
El Gobierno de Honduras confirmó que no extenderá el acuerdo de cooperación sanitaria suscrito con Cuba, decisión que obligará a 128 médicos cubanos a salir del país una vez que expire el contrato vigente. La medida, presentada como parte de una redefinición de la política exterior hondureña, tiene implicaciones tanto en el sistema público de salud como en la relación bilateral entre Tegucigalpa y La Habana.
El convenio, establecido bajo el gobierno anterior de la mandataria Xiomara Castro, llegará a su fin el próximo miércoles. La administración vigente, liderada por Nasry Asfura y respaldada por el presidente estadounidense Donald Trump, resolvió no renovarlo una vez concluido su plazo.
Alcance del convenio y presencia territorial
La brigada médica cubana había estado operando en Honduras durante aproximadamente dos años, en virtud de un acuerdo firmado bajo la administración de la expresidenta Xiomara Castro.
Los profesionales estaban distribuidos en distintas regiones del país, incluyendo zonas con limitaciones históricas de personal sanitario. Su labor se concentraba en especialidades médicas con alta demanda, así como en programas de atención primaria y prevención. El convenio formaba parte de un esquema más amplio de cooperación técnica entre ambos gobiernos, en el que la asistencia médica ocupaba un lugar central.
La decisión política y el nuevo enfoque diplomático
Bajo la actual administración del presidente Nasry Asfura, el Ejecutivo optó por no renovar el contrato. Según lo informado, la determinación responde a criterios de política exterior. “La salida de los médicos cubanos es una decisión de política exterior”, dijo el secretario de Comunicaciones, José Augusto Argueta.
Aunque no se detallaron desacuerdos específicos, el cambio refleja un reajuste en las prioridades diplomáticas del país. Según el viceministro de salud, Eduardo Midence, la no renovación implica que Honduras buscará cubrir sus necesidades sanitarias a través de mecanismos distintos, ya sea fortaleciendo su recurso humano interno o estableciendo nuevas alianzas internacionales.
Este giro se produce en un contexto regional donde varios gobiernos han reevaluado los convenios de cooperación médica con Cuba, tanto por razones políticas como económicas.
Relevo del personal: desafíos operativos
Autoridades sanitarias indicaron que los médicos cubanos serán reemplazados por profesionales hondureños o por especialistas extranjeros que cumplan con los requisitos de acreditación. “Vamos a trabajar para contratar a médicos hondureños o extranjeros debidamente acreditados ante el Colegio Médico”, explicó el funcionario hondureño.
Sin embargo, la transición plantea desafíos logísticos y administrativos. El sistema público hondureño enfrenta limitaciones estructurales, incluyendo déficit de personal en determinadas especialidades y distribución desigual de médicos entre áreas urbanas y rurales. El proceso de sustitución deberá ejecutarse sin afectar la continuidad de los servicios, especialmente en comunidades donde la brigada cubana representaba un refuerzo significativo.
Impacto económico y estratégico para Cuba
Las brigadas médicas constituyen uno de los principales rubros de exportación de servicios de Cuba. Estos programas generan ingresos en divisas para el Estado cubano y forman parte de su estrategia de cooperación internacional.
La salida de 128 profesionales en Honduras se inscribe en una tendencia más amplia en la que varios países han revisado sus acuerdos con La Habana. Para Cuba, cada cancelación representa no solo una reducción de ingresos, sino también un ajuste en su proyección diplomática en América Latina.
Tanto Guatemala como Antigua y Barbuda pusieron fin recientemente a este tipo de acuerdos, mientras que Guyana ha evaluado la opción de pagar de forma directa a los profesionales cubanos, en medio de las presiones de Estados Unidos, que ha señalado estas misiones como esquemas de trabajo forzado.
Dimensión regional del debate
Los programas de cooperación médica cubana han sido valorados por su capacidad de cubrir vacíos en sistemas sanitarios con escasez de personal. Al mismo tiempo, han generado cuestionamientos sobre el modelo contractual, la remuneración de los profesionales y la intermediación estatal.
En América Latina, el debate combina factores sanitarios, financieros y políticos. Algunos gobiernos han defendido estos acuerdos como herramientas eficaces de asistencia social, mientras otros han optado por replantearlos en función de nuevas prioridades diplomáticas.
Salida programada y cierre del ciclo
Los 128 médicos cubanos esperan la coordinación de un vuelo chárter para regresar a la isla a inicios de marzo, una vez concluido formalmente el acuerdo.
La conclusión del convenio marca el cierre de un capítulo en la cooperación sanitaria entre Honduras y Cuba. A corto plazo, el foco estará puesto en la capacidad del sistema hondureño para absorber la transición sin afectar la atención a los pacientes.
A mediano plazo, el impacto se medirá tanto en términos sanitarios como diplomáticos, en un escenario regional donde la cooperación médica cubana continúa siendo objeto de evaluación y debate.





