Medios extranjeros aseguran que el hijo de Raúl Castro pudiera estar negociando con la CIA en México para evitar la caida del régimen

Foto: Video de YouTube de @Horizonte369 y Univista

Un reporte de la prensa internacional ha vuelto a colocar en el centro del debate político cubano la posibilidad de contactos secretos entre el régimen de La Habana y Estados Unidos. Según una información publicada por el diario español ABC Alejandro Castro Espín, hijo del general Raúl Castro, habría encabezado presuntas negociaciones con la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) para evitar un derrocamiento del sistema político cubano.

La información señala que estos contactos se habrían desarrollado en Ciudad de México, lejos de los focos mediáticos y de los canales diplomáticos oficiales, en un contexto marcado por la peor crisis económica y social que vive Cuba en décadas.


Un interlocutor clave del poder cubano

Alejandro Castro Espín no es una figura pública habitual en la política cubana, pero ha sido identificado por diversos analistas como un operador estratégico dentro del aparato de poder. Con vínculos históricos con los servicios de inteligencia y seguridad del Estado, su nombre ha aparecido en varias ocasiones asociado a temas sensibles relacionados con la estabilidad del régimen.

De acuerdo con el reporte citado, su papel en estas supuestas conversaciones sería garantizar una salida negociada a la crisis cubana que preserve la estructura de poder actual y evite un colapso abrupto del sistema.

Evitar un derrocamiento y ganar tiempo político

El objetivo principal de los contactos, según la versión difundida, sería impedir un escenario de ruptura o derrocamiento violento del régimen cubano, en un momento en que el malestar social se ha intensificado por los apagones, la escasez de alimentos, la inflación y la emigración masiva.

El artículo apunta a que el modelo que se estaría explorando tendría similitudes con el caso venezolano, donde se han producido negociaciones indirectas entre Washington y el chavismo sin que ello haya derivado en un cambio inmediato de gobierno.

Apertura económica como pieza central

Uno de los ejes fundamentales de las supuestas negociaciones sería una apertura gradual de sectores estratégicos de la economía cubana a capital extranjero, especialmente estadounidense. Entre los sectores mencionados figuran la energía, la banca, la agricultura y el turismo, áreas clave para la supervivencia financiera del Estado cubano.


A cambio, el régimen buscaría un alivio progresivo del embargo económico y de las sanciones impuestas por Estados Unidos, una demanda histórica que La Habana ha reiterado como condición para cualquier normalización de relaciones.

Cooperación en seguridad y crisis energética

El reporte también menciona que las conversaciones podrían incluir acuerdos de cooperación en materia de seguridad, como la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo, el lavado de dinero, la trata de personas y la ciberseguridad, lo cual coincide con las declaraciones ante la prensa en el día de ayer que hizo Miguel Díaz-Canel donde señaló que La Habana mantiene abierta la posibilidad de un acercamiento con Washington, pero subrayó que cualquier diálogo solo sería viable si se basa en un esquema de entendimiento y cooperación mutua.

En paralelo, se señala la posibilidad de que Estados Unidos autorice la venta de petróleo a Cuba como un gesto inicial de acercamiento. Esta medida tendría un impacto inmediato en la Isla, que enfrenta una profunda crisis energética reflejada en apagones prolongados y déficit crónico de combustible.

Negaciones oficiales y silencio en Washington

Según el artículo de ABC el gobierno cubano ha negado de manera reiterada la existencia de negociaciones con Washington. Sin embargo, el propio artículo subraya que, de existir, estos contactos se estarían produciendo fuera de los canales oficiales y bajo un alto nivel de confidencialidad.

Hasta el momento, ni la CIA ni el gobierno estadounidense han confirmado públicamente la existencia de estos encuentros, lo que mantiene el tema en el terreno de las filtraciones periodísticas y las especulaciones diplomáticas.

Fuentes gubernamentales mexicanas consultadas por ABC señalan que un eventual acercamiento podría comenzar con un movimiento concreto: permitir el suministro de petróleo estadounidense a Cuba, una decisión que tendría un impacto inmediato en el colapsado sistema energético de la isla.

Analistas calculan que la isla requiere entre 100.000 y 150.000 barriles diarios de crudo para sostener su funcionamiento básico en medio de una escasez sin precedentes. En ese contexto, la posible llegada de petróleo procedente de Estados Unidos aparece como una pieza estratégica para destrabar las conversaciones, aunque por ahora no existe confirmación de un pacto concreto.

Acercamientos entre Cuba y Estados Unidos en los últimos años

Aunque la relación entre Cuba y Estados Unidos ha estado marcada históricamente por la confrontación, en la última década se han producido acercamientos puntuales, negociaciones discretas y contactos indirectos, especialmente en momentos de crisis regional o cambios de administración en Washington.

El episodio más significativo ocurrió entre 2014 y 2016, durante la presidencia de Barack Obama, cuando ambos países anunciaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas tras más de medio siglo de ruptura. Ese proceso incluyó la reapertura de embajadas, el aumento de vuelos comerciales, la flexibilización de viajes y remesas, y una mayor cooperación en áreas técnicas como migración, telecomunicaciones y medio ambiente.

Sin embargo, ese deshielo se frenó a partir de 2017 con la llegada al poder de Donald Trump, cuya administración revirtió gran parte de las medidas adoptadas por Obama, endureció las sanciones económicas, restringió los viajes y volvió a incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Aun así, incluso durante ese período de máxima presión, se mantuvieron canales de comunicación indirectos en asuntos considerados estratégicos, como la migración irregular y la seguridad regional.

Un contexto de presión interna y externa

Las supuestas negociaciones se producirían en un escenario extremadamente adverso para el régimen cubano, marcado por el deterioro económico, el éxodo de cientos de miles de cubanos y una creciente presión social dentro de la Isla.

En este contexto, la posibilidad de contactos discretos con Estados Unidos refuerza la percepción de que el régimen busca ganar tiempo y oxígeno político ante una crisis que amenaza su estabilidad a corto y mediano plazo.

Por ahora, las versiones difundidas por la prensa internacional no han sido confirmadas de manera oficial, pero vuelven a poner sobre la mesa un tema recurrente: los movimientos silenciosos del poder cubano cuando su supervivencia parece estar en juego.


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