El youtuber chileno Claux.7, con más de un millón de seguidores en su canal de viajes y experiencias urbanas, pasó ocho días en La Habana con una misión distinta a la de un turista convencional: experimentar la vida cotidiana de un cubano común y documentar en primera persona las dificultades que marcan la realidad de la isla.
Su serie de videos, que rápidamente alcanzó miles de reproducciones en redes sociales, combina imágenes de calles destruidas, mercados desabastecidos y testimonios de residentes, con reflexiones personales que lo llevaron a calificar al país como “una dictadura”.
Una Habana “anclada en el pasado”
Desde el primer día, Claux.7 se refirió a Cuba como “un viaje al pasado”. En sus recorridos captó autos de la década de 1950 que siguen funcionando como taxis, fachadas coloniales y republicanas en ruinas, calles repletas de basura y una ciudad marcada por la propaganda política en muros y avenidas, en lugar de carteles comerciales.
“Cuba realmente es un mundo paralelo al resto del planeta. Es sinónimo de viaje en el tiempo”, señaló. En comparación con otras capitales latinoamericanas que ha visitado, aseguró que La Habana se siente atrapada entre la nostalgia turística y la precariedad diaria.
Escasez y apagones como norma
El youtuber relató que los apagones prolongados marcaron su rutina, con cortes de electricidad de alrededor de cinco horas, dos veces al día, lo que interrumpía tanto la vida doméstica como el acceso a internet. Además, pudo constatar largas filas de personas esperando para adquirir pan, arroz, huevos y pollo, donde los cubanos esperan horas bajo el sol sin la garantía de conseguir los productos.
La escasez se reflejó también en servicios básicos: transporte irregular, edificios con tuberías rotas y balcones al borde del colapso. En uno de sus videos, una vecina le advirtió que no grabara demasiado cerca de una casa derrumbada, por el riesgo de accidente.
Claux.7 llamó la atención sobre un rasgo distintivo del paisaje urbano: la ausencia casi total de publicidad comercial en las calles. En su lugar, lo que predomina son carteles con mensajes políticos que exaltan al gobierno, junto con numerosos monumentos y estatuas erigidos en memoria de las figuras más emblemáticas del régimen.
El creador describió escenas cotidianas en las que muchas viviendas dejan escapar agua por los balcones, ya sea por cañerías antiguas y rotas o por el uso doméstico, mientras mostraba edificios sostenidos de manera precaria para evitar desplomes.
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando una vecina lo alertó de que su vida corría peligro al filmar junto a una vivienda en ruinas. “Muchas casas están cayéndose a pedazos”, enfatizó el youtuber.
Generosidad en medio de la carencia
A pesar de la crudeza de la experiencia, Claux.7 enfatizó que lo más valioso fue la hospitalidad del pueblo cubano. «Cuba es un país totalmente diferente a cualquiera que visites en el mundo. Su gente no tiene mucho, pero lo da todo. Es difícil explicarlo, solo lo entenderían si en algún momento visitan Cuba», dijo emocionado.
En varias escenas muestra cómo vecinos lo invitaron a compartir un café o un plato de comida, incluso cuando sus recursos eran limitados. Esta solidaridad, explicó, contrasta con la dureza de las condiciones materiales y se convirtió en el rasgo más conmovedor de su viaje.
“Es una dictadura”
Al finalizar su estadía, el youtuber no dudó en dar un juicio contundente: “No me cabe duda de que es una dictadura”. Explicó que, aunque viajó con la intención de documentar lo cotidiano, resultaba imposible ignorar las restricciones políticas, la falta de libertades y la omnipresencia de la propaganda oficial.
Por ello decidió producir un video adicional de análisis político, donde contextualizó su experiencia en el marco del sistema de partido único, la represión a la disidencia y la emigración masiva de cubanos en busca de mejores condiciones de vida.
Impacto en redes y debate en la diáspora
La serie de videos de Claux.7 circuló rápidamente en plataformas como YouTube, Instagram y TikTok, generando reacciones divididas. En la diáspora cubana, especialmente en Miami, sus declaraciones fueron aplaudidas como un testimonio externo que confirma lo que muchos denuncian hace décadas.
Sin embargo, en foros progubernamentales fue acusado de tener una visión sesgada y de reproducir estereotipos sobre Cuba. El debate refleja la polarización que persiste en torno a la isla, donde el turismo oficial promociona playas paradisíacas y hoteles de lujo, mientras millones de ciudadanos lidian con apagones, escasez y un sistema político cerrado.
Una mirada extranjera a una crisis prolongada
El caso de Claux.7 no es aislado. En los últimos años, otros creadores de contenido internacionales han viajado a Cuba y coincidido en describir un país con potencial cultural y humano enorme, pero atrapado en una crisis económica y política que parece no tener salida inmediata.
Para muchos, estas miradas externas ayudan a dar visibilidad a la vida diaria de los cubanos en un momento en que la emigración hacia Estados Unidos y otros países alcanza cifras récord.
La experiencia del youtuber chileno se convirtió en un documento audiovisual de la Cuba contemporánea: un país detenido en el tiempo, golpeado por la escasez y la falta de libertades, pero habitado por un pueblo que, pese a sus carencias, mantiene viva la solidaridad y la esperanza.