“Se respiraba angustia”: Turistas que regresan de Cuba revelan el drama silencioso que viven los trabajadores de los hoteles ante la crisis energética

Aerolínea Air Transat en Holguín. Foto: Cuenta de Facebook de Aeropuerto Internacional Frank País García Holguín

La crisis energética que atraviesa Cuba no solo está afectando la operatividad del sector turístico, sino también el ánimo y la estabilidad laboral de miles de trabajadores del sector. Así lo reflejan los testimonios de turistas canadienses que regresaron recientemente de la isla y ofrecieron declaraciones a la prensa local de su país.

Más allá de los inconvenientes propios de un viaje interrumpido, los visitantes describieron a Calgary Herald un ambiente de tensión e incertidumbre en hoteles y aeropuertos, marcado por apagones constantes, escasez de combustible y preocupación visible entre los empleados.


Aeropuertos con apagones y vuelos reorganizados

Según los relatos recogidos por el medio de prensa, los cortes eléctricos afectaron directamente la operatividad en terminales aéreas. Equipos informáticos que se reiniciaban, retrasos en los procesos y desorganización fueron parte de la experiencia de salida para algunos viajeros.

La falta de combustible ha obligado a ajustes en itinerarios y a la reorganización de vuelos, incluyendo operaciones destinadas a facilitar el regreso de turistas extranjeros. Este escenario se produce en un momento delicado para la industria turística cubana, que depende en gran medida del mercado canadiense durante la temporada alta de invierno.

“Se sentía tristeza en el ambiente”: el impacto humano

Uno de los aspectos más destacados en los testimonios fue la percepción emocional del entorno laboral. Turistas señalaron que empleados de hoteles manifestaban preocupación por la continuidad de sus puestos de trabajo y por las dificultades que enfrentan en sus hogares, donde también sufren prolongados cortes eléctricos.

Ashley Cardinal, una viajera originaria de Calgary, explicó que el ambiente entre los trabajadores del lugar era de incertidumbre y temor frente a los acontecimientos que podrían desarrollarse. Según describió, muchos están inquietos porque la ola de cancelaciones ya está teniendo un impacto económico considerable, en un contexto donde el turismo constituye su principal fuente de ingresos.

De acuerdo con su testimonio, antes de abandonar el destino optó por repartir entre varios empleados el dinero cubano que aún conservaba, al considerar que el panorama inmediato para ellos se presenta cargado de incertidumbre.


La angustia no se limita a la incertidumbre laboral. La combinación de apagones, limitaciones logísticas y disminución de operaciones turísticas genera un efecto dominó que impacta directamente en los ingresos de quienes dependen del sector.

El turismo representa una de las principales fuentes de divisas para Cuba. Por ello, cualquier interrupción significativa en vuelos, servicios o ocupación hotelera tiene consecuencias económicas amplias, tanto para empresas estatales como para trabajadores vinculados directa o indirectamente a la actividad.

Advertencia oficial y llamado a regresar

En paralelo, el Gobierno de Canadá actualizó sus recomendaciones de viaje, aconsejando evitar desplazamientos no esenciales hacia la isla. Las autoridades instaron a los ciudadanos que ya se encontraban en territorio cubano a regresar mientras hubiera disponibilidad de vuelos. Un informe publicado por el Toronto Star señala que Air Canada contaba con alrededor de 3.000 pasajeros en Cuba, mientras que Air Transat superaba los 6.500 clientes en la isla.

La advertencia se basa en la escasez de combustible, las interrupciones eléctricas y las limitaciones en servicios básicos que podrían afectar la estadía de los visitantes. Canadá es uno de los principales emisores de turistas hacia Cuba, por lo que cualquier recomendación oficial de este tipo tiene un impacto inmediato en reservas, ocupación hotelera y flujo de visitantes.

En el citado reporte, una turista alojada en Varadero narró que la operativa aeroportuaria se tornó desorganizada debido a los continuos apagones, que obligaban a reiniciar los equipos informáticos a intervalos muy breves y ralentizaban los procedimientos. Asimismo, otra visitante expresó que percibía “un aire de tristeza” en el entorno y confesó que optaba por no comentar la situación con los trabajadores del hotel, convencida de que el impacto sería considerablemente mayor para ellos que para quienes estaban de paso como turistas.

Redes sociales: preocupación por los trabajadores

El reportaje también recoge reacciones en redes sociales, donde usuarios subrayaron que, aunque los turistas pueden optar por reembolsos o cambios de itinerario, los trabajadores cubanos enfrentan un escenario más complejo.

Los comentarios reflejan inquietud por la estabilidad laboral de empleados hoteleros, personal aeroportuario y otros trabajadores vinculados al sector, que dependen del turismo como fuente esencial de ingresos.

Un sector estratégico bajo presión

La actual crisis energética se suma a otros desafíos estructurales que enfrenta la economía cubana. La falta de combustible no solo impacta el transporte y la generación eléctrica, sino también la logística turística, el suministro en instalaciones hoteleras y la percepción de seguridad operativa.

En temporada alta, la isla suele recibir un flujo considerable de visitantes internacionales. Sin embargo, las dificultades actuales podrían traducirse en cancelaciones, ajustes de rutas y una posible contracción temporal de la actividad turística.

Los testimonios recogidos ofrecen una radiografía del momento: instalaciones operando bajo presión, turistas reorganizando su regreso y empleados que miran el futuro con incertidumbre. Más allá de la experiencia vacacional, el foco se desplaza hacia la dimensión humana de la crisis y sus implicaciones para uno de los sectores clave de la economía cubana.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *