
Las autoridades cubanas confirmaron este jueves la identidad de las personas involucradas en el enfrentamiento armado ocurrido el miércoles 25 de febrero de 2026 entre una lancha rápida procedente del estado de Florida y tropas de las guardafronteras de Cuba, un suceso que dejó cuatro personas muertas y al menos seis heridas en aguas territoriales cubanas.
Qué ocurrió
Según el Ministerio del Interior de Cuba, la lancha rápida —registrada en Florida, Estados Unidos— fue detectada a aproximadamente una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, cerca de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, dentro de aguas territoriales cubanas.
Las tropas guardafronteras se acercaron para identificar la embarcación, pero, de acuerdo con la versión oficial, los ocupantes abrieron fuego contra las autoridades cubanas, lo que desató un intercambio de disparos en alta mar.
Víctimas y detenidos
El Gobierno de Cuba detalló que cuatro personas que iban a bordo del bote perdieron la vida. Las autoridades identificaron a los siguientes fallecidos:
- Pavel Alling Peña
- Michael Ortega Casanova
- Ledián Padrón Guevara
- Héctor Duani Cruz Correa
Entre los heridos y detenidos se encuentran al menos seis personas que han sido identificadas y están bajo custodia de las autoridades cubanas:
- Cristian Ernesto Acosta Guevara
- Conrado Galindo Sariol
- José Manuel Rodríguez Castelló
- Leordán Cruz Gómez
- Amijail Sánchez González
- Roberto Álvarez Ávila
Armas y propósito del viaje
Las fuerzas cubanas informaron que, al abordar la embarcación tras el choque, se encontraron armas de fuego, explosivos de fabricación casera, chalecos antibalas, mirillas telescópicas, uniformes de camuflaje y otros materiales, lo que sugiere que no se trataba de una travesía común.
El Gobierno cubano calificó la acción como un “intento de infiltración con fines terroristas”, aunque no ha aportado pruebas independientes que respalden esta afirmación hasta el momento.
Reacciones internacionales y próximos pasos
Las autoridades cubanas aseguraron que mantienen comunicación con el Gobierno de Estados Unidos y que las agencias norteamericanas han expresado su disposición a cooperar en la investigación para esclarecer lo sucedido.
Hasta ahora, el Gobierno de EE. UU. no ha confirmado oficialmente los detalles proporcionados por La Habana y se espera que agencias como el Departamento de Estado y el FBI analicen y verifiquen la información independentemente.
Este incidente se produce en un contexto de tensiones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, en medio de sanciones económicas, restricciones de combustible e históricas fricciones políticas que han marcado las relaciones entre ambos países en las últimas décadas.





