
Un cubano con estatus migratorio I-220A compartió en redes sociales un episodio que volvió a despertar preocupación entre migrantes en proceso de asilo en Estados Unidos, tras recibir una visita inesperada de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) frente a su casa en Miami.
El hecho lo narró el creador de contenido conocido como @Whiteshark_i220a, quien explicó que el incidente ocurrió cuando salió de su vivienda para pasear a su perro y notó que un vehículo tipo SUV marca Chevrolet, con cristales oscuros, bloqueaba la salida de su garaje. Al acercarse con la intención de pedir que movieran el automóvil, se encontró con un hombre que se identificó como agente federal.
Un vehículo bloqueando la salida y una identificación inesperada
Según el testimonio difundido en video, el conductor del SUV mostró una placa dorada y vestía un chaleco con la inscripción “Police ICE”, confirmando que se trataba de agentes migratorios. El cubano aseguró que el encuentro fue totalmente inesperado y que en ningún momento había sido notificado previamente de una visita oficial.
Los agentes le mostraron entonces la fotografía de un hombre al que estaban buscando y le preguntaron si lo conocía o si residía en la zona. El joven afirmó que no reconocía a la persona ni tenía información sobre su paradero, por lo que no pudo aportar datos adicionales.
Miedo, tensión y una conversación breve
El creador de contenido reconoció que el momento le generó temor, especialmente por su estatus migratorio, aunque aseguró que mantuvo la calma y respondió con normalidad a las preguntas formuladas por los oficiales. Tras confirmar que no podía ayudar en la búsqueda del individuo mostrado en la fotografía, los agentes se retiraron del lugar sin realizar detenciones ni acciones posteriores.
El encuentro concluyó sin mayores consecuencias, pero dejó una fuerte impresión en el joven, quien decidió compartir la experiencia para alertar a otros migrantes en situaciones similares.
El estatus I-220A y la incertidumbre migratoria
El protagonista explicó que posee un documento I-220A, una orden de libertad bajo palabra que permite a muchos migrantes, incluidos numerosos cubanos, permanecer en Estados Unidos mientras sus procesos migratorios o solicitudes de asilo continúan en trámite.
Aunque este estatus autoriza la permanencia legal en el país, no implica inmunidad total frente a encuentros con autoridades migratorias, una realidad que genera inquietud entre quienes viven bajo esta figura legal y esperan una resolución definitiva de sus casos.
Reacciones en redes sociales: apoyo, miedo e incertidumbre
Aunque el suceso ocurrió hace aproximadamente un año, el joven republicó el video recientemente en redes sociales y volvió a captar la atención del público, acumulando más de 300.000 visualizaciones en poco tiempo.
La difusión del testimonio generó numerosas reacciones de otros cubanos y migrantes con estatus similar, quienes expresaron apoyo y compartieron sus propias preocupaciones ante situaciones similares. Entre los comentarios más destacados se leen mensajes como: “Esto es lo que vivimos todos los días los que tenemos I-220A, uno nunca sabe qué puede pasar». “Aunque estés legal, el miedo no se va. Gracias por contar tu experiencia». “A mí me pasó algo parecido y todavía no puedo dormir tranquilo». “Uno cumple con todo y aun así vive con esa angustia constante». “Estos encuentros te marcan, aunque no pase nada al final», dijeron algunos seguidores.
Otros usuarios destacaron la importancia de compartir este tipo de experiencias para alertar a la comunidad migrante, mientras algunos señalaron que el video refleja el nivel de estrés que enfrentan quienes esperan una decisión definitiva sobre su estatus en el país.
Un reflejo del clima de ansiedad entre solicitantes de asilo
El caso expuesto por @Whiteshark_i220a vuelve a poner de relieve el clima de tensión y ansiedad que enfrentan muchos solicitantes de asilo, incluso aquellos que cumplen con los requisitos legales y se mantienen en contacto con las autoridades.
Para numerosos migrantes, la espera prolongada de una decisión migratoria definitiva, sumada a encuentros inesperados con agentes federales, se traduce en una sensación constante de inseguridad sobre su futuro en el país.





