
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (U.S. Immigration and Customs Enforcement, ICE) confirmó la detención de cinco ciudadanos cubanos con antecedentes penales graves en operativos ejecutados en distintos puntos del país. Las acciones se desarrollaron en Florida, Colorado, Minnesota, Texas y Nueva York, como parte de una estrategia federal centrada en la localización de extranjeros con historial criminal y órdenes finales de deportación pendientes.
Según la información divulgada, los arrestos forman parte de un reforzamiento de la política migratoria bajo la administración del presidente Donald J. Trump, que ha reiterado su intención de priorizar la expulsión de personas consideradas una amenaza para la seguridad pública.
Delitos señalados y situación migratoria
De acuerdo con los datos citados en el reporte original, los cinco detenidos registraban antecedentes por delitos graves cometidos en territorio estadounidense. Entre los cargos mencionados figuran asesinato, homicidio, tráfico de drogas, robo con violencia, agresión y ataques contra agentes del orden.
En varios casos, los individuos contaban con órdenes finales de deportación emitidas con anterioridad. Esto implica que ya existía una resolución administrativa o judicial autorizando su expulsión del país, pero por diferentes razones permanecían en territorio estadounidense al momento de su arresto reciente.
ICE indicó que los detenidos quedaron bajo custodia migratoria mientras avanzan los procedimientos correspondientes ante las cortes de inmigración.
Cubanos arrestados
ICE en Miami detuvo al ciudadano cubano Roberto Cámara Sánchez, quien cuenta con una condena dictada en 2005 por asesinato en segundo grado y además enfrenta cargos abiertos vinculados a un segundo caso de homicidio. “Los floridanos pueden respirar aliviados sabiendo que el delincuente inmigrante ilegal cubano ya no está en las calles”, dijo la agencia federal en un comunicado.
En Denver, Colorado las autoridades informaron sobre la detención de Pedro Enrique Zayas Rodríguez, quien acumula antecedentes penales por posesión de sustancias controladas, robo con intento de homicidio y agresión en segundo grado contra un agente del orden.
De acuerdo con el comunicado oficial, en 2014 se emitió una orden de deportación en su contra. En la actualidad, permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras se tramita su expulsión del territorio estadounidense.
El 5 de febrero, agentes de la Oficina de Detención y Deportación (ERO) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestaron en Houston, Texas, a Osvaldo Rivero Ledesma, de 67 años, quien había sido condenado por asesinato y robo en el condado de Rusk, en ese estado del sur del país.
Según informaron las autoridades, Rivero estaría vinculado en el pasado a la organización delictiva conocida como Hermandad de Pistoleros Latinos.
Las autoridades federales confirmaron igualmente la aprehensión de Andrés Linares Cárdenas, quien arrastra antecedentes judiciales por delitos de agresión cometidos en el estado de Nueva York. En una operación separada, enmarcada dentro del operativo denominado Metro Surge en Minnesota, fue detenido el ciudadano cubano Erasmo Díaz de la Luz.
De acuerdo con la información oficial, registra condenas por tráfico de estupefacientes y procesos adicionales por posesión de drogas consideradas peligrosas. ICE precisó además que sobre él recae una orden de deportación firme emitida en 2011, la cual continúa vigente.
Marco federal y cifras recientes
El Departamento de Seguridad Nacional (U.S. Department of Homeland Security, DHS) ha defendido este tipo de operativos como parte de una política de aplicación estricta de la ley migratoria, enfocada en casos con antecedentes penales significativos.
Según cifras oficiales citadas en el informe, desde enero de 2025 se ha registrado un incremento notable en las deportaciones de ciudadanos cubanos, en lo que las autoridades describen como uno de los niveles más altos en años recientes. El endurecimiento de los controles se produce en un contexto de ajustes en los acuerdos migratorios y mayores restricciones para quienes no regularicen su estatus.
Primer vuelo de deportación de 2026: 170 cubanos retornados a la Isla
En paralelo a las recientes detenciones anunciadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (U.S. Immigration and Customs Enforcement, ICE), las autoridades cubanas confirmaron la llegada a La Habana del primer vuelo de deportación del año 2026 procedente de Estados Unidos.
El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí con un total de 170 migrantes cubanos a bordo: 153 hombres y 17 mujeres. Según la información oficial difundida en la Isla, tres de los retornados fueron trasladados directamente a órganos de investigación al existir señalamientos de presuntos delitos cometidos antes de salir del país.
Este vuelo marca el inicio formal de las operaciones de repatriación en 2026, en un contexto de mayor rigor en la aplicación de la ley migratoria bajo la administración del presidente Donald J. Trump. Las deportaciones se enmarcan en los acuerdos migratorios bilaterales vigentes y en la política federal que prioriza la expulsión de personas con órdenes finales de remoción o con antecedentes penales.
Impacto en la comunidad cubana
La noticia tiene especial repercusión en estados con amplia presencia de migrantes cubanos, particularmente en Florida, donde la comunidad constituye uno de los grupos latinos más numerosos. Las acciones de ICE suelen generar debate tanto en el ámbito político como en el social.
Mientras las autoridades insisten en que las operaciones están dirigidas contra personas con antecedentes penales graves, organizaciones defensoras de derechos civiles han advertido que el aumento de redadas puede generar temor e incertidumbre entre migrantes que no enfrentan cargos criminales, pero temen verse involucrados en procesos migratorios.
Un debate que continúa
El caso de estos cinco ciudadanos cubanos vuelve a colocar en el centro del debate la política migratoria estadounidense, especialmente en lo relativo al tratamiento de personas con órdenes de deportación pendientes y antecedentes penales.
Por ahora, los detenidos permanecen bajo custodia de ICE a la espera de que se ejecuten los procedimientos legales que podrían culminar en su expulsión definitiva. El desarrollo de estos casos será observado de cerca tanto por autoridades como por comunidades migrantes que siguen con atención cada cambio en la aplicación de la ley migratoria federal.





