Opositora venezolana María Corina Machado optimista ante la caída de Maduro: «Pronto vamos a celebrar en nuestra tierra»

La líder opositora venezolana María Corina Machado afirmó que Venezuela se encuentra ante una “transición inminente” hacia la democracia, tras la captura del dictador Nicolás Maduro por autoridades de Estados Unidos, un hecho que ha sacudido el tablero político nacional e internacional y ha reavivado las expectativas de cambio tras más de dos décadas de chavismo en el poder.

En un mensaje difundido públicamente, Machado sostuvo que el país vive “horas decisivas” y que el colapso del actual modelo de poder es ya irreversible. Sus declaraciones se producen en medio de un escenario marcado por la incertidumbre institucional, las reacciones de gobiernos extranjeros y la movilización de la diáspora venezolana en distintas partes del mundo.


“El bravo pueblo de Venezuela salió a las calles en 30 países y 130 ciudades del mundo para celebrar un paso enorme que marca la inevitabilidad e inminencia de la transición en Venezuela”, escribió la opositora en su cuenta de X.  “Venezuela será el principal aliado de Estados Unidos en materia de seguridad, energía, democracia y derechos humanos”, agregó.

Un punto de quiebre tras años de crisis

Para Machado, la detención de Maduro representa un punto de quiebre histórico luego de años de denuncias por violaciones de derechos humanos, persecución política, corrupción y vínculos con el narcotráfico. La dirigente opositora aseguró que este hecho confirma que el régimen “perdió la capacidad de sostenerse” y que se abre una nueva etapa para el país.

Durante su pronunciamiento, insistió en que la transición no debe entenderse únicamente como un cambio de figuras, sino como un proceso profundo de recuperación institucional, que incluya la separación de poderes, elecciones libres, justicia independiente y garantías para el retorno de millones de venezolanos que abandonaron el país.

La legitimidad de la oposición democrática

Machado reiteró que la oposición democrática cuenta con la legitimidad popular para liderar el proceso de transición. Recordó el respaldo obtenido en las primarias opositoras y subrayó que el liderazgo político del cambio recae en ella y en Edmundo González Urrutia, a quienes considera representantes del mandato ciudadano.


En este sentido, advirtió que cualquier intento de imponer una transición controlada por figuras vinculadas al chavismo sería “inaceptable” y solo prolongaría la crisis. Su mensaje busca marcar distancia frente a versiones que apuntan a una salida negociada que mantenga a actores del actual poder en posiciones clave.

Agradecimiento a Donald Trump y presión internacional

En su mensaje, Machado agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por lo que describió como una postura “firme y decidida” frente al régimen venezolano. Destacó el rol de Washington en el desenlace de los acontecimientos recientes y afirmó que la presión internacional ha sido determinante para debilitar a la cúpula gobernante.

Asimismo, proyectó una futura relación estratégica entre una Venezuela democrática y Estados Unidos, basada en cooperación energética, seguridad regional, defensa de los derechos humanos y estabilidad hemisférica. Según Machado, el país podría convertirse en un socio clave para Occidente tras años de aislamiento internacional.

Celebraciones y movilización de la diáspora

La dirigente opositora destacó que venezolanos en al menos 30 países y más de 130 ciudades se movilizaron para celebrar lo que consideran el inicio de una nueva etapa. Las manifestaciones, protagonizadas en su mayoría por exiliados, reflejan el impacto simbólico del momento y el anhelo de millones de personas que se vieron forzadas a emigrar.

Machado subrayó que la diáspora será un actor fundamental en la reconstrucción nacional, no solo desde el punto de vista político, sino también económico, social y humano.

Confusión política y escenarios abiertos

Pese al tono optimista del mensaje de Machado, el panorama sigue siendo complejo. Declaraciones recientes desde Washington han generado confusión, luego de que Trump sugiriera que Delcy Rodríguez, figura central del chavismo y designada presidenta interina por el Tribunal Supremo de Justicia tras la detención de Maduro, podría encabezar un eventual gobierno de transición con respaldo internacional.

Estas afirmaciones contrastan con la postura de la oposición democrática, que rechaza cualquier continuidad del chavismo en el poder y exige un proceso liderado por actores legítimos, sin vínculos con el régimen saliente. Analistas advierten que esta contradicción podría generar tensiones internas y retrasar la estabilización política.

El desafío de una transición real

Machado insistió en que la transición debe ser clara, transparente y orientada a resultados concretos para la población: recuperación de servicios básicos, estabilización económica, reinstitucionalización del Estado y garantías de justicia para las víctimas de abusos.

En su mensaje final, dirigió palabras a los venezolanos dentro y fuera del país, asegurando que “la libertad está cerca” y que el reencuentro de las familias separadas por la migración forzada será uno de los símbolos más poderosos del cambio que se avecina.

Mientras se definen los próximos pasos, Venezuela entra en una etapa decisiva, observada de cerca por la comunidad internacional, en la que conviven la esperanza de un nuevo comienzo y los desafíos de una transición política compleja tras años de autoritarismo y crisis estructural.


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