
En los รบltimos tiempos la situaciรณn de los alquileres temporales en barrios residenciales ha despertado la reacciรณn de los residentes los cuales se estรกn quejando de los cambios drรกsticos respecto a la convivencia y la seguridad que poseen. Son varios los vecindarios que experimentan una pรฉrdida de la tranquilidad por el alto nรบmero de residentes a temporales como son los casos de Los Roads, Shenandoah y Brickell.
De acuerdo con un informe de Telemundo 51, los habitantes afirman que servicios como Airbnb estรกn convirtiendo viviendas privadas en mini hoteles sin la regulaciรณn ni vigilancia adecuada. Esto ha provocado celebraciones estruendosas, actitudes inquietantes y un ambiente general de desconfianza.
โA las tres de la maรฑana, un grupo de extraรฑos llegรณ por error a mi casa. He visto autos dejando muchachitas que parecen menores de edad y, en la casa, solo hay hombresโ, dijo una vecina de Los Roads al medio Tuli Chediak quien posee evidencias en sus cรกmaras de seguridad.
El barrio de Shenandoah muestra un panorama parecido y sus vecinos tambiรฉn sufren por la inseguridad. โAntes, este era un vecindario tranquilo. Ahora, veo gente extraรฑa todos los dรญas, y mรกs de una vez han intentado entrar a mi casa creyendo que era la vivienda alquiladaโ, explicรณ Jennifer Belbusti quien agregรณ que despertรณ un dรญa y se percatรณ de que cerca de su casa habรญa un auto con tres hombres dentro fumando marihuana.
Las quejas no se limitan รบnicamente al ruido o a la falta de seguridad, sino que tambiรฉn seรฑalan otros problemas secundarios como la gestiรณn de desechos, el uso de estupefacientes y la afluencia masiva de visitantes. Al respecto la presidenta de la Asociaciรณn de Propietarios de Miami Historic East Shenandoah, Yvonne Bayona, subrayรณ que han estado lidiando con varios fenรณmenos. โTenemos que lidiar con drogas, basura y el trรกfico constante de desconocidos. Se supone que estas casas se rentan a un grupo pequeรฑo, pero muchas veces llegan el doble de personasโ, argumentรณ.
Los profesionales seรฑalan que, aparte del creciente empobrecimiento de las condiciones de vida, hay repercusiones en el sector de la vivienda, dado que la rentabilidad de los alquileres por corto plazo estรก sacando a quienes anhelan un hogar estable. โLos propietarios prefieren rentar a diez huรฉspedes distintos en diez dรญas que a una persona mayor buscando estabilidadโ, comentรณ Yvonne.
Frente a esta situaciรณn, las comunidades locales han comenzado a unirse y reclamar castigos mรกs estrictos. Segรบn Yvonne existen cierta impunidad a pesar de las medidas para contrarrestar estas conductas de los propietarios. โLas penalizaciones de $1,000 o $1,500 no significan nada cuando estas personas generan miles de dรณlares con estos alquileresยป, seรฑalรณ la presidenta quien propone mรกs ayuda de los directivos de la ciudad y de las autoridades policiales.
Los habitantes afirman que la fuerza del orden se ve restringida por normativas legales que dificultan las detenciones en diversos casos, mientras que la oficina de cรณdigos municipal se encuentra saturada debido al alto volumen de reclamaciones recibidas.
Ante esta situaciรณn, los residentes destacan la necesidad inminente de implementar cambios en la normativa local que controlen de manera mรกs estricta los arrendamientos a corto plazo, y que restablezcan la serenidad en barrios que, durante muchos aรฑos, se distinguieron por su calma.



