
La muerte de Helen Massiell Garay Sánchez, la mujer de 32 años encontrada sin vida dentro de un congelador en una tienda de la cadena Dollar Tree en Miami, fue causada por hipotermia ambiental, según confirmó la Oficina del Médico Forense del Condado de Miami-Dade. El caso, que desde su descubrimiento generó conmoción en el sur de Florida, ha evolucionado desde una investigación penal inicial hasta un litigio civil millonario que pone bajo escrutinio las condiciones de seguridad del establecimiento.
El dictamen oficial: hipotermia y presencia de alcohol en sangre
El informe del médico forense concluyó que la causa de muerte fue hipotermia ambiental, es decir, una disminución peligrosa de la temperatura corporal provocada por la exposición prolongada a un entorno extremadamente frío. En este caso, el congelador industrial donde fue hallada la víctima mantenía temperaturas diseñadas para la conservación de productos, lo que puede generar un rápido deterioro físico si una persona queda atrapada en su interior.
El análisis toxicológico reveló un nivel de etanol en sangre de 0.112 %, cifra superior al límite legal de conducción en Florida, establecido en 0.08 %. Según el informe, la presencia de alcohol se considera un factor contribuyente, ya que puede afectar el juicio, la coordinación y la capacidad de reacción ante situaciones de riesgo. No se documentaron lesiones traumáticas ni señales de violencia externa, lo que llevó a las autoridades a descartar, en principio, una agresión directa como causa del fallecimiento.
La determinación oficial proporciona claridad médica sobre el deceso, pero no explica completamente cómo la víctima terminó dentro del congelador ni por cuánto tiempo permaneció allí antes de que la encontraran.
Qué se sabe sobre las circunstancias del caso
De acuerdo con la información divulgada por el Departamento de Policía de Miami, Garay Sánchez ingresó al establecimiento la noche anterior al hallazgo y no realizó compras. Las cámaras de seguridad y los registros del local forman parte de la investigación inicial que buscó reconstruir sus movimientos dentro del comercio.
Las autoridades indicaron que la mujer se dirigió al área trasera del local, una zona de almacenamiento que no está destinada al público general. En ese espacio se encontraba el congelador industrial donde posteriormente la encontraron. Fue un empleado quien descubrió el cuerpo al regresar a la tienda a la mañana siguiente, lo que sugiere que la víctima pudo haber permanecido varias horas dentro del compartimento.
Con la conclusión del médico forense, el componente penal del caso quedó prácticamente cerrado al no clasificarse como homicidio. Sin embargo, las circunstancias específicas que permitieron el acceso a una zona restringida continúan siendo un punto central en el ámbito civil.
Perfil de la víctima y reacción familiar
Helen Massiell Garay Sánchez era médica de origen nicaragüense y madre de dos hijos. Su muerte generó un profundo impacto en su entorno cercano y en sectores de la comunidad latina de Miami-Dade. Familiares han manifestado que la tragedia no solo representa una pérdida irreparable, sino que también plantea preguntas sobre los protocolos de seguridad de grandes cadenas comerciales.
Tras conocerse el dictamen forense, la familia presentó una demanda civil por 50 millones de dólares contra Dollar Tree y la gerente del establecimiento. En la acción judicial alegan homicidio culposo por negligencia, argumentando que el local no contaba con medidas adecuadas para impedir el acceso a áreas restringidas o para detectar situaciones de riesgo dentro de sus instalaciones.
El frente legal: responsabilidad civil en debate
Aunque el informe forense descarta una muerte violenta, el proceso civil abre una discusión distinta: la responsabilidad corporativa. En este tipo de litigios, el tribunal evaluará si la empresa cumplió con el deber de cuidado razonable hacia las personas que ingresan a sus instalaciones, incluso si estas acceden a áreas no destinadas al público.
La demanda podría examinar aspectos como los controles de acceso al área de almacenamiento, los procedimientos de cierre del establecimiento, la capacitación del personal y los sistemas de supervisión interna. También se analizará si existían mecanismos de seguridad en el congelador, como dispositivos de apertura interna o alarmas, y si estos funcionaban correctamente.
En el ámbito jurídico, la diferencia entre responsabilidad penal y civil es clave. Mientras la primera se enfoca en determinar si hubo delito, la segunda evalúa si existió negligencia que genere obligación de compensación económica. El resultado dependerá de la evidencia que presenten ambas partes y del análisis judicial sobre si hubo fallas prevenibles en el manejo del local.
«Estamos al tanto de este trágico incidente y acompañamos en el sentimiento a la familia y seres queridos de la víctima. Estamos cooperando plenamente con las autoridades en este momento», dijo Dollar Tree en un comunicado tras el fallecimiento de Garay.
Impacto y debate en la comunidad
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en establecimientos comerciales, especialmente en áreas industriales que contienen equipos de alto riesgo. En Miami-Dade, donde operan numerosas cadenas minoristas con espacios de almacenamiento similares, el incidente ha puesto la atención en la necesidad de protocolos claros y controles efectivos.
Más allá del dictamen médico, la tragedia deja abiertas preguntas sobre supervisión, prevención y responsabilidad. Mientras el componente penal parece cerrado tras la conclusión de la Oficina del Médico Forense del Condado de Miami-Dade, el proceso civil determinará si la empresa enfrenta consecuencias económicas por lo ocurrido.
La historia combina elementos humanos, legales y corporativos que continúan generando interés público en el sur de Florida, donde el desenlace judicial podría sentar un precedente sobre estándares de seguridad en comercios de gran escala.





