecciones presidenciales del año pasado.

Proyecto de ley que repercute económicamente contra Irán y Corea del Norte. Sin embargo, estas acciones que se pretenden tomar contra Rusia han llamado más la atención por el persistente interés que muestra el presidente Donald Trump.

La Casa Blanca opuesta totalmente a las decisiones del Congreso al querer realizar una evaluación en el caso de que Trump trate de reducir o acabar con las sanciones contra Moscú, siempre claro está, si lo hiciera correría el riesgo de que revierta su decisión.

La revisión acerca de las sanciones fue incluida en el proyecto de ley debido a la cautela mostrada por los legisladores de ambos partidos dada la afinidad de Trump por Putin.

“Un Congreso casi unido está listo para enviar al presidente Putin un mensaje claro en nombre del pueblo estadounidense y nuestros aliados y necesitamos que el presidente Trump nos ayude a entregar ese mensaje”, dijo el senador Ben Cardin, el demócrata de más rango en la Comisión de Relaciones Exteriores.