
El secretario de Estado, Marco Rubio, rechazó este martes por la noche un reporte de The New York Times que aseguraba que la Administración Trump estaría exigiendo la salida de Miguel Díaz-Canel como parte de conversaciones con La Habana y que, en una primera etapa, el enfoque estaría puesto en cambios económicos. La desautorización de Rubio se produce en medio de una nueva ola de tensión política en torno a Cuba y de reportes recientes sobre contactos entre Washington y el régimen cubano.
De acuerdo con publicaciones difundidas en redes y replicadas por medios de habla hispana, Rubio afirmó que muchos medios estadounidenses siguen publicando “noticias falsas” porque continúan confiando en supuestas fuentes bien informadas que, según él, no son creíbles. Ese mensaje fue presentado como una respuesta directa al periodista Edward Wong y al reporte del diario neoyorquino.
El trasfondo de la polémica es un reporte ampliamente citado en las últimas horas, según el cual funcionarios estadounidenses habrían planteado en conversaciones sobre Cuba la necesidad de un relevo en la cúpula del poder, incluyendo la salida de Díaz-Canel. Medios como AP y Reuters han informado en los últimos días que sí existen contactos recientes entre funcionarios de ambos países en medio de la crisis energética y económica en la isla.
A la reacción de Rubio se sumó el congresista cubanoamericano Carlos Giménez, quien salió en defensa del secretario de Estado y aseguró que la comunidad cubana conoce su compromiso con la libertad de Cuba. En mensajes difundidos públicamente, Giménez sostuvo que estas versiones han sido promovidas por “apologistas del régimen” y por sectores que buscan debilitar la política del presidente Donald Trump contra la dictadura cubana.
La controversia llega en un momento especialmente delicado. Cuba atraviesa una profunda crisis económica y energética, con apagones generalizados, escasez de combustible y crecientes presiones internas sobre el régimen. En ese contexto, el debate sobre si Washington busca un cambio total de sistema o una reconfiguración del liderazgo dentro del poder cubano ha tomado nueva fuerza.




