Reguetonero cubano Chocolate MC contra las cuerdas al rechazar acuerdo de culpabilidad propuesto por la fiscalía

Juicio contra Chocolate MC. Foto: Video de YouTube de Univisión Noticias

El cantante urbano cubano Yosvany Sierra Hernández, conocido como Chocolate MC, decidió rechazar un acuerdo de culpabilidad propuesto por la Fiscalía del condado Miami-Dade, una determinación que mantiene abiertos varios frentes judiciales y prolonga uno de los procesos penales más mediáticos que involucran a un artista del exilio cubano en Estados Unidos.

La negativa del intérprete se produjo durante una audiencia reciente en la que la Fiscalía presentó una oferta global que buscaba unificar los distintos cargos que enfrenta el acusado. El acuerdo contemplaba una condena de 12 años de prisión, seguida de cinco años de libertad supervisada, a cambio de declararse culpable de los delitos imputados. Chocolate MC optó por no aceptar la propuesta, reafirmando su decisión de continuar el litigio en los tribunales.


Los cargos que enfrenta el artista

El expediente judicial de Chocolate MC incluye acusaciones de solicitud de homicidio, secuestro y robo en mayor cuantía, cargos que, de ser confirmados en su totalidad mediante sentencia, podrían derivar en una condena considerablemente más severa que la ofrecida en el acuerdo rechazado.

El caso más delicado dentro de este proceso es la reciente condena por solicitud de homicidio, emitida por un jurado hace poco más de un mes. Dicha condena está relacionada con Damián Valdez Galloso, identificado por las autoridades como el principal sospechoso del asesinato del cantante cubano El Taiger, un hecho que conmocionó a la comunidad artística y al público latino en el sur de Florida.

El uso de redes sociales como prueba judicial

Durante el juicio, la Fiscalía presentó como evidencia una serie de publicaciones en redes sociales, videos y material musical atribuidos a Chocolate MC. Entre estos elementos se incluyó el tema “Pínchalo”, que, según los fiscales, contenía mensajes explícitos interpretados como amenazas directas contra Valdez Galloso. «Al que le parta el estómago al consorte, 20 mil sopas maruchan», dice un pedazo de la canción.

El juez determinó que este contenido constituía amenazas reales, por lo que no quedaba amparado por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Esta decisión refuerza una línea jurisprudencial cada vez más común en el sistema judicial estadounidense, donde expresiones públicas difundidas en plataformas digitales pueden ser consideradas evidencia penal cuando se entiende que incitan o promueven actos violentos.

La defensa y la postura del acusado

Desde la cárcel del condado Miami-Dade, Chocolate MC ha cuestionado la validez del proceso judicial, afirmando que su juicio estuvo “manipulado”. No obstante, también reconoció que no utilizó el lenguaje adecuado en algunas de sus expresiones públicas, aunque negó de forma categórica haber tenido intención de causar daño físico.


«Cuando escuché el veredicto no lloré porque me sentí complacido con la voluntad de Dios. Me sentí frustrado por la manera en que llevaron a cabo ese juicio que se veía muy manipulado», afirmó el cantante desde la cárcel.

El artista aseguró que no es capaz de matar a nadie y solicitó que el tribunal considere alternativas a la prisión, como la libertad condicional o un programa de rehabilitación, argumentando que estas opciones serían más adecuadas que una sentencia prolongada de encarcelamiento. Hasta el momento, la corte no acepta dichas solicitudes.

El rechazo del acuerdo de culpabilidad implica que Chocolate MC asume el riesgo de enfrentar penas potencialmente más altas si lo hallan culpable en los procesos pendientes. En Florida, los acuerdos de culpabilidad suelen ofrecer sentencias reducidas a cambio de evitar juicios prolongados y garantizar una resolución rápida de los casos.

Al rechazar la oferta, el acusado mantiene su derecho a impugnar las pruebas presentadas por la Fiscalía, pero también se expone a la discrecionalidad del juez en una eventual sentencia, así como a la acumulación de condenas si los cargos se resuelven de forma desfavorable.

Reacciones encontradas entre seguidores y detractores

La decisión de Chocolate MC ha generado una fuerte reacción en redes sociales, donde el caso se ha convertido en tema recurrente de debate. Una parte de sus seguidores considera que al artista lo juzgan con excesiva severidad y sostiene que sus expresiones forman parte de una narrativa artística provocadora, común dentro del género urbano. Para este sector, el rechazo del acuerdo se interpreta como un intento de defender su inocencia y evitar una admisión de culpa que, a su juicio, no refleja su verdadera intención.

En contraste, críticos del cantante consideran que el caso evidencia los riesgos de normalizar discursos violentos en el ámbito musical y sostienen que la justicia debe actuar con firmeza cuando las palabras trascienden el plano artístico y se convierten en amenazas concretas. Este grupo ha señalado que el historial de incidentes legales del artista refuerza la postura de la Fiscalía.

La postura de la industria musical cubana en el exilio

Dentro de la industria musical cubana en Estados Unidos, las reacciones mayormente son cautelosas. Algunos productores y promotores han optado por evitar pronunciamientos públicos, señalando en privado que el caso representa un golpe para la imagen del género urbano cubano en un momento en que busca mayor proyección internacional.

Otros artistas han expresado preocupación por el precedente legal que podría sentar el uso de letras musicales y publicaciones en redes como prueba penal. Aunque sin mencionar directamente el caso, varios músicos han advertido sobre la necesidad de establecer límites claros entre la ficción artística y la conducta criminal, especialmente en un entorno digital donde el alcance de los mensajes es inmediato y masivo.

Un caso con impacto mediático y social

El proceso contra Chocolate MC ha trascendido el ámbito judicial para convertirse en un fenómeno mediático, especialmente dentro de la comunidad cubana en el exilio y entre seguidores del género urbano. El caso ha reavivado el debate sobre los límites entre la expresión artística, el uso de redes sociales y la responsabilidad penal, en un contexto donde la vida pública de los artistas se encuentra cada vez más expuesta al escrutinio legal.

Mientras la Fiscalía sostiene que existen elementos suficientes para justificar una condena severa, la defensa continúa cuestionando la interpretación de las pruebas y la proporcionalidad de las acusaciones. Con el acuerdo de culpabilidad fuera de la mesa, el futuro legal de Chocolate MC permanece incierto y dependerá de las próximas audiencias y decisiones judiciales que se adopten en los tribunales de Miami-Dade.


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