¿Valió la pena? Cubana desata polémica al revelar lo que pagó por enviar sus pertenencias desde EE. UU

Foto: Video de TikTok de @losbolagay

El testimonio de una ciudadana cubana que decidió abandonar por voluntad propia Estados Unidos y trasladarse a otro país volvió a poner sobre la mesa los costos reales y poco visibles de cerrar un ciclo migratorio. A través de redes sociales, la mujer confesó cuánto pagó por enviar un contenedor completo con sus pertenencias personales, una cifra que rápidamente generó debate entre usuarios dentro y fuera de la comunidad migrante.

Más de una década resumida en un contenedor

Según explicó en su cuenta de TikTok @losbolagay, el traslado de sus bienes desde Estados Unidos hasta Ecuador le costó 10.600 dólares, monto que cubrió el envío de muebles, electrodomésticos y objetos personales acumulados durante años de trabajo y residencia en territorio estadounidense.


La protagonista aseguró que tomó la decisión de enviar todo porque consideró que esas pertenencias representaban esfuerzo, estabilidad y tiempo invertido, y que venderlas o abandonarlas no era una opción viable para ella. En su caso, el contenedor fue visto como una forma de preservar lo construido durante su etapa migratoria.

Por qué decidió no enviar su automóvil

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la exclusión del automóvil del envío. La cubana explicó que el vehículo no cumplía con los requisitos exigidos por el programa de retorno libre de impuestos. “Mi carro era del 2017 y no calificaba por el año del vehículo. Por eso no lo traje”, explicó en el audiovisual.

Además, señaló que comprar un vehículo nuevo solo para poder incluirlo en el traslado habría resultado una mala inversión, pues el costo final superaba el valor de adquirir un auto directamente en el país de destino. Esta evaluación económica fue clave en su decisión final. “Salía mucho más caro que comprar uno nuevo en Ecuador”, agregó la mujer.

@losbolagay Respuesta a @rossy5754 Irme de Estados Unidos no fue perderlo todo. Fue traerme mi vida completa de vuelta. Metí mi casa en cajas y la envié legalmente a Ecuador bajo el régimen de menaje de casa. ¿Volverías a tu país si pudieras llevarte todo contigo? #migracion #migranteslatinos #latinosenusa #salidavoluntaria #planretorno ♬ sonido original – Familia Bolagay

Reacciones en redes sociales: críticas, comparaciones y defensas

El testimonio de la cubana desató una avalancha de comentarios en redes sociales, donde los usuarios expresaron opiniones divididas sobre el costo del envío del contenedor y la conveniencia de la decisión. Algunos internautas se mostraron críticos con el gasto asumido: “Con ese dinero me compro todo nuevo y todavía me sobra”, “10 mil dólares por cosas usadas no tienen ningún sentido”, “Eso es pagar por no soltar el pasado”.

Otros usuarios hicieron comparaciones económicas con el país de destino: “En Ecuador amueblas una casa completa con menos de la mitad”, “Es más barato empezar de cero que cargarlo todo desde Estados Unidos”.


Sin embargo, también hubo quienes defendieron la decisión, destacando el valor personal y emocional de las pertenencias: “Cada cual sabe lo que le costó conseguir sus cosas”, “No todo se mide en dinero, hay sacrificio detrás”, “Empezar de cero no es tan fácil como dicen”.

Algunos comentarios reflejaron una visión más equilibrada del dilema migratorio: “Migrar también es saber cuándo cerrar un ciclo”, “Nadie habla de lo duro que es dejarlo todo atrás”, “Cada historia es distinta y cada decisión también”.

El intercambio de opiniones evidenció que, más allá del monto revelado, el caso tocó un nervio sensible dentro de la comunidad migrante, donde las experiencias, prioridades y realidades económicas varían considerablemente.

El costo oculto de regresar o mudarse nuevamente

Más allá de la cifra concreta, el caso pone de relieve una faceta poco abordada de la migración: los gastos asociados a quienes deciden regresar, reubicarse o cerrar definitivamente su etapa en Estados Unidos.

No se trata únicamente de boletos aéreos o trámites administrativos, sino de decisiones complejas relacionadas con el patrimonio personal, la logística internacional y el valor simbólico de lo adquirido durante años de trabajo fuera del país de origen.

Una historia que refleja dilemas comunes entre migrantes

El relato de esta cubana se suma a otros testimonios recientes que muestran que migrar no siempre es un trayecto lineal. Para muchos, la experiencia incluye retornos, cambios de destino y decisiones difíciles que implican costos económicos elevados y un fuerte componente emocional.

Su historia reaviva el debate sobre qué significa “empezar de nuevo” y cuánto cuesta, en términos reales, cerrar un capítulo migratorio, una discusión que sigue resonando con fuerza entre comunidades de cubanos y latinoamericanos en el exterior.


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