Lanzan la campaña ciudadana “¡QUE SE VAYAN!” con el objetivo de promover una transición democrática en Cuba

En medio de una crisis económica, social e institucional que se ha profundizado en los últimos años, activistas y ciudadanos dentro y fuera de la Isla han lanzado la campaña “¡QUE SE VAYAN!”, una iniciativa que plantea la necesidad de una transición ordenada hacia la democracia en Cuba.

El movimiento surge como respuesta a lo que sus promotores describen como una situación “profunda y sistémica”, caracterizada por escasez de alimentos y medicinas, prolongados apagones, deterioro de los servicios públicos y restricciones a libertades civiles y políticas.


La consigna central de la campaña, “Cada firma cuenta. Cada voz importa. ¡Estamos conectados!”, resume el enfoque de la iniciativa: movilización cívica no violenta, articulación ciudadana y presión pública organizada tanto dentro del país como en la diáspora.

Una petición ciudadana con alcance dentro y fuera de la Isla

El eje principal de la campaña es una petición en línea que invita a los cubanos a expresar formalmente su respaldo a una transición democrática. Según sus organizadores, se han habilitado también mecanismos alternativos para recoger firmas dentro de Cuba, teniendo en cuenta las limitaciones de conectividad y las posibles restricciones tecnológicas que enfrentan muchos ciudadanos.

Más allá de la recolección de firmas, la iniciativa busca generar visibilidad a través de acciones coordinadas en plataformas digitales. Se convoca a la difusión de mensajes masivos con el lema de la campaña y a la publicación de videos breves en redes sociales como forma de amplificar el reclamo. La estrategia apunta a convertir la consigna en un símbolo compartido que trascienda fronteras y conecte a la comunidad cubana global.

Exigencias centrales: transición ordenada y preservación institucional

Uno de los aspectos más destacados del pronunciamiento es la exigencia de una transición ordenada hacia la democracia, que permita evitar escenarios de inestabilidad o vacíos institucionales. En ese sentido, la campaña plantea la importancia de preservar archivos oficiales y documentación estatal, con el objetivo de garantizar transparencia, memoria histórica y eventuales procesos de rendición de cuentas en un contexto de cambio político.

Asimismo, el movimiento reclama la liberación de personas consideradas presos políticos y el desmantelamiento de estructuras represivas. Entre sus demandas se incluye la restitución de libertades fundamentales como la libertad de expresión, asociación y manifestación, consideradas condiciones básicas para un proceso de transformación democrática.


Llamado a la comunidad internacional

La campaña no se limita al ámbito interno, sus promotores hacen un llamado directo a la comunidad internacional para que adopte medidas que respalden un proceso de cambio democrático en la Isla. Entre las acciones sugeridas se encuentran la aplicación de sanciones dirigidas contra altos dirigentes del gobierno, la canalización de ayuda humanitaria independiente y el apoyo diplomático a una transición pacífica.

El planteamiento subraya que cualquier asistencia internacional debería enfocarse en aliviar la crisis humanitaria sin fortalecer estructuras estatales que, según los organizadores, han contribuido a la situación actual.

Inspiración en el “Acuerdo por una Cuba Libre”

La iniciativa declara estar inspirada en el llamado “Acuerdo por una Cuba Libre”, documento que propone una hoja de ruta para una transición genuina. Entre los puntos que se consideran esenciales figuran el alivio inmediato de la crisis humanitaria, la excarcelación de presos políticos, el desmontaje de mecanismos represivos, la restitución plena de derechos civiles y políticos, la elaboración de una nueva Constitución y la convocatoria a elecciones libres, plurales y supervisadas.

La campaña plantea que estos elementos constituyen la base mínima para garantizar que un eventual proceso de cambio no sea superficial, sino estructural y sostenible en el tiempo.

Contexto de crisis y movilización ciudadana

El lanzamiento de “¡QUE SE VAYAN!” ocurre en un momento de fuerte presión social en Cuba. En los últimos años se han registrado manifestaciones ciudadanas, incremento del debate político en redes sociales y un flujo migratorio significativo que ha impactado tanto a la Isla como a la diáspora.

Paralelamente, el gobierno cubano ha atribuido las dificultades económicas al embargo estadounidense y a factores externos, defendiendo la continuidad del modelo político vigente.

En este escenario, la nueva campaña se presenta como un intento de canalizar el descontento hacia una propuesta estructurada de transformación institucional. Sus impulsores insisten en que se trata de una iniciativa cívica y pacífica que busca sumar voluntades más allá de diferencias ideológicas.

Un llamado a la acción colectiva

“Cada firma cuenta. Cada voz importa. ¡Estamos conectados!”, repiten los organizadores como recordatorio de que la fuerza del movimiento dependerá de la participación ciudadana. El alcance real de la campaña y su impacto político estarán vinculados al nivel de adhesión que logre dentro del territorio nacional y al respaldo que pueda articular en la comunidad internacional.

Por ahora, la iniciativa marca un nuevo intento de organización cívica en un contexto complejo, en el que el debate sobre el futuro político de Cuba continúa siendo uno de los temas centrales tanto dentro como fuera de la Isla.


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