
Una nueva iniciativa política impulsada desde el sur de Florida vuelve a colocar a Cuba en el centro del debate local y federal. La comisionada del condado de Miami-Dade Natalie Milian Orbis envió una carta al presidente Donald Trump solicitándole la suspensión inmediata de todas las licencias y autorizaciones federales vinculadas a Cuba que, según sostiene, podrían terminar beneficiando al régimen de La Habana.
La petición la respaldó formalmente una resolución aprobada por unanimidad por la Junta de Comisionados de Miami‑Dade, lo que refuerza el peso institucional del reclamo y refleja un consenso político poco habitual en torno a este tema dentro del gobierno del condado.
Una solicitud directa a la Casa Blanca
En la carta dirigida al mandatario, Milian Orbis plantea que determinadas licencias federales permiten operaciones comerciales, financieras o logísticas que terminan generando ingresos o ventajas indirectas para el gobierno cubano, a pesar del régimen de sanciones impuesto por Estados Unidos.
La comisionada argumenta que mantener estas autorizaciones contradice los intereses estratégicos del país y envía una señal equivocada en momentos en que Washington busca presionar a gobiernos considerados autoritarios en el hemisferio occidental. En ese contexto, solicita que dichas licencias sean suspendidas hasta que se realicen auditorías completas y se garantice plena transparencia sobre su alcance y beneficiarios.
“No podemos permitir que un régimen comunista explote autorizaciones federales que dañan los intereses de Estados Unidos y de nuestra comunidad”, dijo Milian.
Respaldo unánime del condado
La resolución aprobada por la Comisión de Miami-Dade respalda de manera explícita la solicitud enviada a la Casa Blanca. El documento subraya la necesidad de revisar cualquier licencia federal relacionada con Cuba para asegurar que no viole el espíritu ni la letra de las sanciones vigentes.
Los comisionados coincidieron en que el condado, como uno de los principales centros económicos y logísticos del país con vínculos históricos con Cuba, tiene un rol clave en alertar al gobierno federal sobre posibles lagunas regulatorias que puedan ser aprovechadas por el régimen cubano.
Argumentos de seguridad nacional y política exterior
En su comunicación al presidente Trump, la comisionada sostiene que el gobierno cubano representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos y que no debería beneficiarse, bajo ninguna circunstancia, de licencias otorgadas por agencias federales.
Milian Orbis también elogió la postura del mandatario frente a otros gobiernos autoritarios de la región y lo instó a mantener una línea dura y coherente en el caso cubano, alineada con las expectativas de amplios sectores del electorado del sur de Florida.
En el documento felicita al mandatario por “su firmeza en proteger los valores de la democracia y liberar a los pueblos oprimidos del hemisferio occidental”.
Creación de un grupo de trabajo local
Como parte de las acciones complementarias, la Comisión de Miami-Dade aprobó la creación de un grupo de trabajo especializado que tendrá la misión de revisar licencias comerciales y permisos locales que puedan estar vinculados directa o indirectamente con entidades asociadas al gobierno cubano.
Este grupo deberá identificar posibles irregularidades, evaluar el cumplimiento de las sanciones federales y emitir recomendaciones a las autoridades del condado. La medida busca fortalecer los mecanismos de supervisión a nivel local y evitar que empresas con operaciones en Miami-Dade utilicen vacíos legales para mantener vínculos con Cuba.
Con anterioridad, el recaudador de impuestos del condado Miami-Dade, Dariel Fernández, instó a las autoridades federales a abrir una investigación sobre una empresa con presencia local que, de acuerdo con sus declaraciones, podría estar participando en mecanismos financieros que terminan involucrando o beneficiando al gobierno cubano.
Antecedentes recientes en el condado
La iniciativa se suma a otros esfuerzos recientes de autoridades del condado para examinar posibles relaciones comerciales con Cuba. En semanas anteriores, funcionarios locales ya habían solicitado investigaciones sobre empresas con sede en Miami-Dade que presuntamente mantenían vínculos con entidades estatales cubanas, lo que incrementó la presión política sobre este tema.
Estos movimientos reflejan una tendencia creciente dentro del gobierno local a adoptar una postura más activa en la aplicación de sanciones y restricciones, incluso cuando la competencia principal recae en agencias federales.
Un tema sensible para el electorado del sur de Florida
La relación entre Estados Unidos y Cuba continúa siendo un asunto altamente sensible en Miami-Dade, donde reside una de las mayores comunidades de origen cubano del país. Las decisiones sobre sanciones, licencias y políticas hacia la isla suelen tener un fuerte impacto político y generan amplias reacciones en la opinión pública local.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido una respuesta oficial a la carta de la comisionada ni a la resolución aprobada por la Comisión de Miami-Dade. Sin embargo, el respaldo unánime del condado coloca el tema en la agenda política nacional y anticipa nuevos debates sobre el alcance y la aplicación de las sanciones contra Cuba desde el ámbito local y federal.





